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08/10/2015 07:44 CEST | Actualizado 04/05/2016 20:01 CEST

Ocho ideas para redecorar tu casa en otoño

El verano ha terminado y las primeras hojas de otoño ya empiezan a caer. Es el comienzo de esa estación que para muchos marca el inicio del año e incluso de nuevos proyectos. Y uno puede ser acondicionar la casa para la nueva temporada, con pequeños detalles que transformarán por completo el ambiente.

Si quieres poner en marcha estos cambios, toma nota de estos consejos. Te ayudarán a emprender la transición entre la decoración veraniega y la otoñal.

1. Colores suaves y de la tierra.

Lo primero será crear una atmósfera más recogida, con mayor sensación de intimidad, sobre todo en el salón y los dormitorios. Uno de los primeros pasos será sustituir los complementos y detalles de colores frescos y vibrantes propios del verano por otros que aporten una mayor sensación de calidez. Eso no implica que nuestros hogares se conviertan en aburridos y tristes espacios monocromáticos. Los colores relacionados con la tierra y la arena, marrones, ocres y verdes, pueden aportarnos esa paleta cromática que estamos buscando.

Si de paso puedes hacer tu hogar más ecofriendly, es decir más respetuoso con el medio ambiente, mejor que mejor. Usa mobiliario y complementos reciclados o restaurados, opta por tejidos naturales, piezas de fabricación responsable y materiales ecológicos e incluso soluciones que reduzcan el consumo energético en tu hogar.

2. Calidez en los suelos.

Recupera las alfombras que has tenido guardadas a buen recaudo durante los meses estivales. Aunque hayan estado enrolladas en buenas condiciones, es recomendable que las extiendas al revés para que recuperen su forma original sin mostrar dobleces en las esquinas. Si lo haces de este modo y el problema persiste, para evitar tropezones aplica cola de carpintero en el reverso y déjala secar para que vuelva a su estado original.

Si decides renovar las alfombras, las tendencias apuntan a piezas de inspiración vintage, con estampados étnicos o formas geométricas y a ser posible de elaboración artesanal, anudadas a mano. Los kilims están volviendo con mucha fuerza tras unos años en el olvido.

Para un ambiente de corte contemporáneo, mejor optar por alfombras monocromáticas o con sencillos dibujos, principalmente en blanco y negro, el binomio cromático estrella. Si quieres aportar una nota de color, elige entonces un modelo en tonos tierra o en suaves pastel, tendencia que llega directamente de los países del norte de Europa.

3. Amarillo, el color de la temporada.

Se perfila como uno de los grandes protagonistas en decoración. Aunque pueda parecer una opción más bien veraniega, es una tonalidad con muchas posibilidades decorativas en un ambiente otoñal. Transmite optimismo y energía, por lo que puede ser la opción ideal para dar unas ciertas pinceladas de alegría durante el otoño, siempre y cuando lo apliquemos con la mesura adecuada para no convertir el espacio decorado con este color en un ambiente demasiado vibrante.

Si te decides por este tono, es fundamental que tengas en cuenta el espacio disponible para concretar la intensidad más adecuada. En estancias de grandes dimensiones, puedes decantarte por un amarillo más penetrante y profundo. Si por el contrario se trata de un ambiente más limitado, es preferible que elijas una opción más suave y discreta.

Aplicarlo en pequeñas dosis, mediante textiles y complementos, es siempre un acierto. Para dar con la combinación ideal ten en cuenta que los colores neutros, como el blanco, gris o negro, son los aliados perfectos para conseguir el equilibrio sin arriesgarse en exceso. Si por el contrario buscas algo más atrevido, combina el amarillo con verde menta, fucsia o turquesa.

Ten en cuenta también dónde lo vas a aplicar, no es lo mismo utilizarlo en una zona de paso o en la cocina que en un dormitorio. En las habitaciones es imprescindible encontrar combinaciones que nos ayuden a disfrutar de un merecido descanso, por lo que es preferible decantarse por un amarillo pastel o un ocre apagado. En cambio, en la cocina o las zonas de paso, es bueno usar colores que transmitan energía, por lo tanto, cualquier tonalidad de amarillo resultará ideal.

4. Geometría escandinava.

En cuanto a los textiles, una de las principales tendencias, especialmente en ambientes de estilo contemporáneo, es la de los motivos geométricos de influencia nórdica. Desde los países escandinavos llega esta tendencia en la que los rombos, círculos, cuadrados y rectángulos sirven de motor principal para estampar cualquier tipo de tejido: sábanas, fundas nórdicas, cojines, almohadones... Incluso los podemos encontrar como diseños de papeles pintados, cuadros y alfombras.

5. Aporta un toque personal mediante piezas de artesanía.

Son de lo que más confiere autenticidad y personalidad a una casa. Este otoño es un buen momento como cualquier otro para hacerte con alguna pieza de mobiliario especial o accesorios y textiles realizados artesanalmente, con mimo y esmero y hasta casi en exclusiva para ti. Darán a tu hogar un toque único y genuino.

6. La calidez de las velas.

Es un elemento imprescindible durante cualquier época del año, pero en otoño e invierno las utilizamos con mayor frecuencia. Examina tu entorno e identifica dónde puedes poner algunas velas: sobre la mesa de centro, en una repisa, una consola o en el interior de la chimenea. Si te gustan las velas perfumadas, elige aquellas que transmitan sensación de confort y recogimiento, como el aroma a canela, maderas, lavanda, azahar o la dulce y sensual vainilla. Del mismo modo que sucede con los colores, pasa con los aromas: influyen más de lo que pensamos en nuestro estado anímico.

7. Introduce elementos de carácter orgánico.

La madera sin tratar y las fibras vegetales, como el mimbre, el ratán o el esparto, son también para el otoño. Asimismo, en el mobiliario, pavimentos, luminarias y complementos decorativos, los diseños de líneas inspiradas en la naturaleza resultan muy llamativos: troncos que se convierten en mesillas auxiliares o de noche, escaleras de madera ruda usadas como toalleros o largas ramas para utilizar como originales burros y percheros para el recibidor, el vestidor o el dormitorio, son algunos ejemplos. Incluso en la cocina, unas ramas cuidadosamente peladas pueden utilizarse como barras para colgar los utensilios y tenerlos más a mano. Un recurso inusual que transforma cualquier espacio de casa en un ambiente con mucha personalidad.

8. Texturas gustosas.

Cuando el otoño avance y las temperaturas caigan en picado para dar la bienvenida al frío invierno, los complementos y texturas cálidas como el borrego serán más que bienvenidas. Para utilizar en cojines, plaids, alfombras e incluso como fundas para el sofá, la piel de borrego da plena calidez tan sólo con su presencia. Su agradable estética y tacto tan apetecible, lo convertirá en un elemento imprescindible.

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