POLÍTICA
15/11/2014 10:03 CET | Actualizado 15/11/2014 10:03 CET

Benjamín Serra: tiene dos carreras, un máster y ya no limpia WCs en Londres (VÍDEO)

Benjamín Serra (Valencia; 1987) es periodista y estaba acostumbrado a hacer él las preguntas. Desde hace algo más de un año ha pasado al otro lado: ahora las responde. La culpa la tiene un texto que escribió y colgó en sus redes sociales en septiembre de 2013 titulado "Me llamo Benjamín Serra, tengo dos carreras y un máster y limpio WCs en Londres”.

En ese texto, lleno de rabia, se quejaba de haber tenido que emigrar al Reino Unido en octubre de 2012 por falta de oportunidades en España. Primero fue para cursar una beca y luego, cuando escribió la carta, para trabajar de camarero, algo muy diferente del Periodismo y la Publicidad y Relaciones Públicas, los estudios que cursó con Premio Extraordinario Fin de Carrera.

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Aquel texto fue, según asegura él mismo, fruto de un mal día, de un calentón, e iba dirigido únicamente a sus familiares y amigos. Pero las redes sociales no entienden de eso y acabó convirtiéndose en un ‘boom viral’ y en símbolo de la emigración de los jóvenes españoles.

Tuvo más de 31.000 retuits y Benja, como le suelen llamar todos, apareció en medios de comunicación de todo el mundo (ElHuffPost fue el primero que le entrevistó) como símbolo de la crisis en España. Esa fama trajo consigo un aluvión de comentarios negativos hacia él y hasta insultos y descalificaciones personales, pero también muestras de apoyo e incluso ofertas laborales.

“ES NORMAL QUEJARSE”

"Un poco de humildad no te vendría mal"; "Déjate de tanta queja y a currar"; "Me parece una carta victimista que espera que papa Estado nos solucione las cosas". Son algunos de los comentarios que hubo en El Huffington Post sobre tu carta viral. ¿Te sorprendieron tantas críticas?

Entiendo que las hubiera, pero algunas fueron demasiado feroces. Cuando te dicen desde pequeño 'Tienes que estudiar, tienes que esforzarte, tienes que sacar buenas notas para ser alguien en la vida', tus padres y la sociedad en general te acostumbran a eso, a que si trabajas puedes conseguir lo que te propongas. Digamos que había un pacto social que decía que si tú haces las cosas como debes hacerlas tendrás una recompensa. Si haces todo eso y luego no la obtienes, es normal que te quejes.

Pero esa queja tuya dio lugar a críticas muy fuertes. ¿Te esperabas esa reacción de mucha gente contra ti?

No. Me llamó mucho la atención. Había quien me decía: 'Aprende inglés primero, que tendrás un mierda de inglés'. ¿Qué sabe nadie el nivel de inglés que tengo? También me decían que menuda mierda de carreras había estudiado. Pues mira, estudio lo que me gusta y lo que quiero hacer. Había críticas que entendía, pero otras eran fuera de lugar, como cuando me decían: 'También tratabais mal a los inmigrantes en España'. Perdona, pero yo nunca he tratado mal a un inmigrante.

También hubo comentarios positivos…

Sí, y algunos también me sorprendieron. Hubo mucha gente que me decía: 'Mucho ánimo, eres un ejemplo a seguir'. Pues tampoco saben si soy un ejemplo a seguir. A lo mejor yo soy una persona horrible. Que no es el caso (risas).

Entre esa tormenta de reacciones y comentarios, a Benja le llegó una oferta para escribir un libro que se ha materializado ahora en Sobradamente preparado para limpiar váteres en Londres, una obra en la que cuenta su experiencia y por la que sabe que volverán a caerle críticas. "En este caso está justificado porque he escrito un libro, no un texto que iba dirigido a mis amigos", dice.

En esas páginas narra sus ilusiones al estudiar, su golpe contra la realidad al no encontrar trabajo de lo suyo en España y tener que buscarse la vida con trabajos basura, su traslado a Londres para hacer una beca como periodista y, al final de esas prácticas, su trabajo como camarero en Reino Unido.

Meses después del ‘boom’ viral, de las entrevistas, de las ofertas, de los insultos… A Benja le llegó su hora, aunque fuera lejos de su casa. Encontró por fin trabajo de lo suyo en una agencia de publicidad en Londres. Es a lo que se dedica ahora.

“NO SOMOS EGOÍSTAS, NOS SACAMOS LAS CASTAÑAS DEL FUEGO”

Este joven valenciano dedica varias páginas de su libro a intentar dar con un nombre que defina a su generación. Rechaza calificativos como ‘generación ni-ni’ o ‘generación perdida’.

“El FMI y el Banco Mundial nos llamaron así. Manda huevos que tengamos que oír eso de los bancos y del sistema que nos han llevado a la situación en la que estamos. No estoy dispuesto a que se salten mi generación”, se queja.

Por eso, al final acierta a llamar a la suya ‘generación Ego’.

Pero esa palabra suele tener connotaciones negativas...

Se nos ha acusado durante mucho tiempo de que los jóvenes hemos sido egoístas, caprichosos, pasotas, descuidados, que no nos preocupábamos por nada... Yo he querido dar la vuelta a ese concepto con el ego desde el punto de vista positivo. Estamos demostrando que no somos personas egoístas, sino que nos hemos buscado la vida, que nos estamos sacando las castañas del fuego, respondiendo y viviendo algo para lo que no estábamos preparados. En muchos casos hemos tenido que madurar de golpe y demostrando que no somos esa generación despreocupada. Y, si vuelvo a España en algún momento de mi vida, seguramente estaré más preparado en inglés que algunos políticos. Y, cuando volvamos, repercutirá en el bien de todos.

¿Cómo se ve España desde fuera?

España está fatal, no hay día que no salga algo que me dé vergüenza ajena. Te das cuenta de la decadencia de España y te preguntas: '¿Cómo hemos podido llegar a esto?' Nunca fuimos una superpotencia, éramos un país muy normal y de repente se ha destapado que muchos eran unos corruptos, que hay gente que no puede pagar su casa, que hay gente pasando hambre. Yo eso no me lo había imaginado nunca, quizá es que era muy inocente. Pero nunca me imaginé que España iba a estar así.

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“ESPAÑA NO ES PARA JÓVENES, ES PARA PODEROSOS”

Benja no se cansa de repetir que, por todo eso, España necesita un cambio y que le da igual si viene de Podemos o de cualquier otro partido. “Quizá Podemos llama la atención porque parece que quiere hacer algo distinto, propone cosas”.

Saborea un café en un céntrico hotel de Madrid donde presenta su libro y entre sorbo y sorbo subraya que él no es el único que se ha tenido que buscar la vida fuera. Que él es uno más. No se sabe cuántos españoles han emigrado desde el inicio de la crisis, aunque algunas cifras dan una idea aproximada: 700.000, según un estudio del CSIC. 225.00, según los datos del Gobierno.

¿En qué consistiría ese cambio del que hablas?

No lo sé, pero tienen que ser cambios de base. Si yo tuviera la solución no estaría aquí. Pero lo que está claro es que España no es un país para jóvenes porque si nos estamos yendo tantos será que no está hecho para nosotros. España está diseñada sólo para quienes tienen poder.

Hablabas antes de que había un pacto social que no se ha cumplido. ¿Tienes algo de resquemor?

El libro intenta trasladar un mensaje positivo, pero hay mucha rabia. Yo no quiero que me den un puesto de trabajo. Quiero, simplemente, que me den la oportunidad de demostrar si valgo o no. Que envíe un currículum y me contesten: sí o no. Que si me tienen que decir que no, que me lo digan. Yo quiero poder acceder a trabajos si los hay. Pero si existen a mí me han engañado.

En el libro haces varias referencias a los 'enchufes'. ¿Tantos crees que hay en España?

Demasiados. Yo, si tuviera la oportunidad de ser un enchufado, la aprovecharía. Pero mis padres no son ministros, han sido siempre trabajadores. Pero, si es así como funciona España y yo hubiera tenido la oportunidad, habría tenido que aprovecharla.

“NOS HAN ABIERTO LA PUERTA Y NOS HAN DICHO: AHÍ ESTÁ LA SALIDA”

Benja remueve el café cuando se le habla del futuro. De la posibilidad de que un día vuelva a España y lo vea, por primera vez, como un país ajeno. De ese sentimiento de amor y odio que siente hacia su tierra: odio porque le ha “mentido” , le ha “ilusionado” para luego darle “una patada en el culo”. Y amor porque “España es la gente honrada que lucha cada día por salir adelante”.

Y mira al infinito cuando duda de qué sentimientos tendrá en el futuro. ¿A qué país sentirá que pertenece? ¿Llegará un momento en que se sienta extraño en España?

¿Te da miedo eso? ¿Te da miedo volver un día y ver España como un país ajeno?

Sí. Más que miedo, incertidumbre. Yo ahora mismo estoy muy a gusto en el Reino Unido. Me imagino a largo plazo encontrando una pareja, teniendo hijos, formando allí mi familia, mi vida... Y en ese momento, si tengo mi vida hecha allí, no me voy a plantear volver a España. Mi familia estará siempre aquí, España será mi país siempre, pero si yo tengo mi vida hecha allí... ¿Voy a volver a España y voy a sentirla como mi país? A lo mejor es que ni me planteo volver ya porque, entre comillas, me he visto obligado a desarrollar mi vida fuera.

Esa última frase que acabas de pronunciar... ¿Sientes que te han echado del país?

Sí, nos han echado. No directamente, pero nos han abierto la puerta y nos han dicho: mira, ahí está la salida. Es muy brusco decir que nos han echado, pero en cierto modo es así. Yo me fui porque quise, podría haberme quedado en España, pero me vi obligado por la situación. Luego el balance es positivo y la experiencia también, pero no es lo que quería hacer. Y si no lo haces porque quieres, en cierto modo estás obligado.

Un post publicado en El Huffington Post la semana pasada y escrito por un joven emigrante se titulaba "Mamá, ¿ya puedo volver a España?" ¿Tú haces esa pregunta alguna vez o ni te lo planteas?

Hablo mucho con mi familia, pero no hago esa pregunta porque ya lo veo. Me gustaría volver, pero ahora mismo no me lo planteo porque sé que si vuelvo voy a estar en la misma situación en la que estaba antes de irme: entre la esperanza por encontrar un trabajo y la desesperanza por no encontrarlo. Más que preguntar '¿cómo está España?' lo que hago es exclamar: '¡Cómo está España!'

“LLAMADLO COMO QUERÁIS”

Benja va a aprovechar su paso por España para presentar el libro. Pasa por Madrid y Barcelona, pero, entre medias, ha buscado un hueco para escaparse a Valencia y ver su familia. “He pedido unos días libres en el trabajo, pero tampoco muchos. No hay que pasarse”, dice sonriente.

Recuerda un vídeo que se hizo viral el año pasado, cuando unos jóvenes expatriados regresan a su casa por sorpresa y dejan a sus padres boquiabiertos. Él hizo su propia versión al volver un día sin avisar a su casa y grabar con el móvil la reacción de los suyos.

¿Cómo fue aquello?

Me dieron el fin de semana libre y dos días más porque eran fiesta, así que se me juntaron cuatro días y no dije nada en casa. Avisé a un amigo para que me fuera a recoger al aeropuerto. Llamé al timbre y dije: 'el cartero'. Mi madre empezó a gritar: '¡Qué haces aquí! ¿Qué ha pasado?' Pensaba que el hecho de que estuviera en la puerta de casa llamando era porque había pasado algo malo. Pero todos se pusieron muy contentos.

Expatriado, inmigrante, expulsado... ¿con qué termino te identificas más?

Expatriado me suena muy raro, pero me da igual cómo nos llamen. Estamos trabajando en otro país porque en el nuestro no hay trabajo. Llamadlo como queráis.

“NUNCA ME HAN RECHAZADO POR SER ESPAÑOL”

Benja dice, irónico, que en Londres hay un refugio para los españoles que llegan a la capital del Reino Unido: el centro de selección de personal de Inditex. “Si vas a las tiendas del grupo, muchísimos de los trabajadores son españoles”, afirma.

No es casualidad, dado que los españoles son el grupo de inmigrantes que más ha crecido en el Reino Unido en los últimos años. Según el ministerio de Empleo británico, España es el país que trabajadores han enviado desde que comenzó la crisis, con un incremento del 40%. Según los cálculos de Benja, serían 49.800 españoles emigrados allí en los últimos años.

¿Cómo ven los ingleses a los españoles que van allí a trabajar?

Una vez una mujer me dijo que los españoles éramos un plaga porque somos muchísimos. De hecho, tú vas por la calle, a una cafetería o a una tienda y puedes sobrevivir perfectamente en español. Pero a mí nunca me han tratado mal allí ni me han rechazado por ser español.

¿En qué se diferencia los inmigrantes españoles de los de otros países?

Por ejemplo, muchos ciudadanos jóvenes de Europa del este se van allí porque quieren trabajar de lo que encuentren o porque quieren pagarse los estudios. Los españoles somos distintos, más parecidos a los italianos, portugueses o a los franceses, que también hay muchos. Nuestro perfil es el de ir porque has estudiado en tu país, no encuentras trabajo y vas allí para buscar un puesto donde puedas desarrollar tu profesión. En el caso de los inmigrantes del sudeste asiático, suelen ser familias o padres de familia que envían dinero a sus familias. Nosotros nos vamos solos.

¿Qué diferencias encuentras entre el mundo laboral de España y el de Reino Unido?

Allí hay mucha oferta y mucha demanda y la competencia es enorme. Pero son más respetuosos en el sentido de que, si no les gusta tu perfil, te contestan. Aunque sea una respuesta automática lo hacen y no te quedas esperando a la nada. También, por ejemplo, en el currículum no ponen foto porque pueden pensar que con eso estás dando a entender que tu imagen debe influir en el puesto.

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