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04/09/2013 11:06 CEST | Actualizado 04/09/2013 11:06 CEST

La mentira de Armstrong: tan grande que da para un documental de dos horas (VÍDEO, FOTOS)

VENECIA.- "Hice dos películas. Una de ellas nunca verá la luz. La primera era una inspiradora historia deportiva que terminó en una relato sobre el abuso de poder", confiesa el documentalista Alex Gibney en el Festival de Cine de Venecia, donde presenta su nueva cinta. Justo después de ganar un Oscar por Taxi to the Dark Side (2008), el estadounidense decidió seguir con su cámara al ciclista Lance Armstrong para rodar su regreso a la carretera. Cuando el deportista finalmente reconoció el pasado mes de enero haberse dopado, su trabajo de más de tres años dejó de tener sentido.

"Es un manipulador. Me mintió a la cara y fue algo decepcionante. Yo estaba cabreado, así que decidí volver a empezar. Esta vez rodé mi búsqueda personal de la verdad", explica Gibney acerca de The Armstrong Lie (La mentira de Armstrong), que se proyecta por primera vez ante la audiencia en el festival de cine de la ciudad italiana, antes de que el deportista haya podido verlo.

Gibney aprovechó parte de lo rodado hasta el momento -"revisando el material, una vez destapado el engaño, me di cuenta de todos los detalles que me habían pasado desapercibidos y que apuntaban a su culpabilidad", admite-.Y volvió a entrevistar a Armstrong.

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¿Por qué aceptó enfrentarse de nuevo a la cámara y al hombre a los que había engañado de manera reiterada? El cineasta tiene su propia explicación. "Me sorprendió que lo hiciera. Creo que pensó que me lo debía y se lo debía a la gente. Además uno de sus talentos es que es escritor de su propio mito, uno muy bueno, y supongo que deseaba influenciar en este segundo relato".

En la película se puede ver la reacción del ciclista horas después de haber admitido públicamente las acusaciones de dopaje que negó durante décadas. También recupera imágenes de años antes, cuando creía que podía ocultar su dopaje con ayuda del siniestro médico italiano Michele Ferrari, se aferraba a su inocencia de un modo obsceno, permitiendo incluso que sus hijas presenciaran cómo le retiraban sangre.

El director del documental compara al personaje con Enron, la empresa eléctrica estadounidense que en 2001 cometió un fraude contable de más de 3.000 millones de euros. Recuerda que "en su día fue descrita como la salvación, el nuevo modelo de capitalismo". El hombre que sobrevivió al cáncer para después ganar siete Tours de Francia, el hijo de madre soltera que hizo de su rabia su principal recurso para la victoria, era considerado en Estados Unidos una especie de superhéroe sobre ruedas al que finalmente se le cayó la máscara.

No es casualidad que una de las imágenes de archivo utilizadas en el largometraje sea la de Armstrong y el ex presidente de los Estados Unidos Bill Clinton en un acto benéfico. "Son amigos porque el ciclista ve en él a un modelo a seguir -apunta Gibney-. Clinton es un muy buen mentiroso y un seductor nato. Armstrong es carismático, pero es más temido que amado. Clinton consigue hacerse querer".

Aunque en el metraje se incluyen declaraciones de muchos de sus antiguos compañeros de equipo no aparecen las de Alberto Contador. El director asegura haber intentado en muchas ocasiones que el español participara en The Armstrong Lie, desde el inicio del primer documental. "No eran compañeros, eran enemigos", aclara.

A continuación, una selección de imágenes con algunos de los momentos a los que hace referencia el documental:

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