POLÍTICA
27/07/2014 11:55 CEST | Actualizado 27/07/2014 23:21 CEST

Reforma ley electoral para alcaldes: Monago en contra de la imposición sin consenso del PP

GTRES

El presidente de Extremadura, José Antonio Monago, ha vuelto a hacer declaraciones que van en contra de las intenciones y los argumentarios de su jefe de la calle Génova. Sí pero no. En esta ocasión se ha mostrado contrario a que el PP apruebe sin consenso una reforma de la ley electoral que garantizaría que el alcalde sea el candidato de la lista más votada. Lo que le molesta no es la reforma, sino la manera en la que el PP impone su rodillo.

"Las grandes reformas necesitan grandes acuerdos para que no tengan fecha de caducidad", ha dejado claro en una entrevista concedida a Europa Press sobre la propuesta planteada por el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy.

No es que esté en contra del planteamiento, que le parece "razonable". Lo que le parece mal es que la reforma se haga "sin buscar acuerdo", porque considera que es un asunto que no puede estar pendiente de posibles cambios de gobierno. "En este caso, si no hubiera consenso, no sería muy partidario de llevarla adelante", ha confesado negando sin embargo que pueda acusarse al PP de oportunidad política por plantear el asunto a menos de un año de las próximas elecciones municipales.

A su juicio, con este argumento no se podría hacer nada cuando quedan diez meses para los comicios, y no es así porque considera que la acción de Gobierno debe impulsarse "hasta el último día de legislatura".

El modelo que él propondría sería un sistema de doble vuelta. Mediante este modelo gobernaría el dirigente que obtuviera mayoría absoluta en una primera convocatoria y, sino, el que recabara más votos en una segunda llamada a las urnas.

EN EL ABORTO PRIMERO TENDRÍA QUE HABER HABIDO DIÁLOGO

Otro asunto en el que Monago hubiera deseado un consenso entre los grandes partidos es en la reforma de la ley del aborto, ya que considera que "los españoles están hasta el gorro de que se le cambien normas que se podrían evitar haciéndolas de carácter estable".

En este sentido, ha rechazado "los maximalismos" de los partidos sobre este asunto y ha abogado por "espacios de entendimiento", aunque ha rechazado la postura del PSOE "enrocado" en su ley de plazos aprobada en la anterior legislatura.

Monago cree que el proceso de reforma debería haberse iniciado buscando "puntos de encuentro" y haber "abierto primero un diálogo". "Se presentó un esbozo de anteproyecto primero y sobre ese vamos detrás todos", ha apuntado sobre el proyecto presentado por el ministro de Justicia, Alberto Ruiz-Gallardón.

A su juicio, es un asunto que "no es pacífico" pero en el que también debe tenerse en cuenta la legislación del entorno español. "Para evitar que, si se ponen trabas aquí a algunos supuestos, uno vaya a otro sitio donde no se ponen", ha advertido.

"HAY MUCHOS DRAMAS FAMILIARES"

Sobre la interrupción del embarazo, el presidente extremeño ha confesado entender que las personas atraviesan "muchas circunstancias íntimas" que no ha querido entrar a valorar. "Hay muchos dramas familiares y situaciones difíciles y no puede hacer una condena moral la política", ha apuntado.

Esta postura le ha costado "muchos palos" desde ambos sectores, según ha apuntado, acusándole "incluso de asesino", pero ha insistido en que "en la vida de las personas hay muchas circunstancias, algunas muy graves", que llevan a tomar decisiones que no se pueden "condenar" desde la política.

De la actual legislación, Monago ha explicado que no le gustaba que las menores pudieran abortar sin el consentimiento de sus padres, ya que cree que si alguien no tiene edad para votar tampoco puede tenerla para abortar. "Es de sentido común", ha señalado.

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