Una española que vive en Alemania cuenta su experiencia en el cine: la diferencia con España está justo antes de la película
La publicidad en las salas de cine, cada día más a debate.
Mar es una joven española que crea contenido (@imarss8) desde que se mudó a Alemania para vivir allí. En sus vídeos cuenta su día a día, además de algunas curiosidades y choques culturales que pueden servir a quienes quieran pasar por el país, ya sea de visita o para establecerse unos meses o incluso de forma permanente.
"Acabo de salir del cine en Alemania y te voy a decir las dos cosas que me han sorprendido muchísimo porque noto bastante diferencia con respecto a España", ha pronunciado al principio del vídeo. Lo primero que le ha llamado la atención es que, antes de que iniciara la proyección de la película, vieron aproximadamente unos 30 minutos de anuncios.
Sin embargo, no se trata de la típica publicidad de productos y marcas: "De todo un poco, anuncios de estudiar y de cosas de turismo, no solo de películas". En el cine de España recuerda que proyectaban los tráileres de las "cuatro o cinco películas que van a anunciarse los próximos meses y solo en cines, casi me como las palomitas antes de empezar la película".
Sin duda, el otro factor que le ha sorprendido ha sido el precio. La entrada le ha costado seis euros. "Yo no he cogido palomitas, he escogido nachos, pero la bebida y palomitas cuestan seis euros y la entrada, seis euros". Y ha añadido que le parece "bastante asequible", especialmente en los días que llaman "family days", cuando las entradas son un poco más baratas: "Si es así todos los domingos, pues no está mal de precio".
Comida y bebida en el cine
Uno de los debates más candentes de la actualidad sobre los cines en España es la posibilidad o no de entrar comida y bebida del exterior a las salas de proyección. La Ley 55/2007 del Cine y la Ley General para la Defensa de los Consumidores establecen que prohibir la entrada con comida y bebida es una práctica abusiva, y aunque quieren generar cambios, las asociaciones de consumidores siguen considerándola abusiva.