POLÍTICA
13/07/2013 11:43 CEST | Actualizado 13/07/2013 11:43 CEST

300 años sin Gibraltar: aniversario de la firma del Tratado de Utrecht entre España y el Reino Unido

GTRES

El Tratado de Utrecht, por el que España cedió Gibraltar al Reino Unido, cumple este sábado 300 años. En este tiempo, el estratégico enclave que une el Mediterráneo y el Atlántico continúa siendo foco de un tira y afloja de tensiones entre ambos países.

El artículo 10 de este Tratado, firmado el 13 de julio 1713 para poner fin a la Guerra de Secesión española, recoge la cesión de la soberanía a la corona británica de Gibraltar, un pequeño enclave de 5,5 kilómetros cuadrados que, años antes, en 1704, había sido ya tomado por las armas por las fuerzas anglo-holandesas.

Allí encontraron un lugar inexpugnable para establecer sus guarniciones militares y hacerse con el control de un importante paso para las rutas comerciales marítimas, un punto al que la corona británica se negó a renunciar en aquel tratado y que, a día de hoy, en el que cuenta con una base naval militar, sigue conservando intacta su importancia geoestratégica.

En el mismo tratado España también cedió otros territorios, como Menorca, que en 1802 fue devuelta. El alcalde de Algeciras y vicepresidente de la Comisión de Exteriores en el Congreso de los Diputados, el popular José Ignacio Landaluce, la situación colonial de Gibraltar "continúa siendo una anomalía histórica".

"Nuestro Gobierno no va a cejar en el empeño de recuperar Gibraltar y en esta lucha nos amparan los repetidos consejos de la Organización de las Naciones Unidas, encaminados a que los dos Estados soberanos, España y Reino Unido, únicos con poder de decisión, alcancen una solución al ya cansino y poco fructífero conflicto de Gibraltar", señala en declaraciones a Efe.

A ESPAÑA, "NI UN GRANO DE ARENA"

Por su parte, Fabián Picardo, ministro principal de Gibraltar que desde su llegada al poder, hace año y medio, se ha encargado de repetir que jamás se entregará a España "ni un grano de arena, ni una gota de agua" del Peñón. "Los gibraltareños seguiremos trabajando duro para el bienestar de las futuras generaciones y para vivir en paz disfrutando de buenas relaciones con nuestros vecinos", asegura.

Ambos políticos ponen voz a las posiciones enfrentadas en un contencioso diplomático entre España y Gran Bretaña que se reactivó en 1940, cuando Franco inició sus reclamaciones que después, en 1969, le llevaron a decretar el cierre de la verja.

Este paso quedó así convertido en un "pequeño muro de Berlín" que separó a familias y vecinos hasta 1982, cuando el gobierno socialista de Felipe González ordenó abrirlo a los peatones y, dos años después, también a vehículos y mercancías.

La apertura hizo que volvieran a fluir las relaciones entre los habitantes de ambos lados de la verja, un paso que actualmente cruzan diariamente unos 7.000 españoles que trabajan en el Peñón y que sufren, con los gibraltareños y turistas, las colas de coches que se forman en la aduana cada vez que se reactiva algún episodio conflictivo.

ORGULLO BRITÁNICO

El profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Cádiz (UCA), Jesús Verdú, subraya que hoy la "normalidad" es la tónica en las relaciones entre los vecinos de ambos lados de la verja, aunque se vean inevitablemente salpicadas por "las sacudidas" de conflictos que, en su opinión, los políticos "azuzan" interesadamente.

Una población que no escatima esfuerzos en exhibir con orgullo su apego a la bandera británica y que hoy conmemora el tricentenario de la firma del Tratado de Utrecht, con un desfile con trajes de época, dentro de un programa en el que se ha editado un sello con la visible leyenda: "para siempre, sin excepción o impedimento alguno".

Es parte de las palabras del artículo 10 del tratado de Utrecht, que también incluye que España cedía el peñón "sin jurisdicción alguna territorial y sin comunicación alguna abierta con el país circunvecino por parte de tierra" y que establece que si "en algún tiempo a la Corona de la Gran Bretaña le pareciere conveniente dar, vender o enajenar, de cualquier modo" este territorio "se dará a la Corona de España la primera acción antes que a otros".

MILES DE GIBRALTAREÑOS, DE FIESTA

Miles de ciudadanos gibraltareños conmemoran este sábado la firma del Tratado de Utrecht. Por parte de colectivos sociales se han organizado diversas actividades para recordar una efeméride clave para la ciudadanía de la colonia.

Según ha informado el Gobierno de Fabian Picardo a través de un comunicado oficial, el acto principal en la Plaza John Mackintosh, organizado por el Museo de Gibraltar (Gibraltar Museum), consistirá en que una réplica de una imprenta de la época, operada por actores vestidos de época y utilizando las técnicas originales, producirá ejemplares de la portada del Tratado, los cuales se pondrán a disposición del público sin coste alguno.

También se ha previsto un concurso de trajes de época para los más jóvenes durante el evento de este sábado, en el que podrán participar los niños de 14 años o menos. Los disfraces deberán guardar relación con el siglo XVIII, con especial relevancia a Gibraltar. Durante la mañana tendrá lugar el concurso y los premios serán anunciados y concedidos poco después.

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