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08/04/2016 08:59 CEST | Actualizado 08/04/2016 08:59 CEST

El obispo de Córdoba: "No se puede ser ecologista y partidario del aborto"

EFE

El obispo de Córdoba, Demetrio Fernández, ha vuelto a sembrar la polémica. Esta vez ha defendido que "toda vida humana merece el respeto que merece toda la creación y más aún todo ser humano" y ha afirmado que "no se puede ser ecologista y al mismo tiempo partidario de eliminar los seres humanos engendrados y no deseados, como si fuera material de desecho". "La vida está antes que cualquier decisión humana y por eso merece todo el respeto del mundo", ha aseverado.

En su carta semanal, recogida por la agencia Europa Press, Demetrio Fernández ha recordado que "cada año, al despuntar la primavera, celebramos el brote de una vida pujante, que viene a renovarlo todo" y "coincidiendo con este despertar primaveral, celebramos litúrgicamente la fiesta de la Anunciación del Señor (25 de marzo), este año trasladada unos días después por coincidir con la Semana Santa".

Sin embargo, ha lamentado que "son miles y millones los seres humanos engendrados que no verán la luz de este mundo, porque son destruidos en el seno materno o destinados al ensayo en la pipeta, también en España", obviando que "la vida es siempre un don de Dios, venga por donde venga".

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Para el obispo de Córdoba, "la vida es más pujante que la muerte" y "la última palabra no es la muerte, sino la vida" y, por eso, "en el horizonte del cristiano" la defensa de la vida "tiene futuro", de forma que, "cuando pase esta época, que tiene tantos logros y aspectos positivos, se verá con más claridad lo aberrante que es la mentalidad antinatalista, antivida", cuyos resultados son "una Europa que envejece sin renovarse, porque está cerrada a la vida durante décadas y décadas".

En consecuencia, para Demetrio Fernández está claro que, "si queremos sembrar esperanza, hemos de cuidar la vida", tanto la que "brota espontánea en primavera", como "la vida que brota en el seno materno, la vida que nos ha venido dada y que hemos de administrar al transmitirla", lo que le ha llevado a pedir que "cuidemos la casa común, cuidemos sobre todo el seno materno, como lugar de acogida de la vida".

En otra carta pastoral, titulada ‘Navidad y Familia’ y difundida a finales de 2015, el prelado sostenía que los hijos solo pueden nacer del “abrazo amoroso” de los padres y “no puede sustituirse nunca por la pipeta de laboratorio, la fecundación in vitro”. “Todo tipo de fecundación artificial”, sentenciaba, “rompe la armonía de la creación”, tal y como recuerda Andaluces.es.

Aunque cuando, en opinión de muchos, monseñor Fernández llegó más lejos fue en enero de 2011. Entonces aseguró que la Unesco había concebido nada menos que un plan para “hacer que la mitad de la población mundial sea homosexual”. Al año siguiente tampoco estuvo mal: en octubre de 2012 equiparó el aborto y el asesinato de los pequeños Ruth y José, a los que su padre mató y luego incineró para vengarse de la madre de los niños.

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