Xavi Domènech compara a Rufián y Montero con dos personajes históricos y les hace gesticular de inmediato
"Nos conocemos desde hace años...".

El exlíder de los Comuns, Xavier Domènech, ha sido el elegido para moderar el acto celebrado en la Universitat Pompeu Fabra (UPF), protagonizado por el portavoz de ERC en el Congreso, Gabriel Rufián, y la exministra de Igualdad, Irene Montero, en el que se tratará sobre el futuro de una izquierda alternativa.
El entorno de Rufián ha señalado a Europa Press que la charla no consistirá en buscar alianzas, sino en lanzar propuestas que ayuden a la izquierda. Durante el inicio del acto, Domènech ha sorprendido a todos cuando ha comparado a cada uno con un personaje histórico, provocando una reacción inmediata en sus gestos faciales.
Primero ha comenzado con Irene Montero, de la que recordaba conocer desde hace varios años. "La definiría como una energía inigualable, para mí es La Pasionaria (Dolores Ibárruri) de la izquierda actual", ha comparado Domènech, provocando que la exministra de Igualdad una sorpresa total, arqueando las cejas y sonriendo. Por su parte, Rufián sonreía y miraba directamente a Montero. El aplauso en la sala ha sido atronador: "¡Bravo!".
"En aquel momento nació una estrella"
Domènech ha destacado la intervención de Montero durante la moción de censura de 2017 a Mariano Rajoy: "Todo el PP esperaba que te hundieras y les destrozaste de una manera tan espectacular que tuvo que salir Mariano Rajoy a responder".
Por otro lado, de Gabriel Rufián ha dicho que tenían, irónicamente, una relación "muy especial", o más bien "enemigos íntimos". Rufián respondía: "Te odiaba, te odiaba mucho, eras muy bueno".
"Es verdad que nos enfrentamos en dos elecciones, nos conocemos desde hace años. No quedaría bien, pero yo diría que es el (Maximilien) Robespierre de la izquierda española y catalana, pero diré lo que sí me parece: el puño de hierro contra la derecha española y la derecha catalana. Sus discursos en el Congreso han estado inigualables", ha pronunciado.
Rufián reaccionaba sonriente y rascándose la parte trasera de la cabeza, antes de que la sala volviera a romper a aplaudir.
