Una profesora cuenta que está de baja y firma una reflexión que hay que leer: su realidad es la de muchos
Lo ha hecho en esta carta al director de 'El País'.

Las cartas al director de El País son un espacio perfecto para que los lectores del diario expresen su opinión sobre diversos temas y preocupaciones que tienen, así como un lugar idóneo para valorar multitud de noticias y asuntos de actualidad que tienen implicaciones directas en su día a día.
Este jueves, se ha publicado el mensaje de una profesora de Cartaya (Huelva), que se llama Alicia Martín Macías, en el que reflexiona sobre su vida, el estrés diario y el agotamiento que sufre hasta el punto de llegar a estar de baja. La carta la ha titulado con un contundente y sincero No puedo más.
"Me han renovado 30 días más la baja médica después de un mareo que me hizo tocar el suelo en el instituto donde trabajaba. No fue casualidad. Fue acumulación. Acumulación de exigencias constantes. De responsabilidades que aumentan. De recursos que no llegan", comienza diciendo.
"He hablado. He pedido apoyo. He advertido del desgaste. Y cuando la estructura no cambia, cuando la sobrecarga se normaliza y cuando pedir ayuda no genera respuesta, el cuerpo termina pagando lo que el sistema no asume", prosigue Martín.
Finalmente, acaba diciendo que "no es debilidad y sí es agotamiento estructural" porque, como afirma tajante, "no se puede sostener indefinidamente lo insostenible". "Cuidar al profesorado no es un privilegio; es la base de cualquier educación pública digna. Yo solo quería enseñar, no enfermar haciéndolo", remata la docente.
La carta que denuncia el 'síndrome del túper'
Hace varias semanas se hizo viral la carta de otra lectora de El País, de la madrileña Amanda Alonso, en el que denunciaba que vivía en la rutina que bautizó como el "síndrome del túper".
"El síndrome del túper es la condena de la clase obrera del siglo XXI. Hace unos días, una amiga me preguntaba si esto era todo lo que podíamos esperar de la vida: madrugar, hacinarnos en el bus para llegar a trabajar, pasar ocho horas frente al ordenador y volver a casa a preparar el túper del día siguiente. Me lo preguntaba frustrada, desconsolada. Consciente de lo difícil que es salir de la rueda", escribió.
Alonso añadió lo siguiente: "Ahora todas vivimos asfixiadas por unos alquileres inasumibles, unos salarios precarios y unos trabajos que nos impiden elegir donde queremos vivir. Y en nuestras escasas horas libres de lunes a viernes somos presas del síndrome del túper".
