INTERNACIONAL
16/06/2012 16:58 CEST | Actualizado 16/06/2012 17:11 CEST

Aung San Suu Kyi recoge su Nobel 21 años después

Reuters

"Me hizo real de nuevo, me devolvió al resto de la humanidad. Y lo que fue más importante, el Premio Nobelatrajo la atención del mundo sobre la lucha por la democracia y los derechos humanos en Birmania. No nos iban a olvidar". La líder opositora birmana Aung San Suu Kyi ha podido agradecer así públicamente en Oslo el premio Nobel de la Paz con el que fue distinguida en 1991.

El galardón le fue concedido hace 21 años, pero la lectura del discurso se produce 22 años después de su primer arresto domiciliario y 23 años después de que decidiera regresar a su país para luchar por la libertad y la democracia en Birmana (Myanmar), gobernada durante más de cinco décadas por un férreo régimen militar.

"La paz absoluta en nuestro mundo es un objetivo inalcanzable", declaró, según recoge Europa Press, durante la ceremonia Aung San Suu Kyi, que cumplirá 67 años el próximo martes.

En su declaración, la activista y diputada dedicó unas palabras al enfrentamiento sectario, actualmente bajo el cese de hostilidades, entre los budistas Rajine y los musulmanes Rohingyas en su país, que ha causado hasta el momento más de 30.000 desplazados y una treintena de fallecidos. La líder birmana recordó que tanto ella como su partido, la Liga Nacional por la Democracia (LND), están preparados para desempeñar "cualquier papel" en el proceso de reconciliación nacional.

"Espero que los acuerdos de alto el fuego deriven en acuerdos políticos fundados en las aspiraciones del pueblo", indicó.

La medalla, el diploma y los 10 millones de coronas suecas (algo más de un millón de euros) fueron entregados en 1991 a su marido y sus hijos, pero faltaba el discurso. El viaje de Suu Kyi a Noruega ha sido posible por el proceso de reformas que se lleva a cabo en Birmania desde que la última junta militar se disolvió y traspasó el poder a un gobierno civil afín en 2011.

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