TENDENCIAS
05/11/2015 11:20 CET | Actualizado 13/06/2016 17:27 CEST

Vivir juntos: 7 consejos para decorar el primer hogar en pareja

Hace tiempo que salís, pasáis juntos todo vuestro tiempo libre, estáis cansados de andar trasladando vuestras cosas de una casa a otra, os dejáis un dineral en gastos por mantener dos pisos... ¡ha llegado el momento de iros a vivir juntos! La decoración del espacio que vais a compartir es fundamental para que ambos lo sintáis como propio. En este artículo os ayudamos a sentar las bases de ese primer hogar, con el fin de que lo convirtáis en el lugar perfecto para relajaros tras una dura jornada de trabajo, reuniros con los amigos y vivir momentos inolvidables juntos, ¿a que suena bien?

1. BUSCA LUGARES Y AFICIONES COMUNES

Antes de lanzarse a comprar muebles y pintar paredes, es fundamental que defináis el aspecto que queréis que tenga la nueva casa: recargado, minimalista, nórdico, rústico... Lo más normal es que no estéis de acuerdo con un estilo concreto. Si es así, ¡enhorabuena! Si no, debéis empezar por realizar un ejercicio de reflexión sobre las aficiones y gustos que compartís, con el fin de perfilar lo mejor posible el look general de la vivienda.

¿Os gusta viajar a países exóticos? Tirad del estilo boho. ¿Sois fanáticos de la música? Entonces, decorad con vinilos, carteles de conciertos e instrumentos musicales. ¿Amáis la naturaleza? Optad por fibras naturales y plantas de interior. ¿Tenéis algún ídolo? Indagad en el estilo de su casa e inspiraos en él o ella. Lo importante es encontrar un punto en común desde el que partir para evitar una amalgama caótica de objetos.

2. ELIGE UN BUEN SOFÁ

Seguro que antes, cuando compartíais piso con amigos o vivíais solos, ambos pasabais menos tiempo en casa. La vida en pareja nos convierte un poco en marmotas que adoran las siestas de domingo y las largas veladas de pelis y palomitas bajo una manta. Así que piénsalo dos veces antes de adquirir el primer sofá que se ajuste a tu presupuesto.

Aunque el resto de muebles de la casa sean de bajo coste, o penséis que no merece la pena gastar mucho en esta primera casa de prueba, es preferible invertir algo más de dinero en el sofá. Si sois de los que os gusta estar pegaditos, incluso en verano, quizás os sirva un sofá de dos o tres plazas, pero a la larga agradeceréis un poco más de espacio, para lo cual es ideal una pieza con chaise longue incorporada.

3. DALE IMPORTANCIA AL COMEDOR

Las parejas jóvenes, y en particular si no tienen hijos, suelen llevar una vida social bastante activa, mucho más si acaban de estrenar piso. No habrá fin de semana que no tengáis invitados a cenar. Pueden ser pocos o que se apunten dos o tres más a última hora, así que lo mejor es estar prevenido. Una mesa de comedor con capacidad para muchos comensales convertirá vuestra casa en el punto de encuentro con los amigos.

Si el apartamento es pequeño para albergar una gran mesa con sus asientos correspondientes, siempre podéis optar por una mesa extensible y sillas plegables. Así, en el día a día podréis tenerla cerrada y utilizar tan solo dos de las sillas, ganando espacio. Incluso viene bien contar con una mesa plegable o de tipo camping, que se guarda en cualquier rincón y puede servir de extensión a la mesa principal o de auxiliar para dejar cosas durante la comida.

4. NO DISCUTAS POR LOS COLORES: ANTE LA DUDA, SIEMPRE BLANCO

El color de las paredes puede influir de forma significativa en nuestro estado de ánimo, para bien o para mal. No dejéis que el tono elegido aumente encima el estrés en un momento de tensión. Favoreced la armonía de la pareja a través del color. Si no os ponéis de acuerdo en el tono de las paredes, refugiarse en la neutralidad puede sacaros de una discusión: nadie aborrece un blanco, un crema o un tostado. Sin embargo, no ocurre lo mismo con los tonos pastel o los ácidos, que tienen sus simpatizantes y sus detractores. Por eso, ante la duda, las paredes mejor blancas.

5. CÉNTRATE EN EL SOMIER Y EL COLCHÓN

Para ahorrar dinero y discusiones, no os compliquéis con el dormitorio. Cuando pasen los años y viváis en vuestra propia casa, ya tendréis tiempo de comprar una cama fabulosa, una descalzadora y una cómoda de ensueño. Por el momento, podéis ceñiros a lo estrictamente funcional: un buen somier y colchón, mesillas de noche prácticas y sencillas y colores neutros que inviten al sueño, la intimidad y la relajación.

Si no es estrictamente una necesidad, reservad el televisor para el salón, ya que mata el romanticismo en la pareja e incluso el descanso. Si os encanta ver películas o series juntos, razón de más para hacerse con un buen sofá desde el que compartir vuestra afición ¡en el salón!

6. DIVIDE Y ORDENA EL ARMARIO

El objetivo de vuestro armario común debe ser evitar las discusiones por el espacio. Sed equitativos, divididlo por la mitad e incorporad compartimentos y elementos de almacenaje que permitan mantenerlo ordenado. Lo ideal sería que todas las casas tuvieran un vestidor, pero como no suele ser el caso, os tendréis que conformar con un armario convencional.

Una cuestión muy importante es que tenga zapatero. Si no lo tiene, comprad uno bien amplio si no queréis que suponga un problema a la larga porque si las chicas tienen muchos tacones, los chicos cien pares de zapatillas. Los psicólogos aseguran que el armario es un reflejo de nuestro estado de ánimo, por lo tanto, al ser compartido por una pareja, puede ser muy revelador para conocer la situación sentimental de la misma. Mantenerlo limpio y ordenado es un sinónimo de salud emocional.

7. CREA UNA ZONA DE TRABAJO AGRADABLE

Tanto si trabajáis en casa como si lo hacéis fuera, os vendrá bien contar con un rincón donde colocar el portátil. Una zona de trabajo en la que desconectar del espacio común y aislarse, por ejemplo, para escuchar tu música favorita con auriculares; siempre y cuando no tengas la posibilidad de montar un despacho en una habitación extra.

Esta segunda opción es la más recomendable para una pareja, ya que en ocasiones es necesaria una estancia separada por un tabique para lograr un poco de intimidad, donde además se pueda habilitar una habitación de invitados.

Sin embargo, el tamaño de los apartamentos en las grandes ciudades no suele permitir ciertos lujos. Así que tendréis que conformaros con un espacio compartido que, bien distribuido, puede resultar muy acogedor e invitar a la creatividad y el trabajo aún estando en una zona común.

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR:

EL HUFFPOST PARA EVO