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10/12/2014 22:03 CET | Actualizado 10/12/2014 22:03 CET

Dormir mal puede causar demencia

kieferpix via Getty Images

Cuanto peor duermas, más probabilidades podrías tener de sufrir demencia. Esta es la principal conclusión de un nuevo estudio publicado este miércoles en la edición digital de Neurology, la revista de la Academia Americana de Neurología, que afirma que las personas que tienen apnea del sueño o pasan menos tiempo en un sueño profundo pueden ser más propensas a sufrir cambios cerebrales asociados con la demencia.

El estudio demostró que las personas que no cuentan con la mayor cantidad de oxígeno en la sangre durante el sueño, algo que ocurre en la apnea y condiciones como el enfisema del sueño, son más propensas a padecer pequeñas anomalías en el tejido cerebral, llamados microinfartos, que los individuos con niveles más altos de oxígeno en la sangre. Estas anomalías se asocian con el desarrollo de la demencia.

Además, las personas que pasaban menos tiempo en sueño profundo, llamado sueño de ondas lentas, tendía más a sufrir pérdida de células cerebrales que quienes pasaban más tiempo en un sueño de ondas lentas. Este tipo de descanso es importante en el procesamiento de nuevos recuerdos y recordar hechos y la gente tiende a pasar menos tiempo en el sueño de ondas lentas a medida que envejecen. La pérdida de las células del cerebro también está relacionada con la enfermedad de Alzheimer y la demencia.

En este estudio, se realizaron pruebas de sueño a 167 hombres japoneses americanos en su hogar cuando tenían una media de 84 años y se les siguió hasta que murieron, un promedio de seis años más tarde. Se les realizaron autopsias de sus cerebros para buscar microinfartos, pérdida de células cerebrales, placas y ovillos asociados con la enfermedad de Alzheimer y cuerpos de Lewy que se encuentran en la demencia con cuerpos de Lewy.

Los investigadores dividieron a los participantes en cuatro grupos, cada uno con entre 41 y 42 miembros, en función del porcentaje del tiempo transcurrido con niveles de oxígeno en sangre más bajos de lo normal durante el sueño, con el grupo más bajo, que pasó el 13% del tiempo o menos con bajos niveles de oxígeno y el más alto, que estuvo entre el 72% y el 99% de la noche con bajos niveles de oxígeno.

EL OXÍGENO Y EL SUEÑO DE ONDAS LENTAS, MUY IMPORTANTES

De los 41 hombres del grupo más bajo, cuatro presentaban microinfartos en el cerebro, mientras que 14 de los 42 hombres del grupo más alto poseían anormalidades, lo que hace que tengan casi cuatro veces más probabilidades de sufrir daño cerebral.

Los participantes también se dividieron en cuatro grupos en función del porcentaje de la noche que estuvieron en el sueño de onda lenta. De los 37 hombres que pasaron menos tiempo en el sueño de ondas lentas, 17 tenían pérdida de células cerebrales, en comparación con siete de los 38 hombres que estuvieron la mayor parte del tiempo en el sueño de ondas lentas.

Los resultados fueron los mismos después de ajustar por factores tales como fumar e índice de masa corporal y después de excluir a los participantes que habían muerto al comienzo del periodo de seguimiento y los que registraban puntuaciones bajas en las pruebas cognitivas al inicio del estudio. "Estos hallazgos sugieren que los niveles de oxígeno en sangre bajos y un sueño de ondas lentas reducido pueden contribuir a los procesos que conducen al deterioro cognitivo y a la demencia", ha resumido la autora de la investigación, Rebecca P. Gelber.

No obstante, considera necesaria más investigación para determinar cómo el sueño de ondas lentas puede jugar un papel restaurador de la función cerebral y si evitar los niveles bajos de oxígeno en la sangre puede reducir el riesgo de demencia. Gelber ha destacado que un estudio anterior mostró que el uso de una máquina de presión positiva continua (CPAP) para la apnea obstructiva del sueño puede mejorar la cognición, incluso después de que la demencia se hubiera desarrollado.

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