Tendencias

25 aniversario de la muerte de Ava Gardner: la vida cinco estrellas de la musa en Madrid

GTRESONLINE

Este domingo se conmemora el 25 aniversario de la muerte de la actriz Ava Gardner, icono de los a帽os dorados de Hollywood y musa por su belleza. La actriz de ojos verdes, melena casta帽a y p贸mulos prominentes es recordada por pel铆culas como Forajidos, La hora final, La noche de la iguana, Mogambo o 55 d铆as en Pek铆n y por su intensa vida personal. Falleci贸 en Londres el 25 de enero de 1990 por una neumon铆a a los 67 a帽os, pero fue otra la ciudad que marc贸 su vida: Madrid.

Con 28 a帽os y tras haber alcanzado la fama mundial con sus primeras apariciones en la gran pantalla, Ava Gardner pisaba la capital espa帽ola por primera vez. Corr铆a el a帽o 1950 cuando la incipiente estrella se bajaba de un avi贸n en Barajas y pon铆a rumbo a Tossa de Mar, en Girona, para rodar Pandora y el holand茅s errante junto al torero Mario Cabr茅. Esa primera estancia fue la primera de muchas; la artista qued贸 prendada de Espa帽a, su gente, los toros, el flamenco y la fiesta. "Amo a Espa帽a porque tiene los mismos defectos que yo", lleg贸 a decir en una ocasi贸n. En mayo de ese a帽o, el NO-DO recog铆a la visita de la actriz a Sevilla, donde asisti贸 a los toros con mantilla negra y peineta y donde vestida de faralaes, intentaba aprender alg煤n paso de sevillanas y a tocar las casta帽uelas (minuto 7:25).


En 1953, cuando llevaba dos a帽os de matrimonio con Frank Sinatra 鈥攑reviamente estuvo casada con Mickey Rooney de 1942 a 1943 y con Artie Shaw del 45 al 46鈥, decidi贸 volver a Espa帽a, donde se instal贸 en el entonces reci茅n inaugurado hotel de cinco estrellas Castellana Hilton, el actual InterContinental (Paseo de la Castellana, 49).

El acercamiento a Estados Unidos era la prioridad de la pol铆tica exterior del r茅gimen franquista en esos momentos, por lo que la apertura del Hilton fue un momento especialmente simb贸lico. Se trataba del primer hotel extranjero que abr铆a en Espa帽a tras la Guerra Civil y el primer Hilton de Europa. A su inauguraci贸n asistieron las m谩s altas autoridades: el presidente de la cadena Conrad J. Hilton, el ministro de Informaci贸n y Turismo, Gabriel Arias Salgado, y el de Obras P煤blicas, Fernando Su谩rez de Tangil, adem谩s de los embajadores de Estados Unidos y Portugal. El NO-DO del 27 de julio de 1953 informaba as铆 del acontecimiento, en el que no faltaron ni el izado de la bandera norteamericana ni una exhibici贸n de jotas y flamenco (minuto 7:13). La fiesta se alarg贸 tres d铆as con sus tres noches y a ella acudieron multitud de estrellas de Hollywood en un avi贸n fletado por el propio Conrad J. Hilton.


El Castellana Hilton se convirti贸 en el hotel m谩s moderno de la ciudad, en el que los artistas que ven铆an de Hollywood encontraban lujo, cercan铆a a la embajada de Estados Unidos 鈥攍a leyenda cuenta que ambos est谩n conectados por un t煤nel secreto鈥 y comodidad, ya que los artistas no eran vistos con buenos ojos en otros establecimientos tradicionales de la ciudad, como recuerda Manrique Rodr铆guez, director general del hotel en la actualidad.

Aunque multitud de celebridades como Sof铆a Loren, Charlton Heston, Zsa Zsa Gabor o Gina Lollobr铆gida se han alojado en sus habitaciones, Ava Gardner es sin duda un emblema para el hotel. "Es la hu茅sped m谩s ilustre, m谩s llamativa y con m谩s clase", asegura Rodr铆guez. Ella hizo del Hilton su casa durante largas temporadas. "Se sol铆a quedar siempre en una suite presidencial, la habitaci贸n 716 (tambi茅n llamada Mir贸) y hac铆a mucha vida en las instalaciones. Com铆a aqu铆, en el jard铆n se tomaba copas... el lobby era el sal贸n de su casa", cuenta el director.

Aunque ha pasado por seis renovaciones, la suite de Ava Gardner sigue manteniendo la misma estructura: una sala de estar con c贸modos sof谩s y mesitas, un dormitorio separado con un ba帽o, una peque帽a cocina y varios armarios. Todo ello repartido en 140 metros cuadrados que incluyen tambi茅n una terraza privada con vistas al Paseo de la Castellana. En la actualidad, una noche aqu铆 ronda los 1.300 euros.

(Sigue leyendo despu茅s de la galer铆a...)

Sala de estar de la habitaci贸n 716

La 'suite' de Ava Gardner

"Aqu铆 vivi贸 ella... y no vivieron los dem谩s hu茅spedes", bromea Rodr铆guez. Es de sobra conocida la afici贸n de la actriz por la noche madrile帽a. En numerosas ocasiones, tras cerrar los locales que ella frecuentaba (Chicote, Oliver, el restaurante Riscal, el tablao Villa Rosa, El Corral de la Morer铆a, Zambra, Torres Bermejas o El Duende) la fiesta se trasladaba a su habitaci贸n, con el consiguiente ruido para el resto de clientes que se alojaban tanto en su planta como en la superior y la inferior.

"Se dice que cuando vino a Espa帽a la llevaron a Las Ventas, a un tablao flamenco y al Museo del Prado. No volvi贸 a pisar un museo, pero repiti贸 muy a menudo con el resto", recuerda Rodr铆guez. Entre sus amistades espa帽olas se encontraban Sara Montiel, Anal铆a Gad茅, Adolfo Marsillach o Lola Flores y tambi茅n ten铆a una estrecha relaci贸n con el escritor Ernest Hemingway.

Una de las cosas que m谩s le gustaba de vivir en Espa帽a es que pod铆a hacerlo sin interferencias, asegura Rodr铆guez, ya que no sent铆a el acoso de la prensa del coraz贸n. La fiesta implicaba mucho alcohol y de ella se cuenta que lleg贸 a descalzarse en plena Puerta del Sol para parar un cami贸n de la basura y pedirle al conductor que la llevara al hotel o que alguna noche se dedic贸 a torear coches en la Castellana.

Ava Gardner y Lola Flores, en 1960

M谩s all谩 de esa vida de excesos, queda una media decena de empleados del hotel que tuvieron trato directo con ella y todos coinciden en algo: Ava Gardner era muy agradable, sencilla y cari帽osa. Cuentan que le gustaba ba帽arse en leche y que en una temporada en la que estuvo alojada con dos perros, uno salchicha y otro peque帽o de pelo rizado, ped铆a a los empleados que los sacaran a pasear, pero con la condici贸n de que nunca lo hicieran juntos. Cada perro ten铆a que salir a la calle por separado, pero nunca llegaron a saber por qu茅.

El Hilton no s贸lo fue testigo de las fiestas de Ava Gardner, sino que tambi茅n fue el escenario de alg煤n cap铆tulo de su vida amorosa. Su marido Frank Sinatra se aloj贸 con ella en alguna ocasi贸n y tambi茅n fue vista con el torero Luis Miguel Domingu铆n, con quien vivi贸 un sonado romance.

En 1955, Ava Gardner compr贸 una casa en La Moraleja, en las afueras de Madrid, llamada La Bruja porque ese era el dibujo de su veleta. De all铆 se traslad贸 por un breve tiempo a un piso en la calle Oquendo de la capital y despu茅s a otro en la calle Doctor Arce, donde tuvo a Juan Domingo Per贸n y a Blas Pi帽ar como vecinos. A partir de 1963 cada vez pas贸 m谩s tiempo fuera de Espa帽a hasta que en el 68 se instal贸 definitivamente en Londres.

En Madrid se la sigue recordando aunque curiosamente, como explica el director del InterContinental, no tienen constancia de que ning煤n cliente haya acudido al hotel pidiendo expresamente alojarse en la habitaci贸n que tanto tiempo ocup贸 la musa, aunque muchos s铆 preguntan por su paso por all铆.

Posado de Ava Gardner con la bandera norteamericana

Ava Gardner