INTERNACIONAL
03/06/2013 08:47 CEST | Actualizado 02/08/2013 11:12 CEST

Erdogan da marcha atrás, pero culpa a Twitter y a la oposición de los disturbios en Estambul

La culpa es de Twitter y la oposición. Antes de abandonar Turquía para comenzar una gira por Marruecos, Argelia y Túnez, Recep Tayyip Erdogan acusó a sus oponentes laicos y a la red social de ser los culpables de las "mentiras" que están causando los disturbios.

Este lunes se cumplen cuatro días de que estallasen las revueltas contra la construcción de un centro comercial en el centro de Estambul que se han saldado con unos 1.700 personas detenidos en 67 ciudades. Pero las revueltas, que ya han sacado a más de 10.000 personas a la calle, son mucho más que eso: la protesta contra un Gobierno considerado autoritario y cuya deriva religiosa amenaza a la Turquía laica fundada por Mustafa Kemal Atatürk hace casi un siglo.

Pese a esa marcha atrás parcial, el primer Ministro de Turquía desde marzo de 2003 ha eludido toda responsabilidad y ha aprovechado para disparar contra Twitter y la oposición.

"Hay un problema que se llama Twitter. Allí se difunden mentiras absolutas", afirmó el domingo por la noche. "Esa cosa que llaman redes sociales no es más que una fuente de problemas para la sociedad actual", dijo antes de defender la legitimidad que le da el respaldo de las urnas.

"¿Esto tiene que ver con plantar árboles? No tiene nada que ver con talar árboles, con quitar doce árboles como parte de un proyecto de peatonalización [...] Hay incendios provocados, daños en los comercios. ¿Esto es democracia?", se ha preguntado, y ha respondido a las acusaciones de totalitarismo: "Dicen que Tayyip Erdogan es un dictador. Si llaman dictador a alguien que sirve al pueblo, no puedo decir nada", ha argumentado.

"ELEMENTOS RADICALES"

"Creemos que el principal partido de la oposición, que está llevando a cabo llamadas a la resistencia en cada calle, está provocando estas protestas", concluyó.

Manifestantes y Policía se han enfrentado nuevamente en la madrugada del lunes en Estambul, Ankara e Izmir, entre otras ciudades. En esta última, situada al oeste del país, un grupo armado con bombas atacó una sede del partido gobernante, el de la Justicia y el Desarrollo (AKP).El diario turco Hürriyetha informado de que los peores disturbios de esta madrugada se han registrado en el distrito de Besiktas, en concreto en el barrio de Akaretler, donde se ubica la oficina de Erdogan.

Desde el aeropuerto, antes de viajar a Marruecos, el primer ministro acusó a "elementos radicales" de estar detrás de la violencia. "Calmaos, tranquilizaos, todo esto se superará'", prometió.

PARALIZACIÓN DEL PROYECTO

Erdogan ha anunciado la paralización del proyecto, que tenía previsto acabar con un parque emblemático de la ciudad turca, pero eso no ha calmado a los descontentos con el giro autoritario e islamista de un dirigente al que algunos apodan "el sultán".

"No puedes hacer un centro comercial de nivel internacional en esta zona", reconoció finalmente Erdogan en la tarde del domingo. "Quizá podría ser un museo o un espacio arquitectónico que albergaría actividades diversas", dijo.