POLÍTICA
09/04/2016 18:00 CEST | Actualizado 09/04/2016 18:00 CEST

"Podemos ha hecho todo lo posible por tener un Gobierno progresista"

FUNDACIÓN CAJACANARIAS

Cada año, millones de turistas británicos -3,59 millones en 2014- visitan Canarias. Es imposible saber lo que hace cada uno de ellos, pero se les puede encontrar por los senderos de los barrancos haciendo sano turismo de montaña. O en las playas, con la piel roja como un cangrejo. O en los bares cercanos a la playa, tomando cerveza. O en una terracita, con un té de media tarde. O en la noche discotequera de playa de las Américas, bebiendo mucho más que cerveza. O ya de vuelta a casa, en el duty free del aeropuerto, aprovechando los últimos momentos para comprar cartones de cigarrillos Lambert and Butler a muy buen precio. Pero lo que no suele pasar es que se les vea dando encendidos discursos políticos contra el establishment político y financiero, que es lo que hizo esta semana el escritor y activista Owen Jones en una de las sesiones del Foro Enciende la Tierra, organizado por la Fundación Cajacanarias en Santa Cruz de Tenerife, y en el que coincidió con el sociólogo mexicano Armando Bartra.

Parece un rock-star de la izquierda…

A simple vista, a uno le puede dar la sensación de que está con una estrella de la nueva izquierda europea: que si no hay tiempo para entrevistas individuales con periodistas, que si viene con los días contados, que si ayer estuvo con Varoufakis. No es tan habitual que pasen por Canarias para dar charlas, quizá sí para descansar unos días, escritores tan mediáticos del mundo británico. Y por eso allí estaba en el auditorio parte de la izquierda del pasado, del presente y del futuro de la isla, algunos con los dos libros de Owen Jones debajo del brazo -Chavs: la demonización de la clase obrera y El Establishment-, para que se los firmaran. Entre los presentes, las rastas más famosas de la política española, las de Alberto Rodríguez, que también se hizo alguna que otra foto con el público. Y con Jones.

Pero Jones es más bien un partisano intelectual...

Un buen activista lo es las veinticuatro horas del día, y se preocupa por las desventuras del lugar que visita. Por eso Owen Jones sabía que Canarias es uno de los lugares con peores índices socioeconómicos de Europa: “Los británicos que vienen tienen la visión distorsionada de un paraíso vacacional, pero esta es una de esas zonas extremadamente afectadas por la crisis de 2008, cuyos ingresos, que dependen del turismo, no son capaces de satisfacer las necesidades de sus habitantes, sobre todo de la gente joven”.

Iba a ser una charla sobre la utopía, pero lo que hizo Owen Jones fue la historiografía de cómo hemos pasado al consenso de posguerra en Europa, donde se llegó a la conclusión de que era necesario redistribuir la riqueza y crear un Estado del bienestar que diera oportunidades a todo el mundo, al triunfo total del neoliberalismo y la actual situación de desigualdad y precariedad: “Hay ochenta billonarios que concentran la misma cantidad de riqueza que la mitad más pobre del planeta”. Estas políticas tienen padres ideológicos como Hayek, Friedman y Karl Popper, que ya en 1947, según Owen Jones, empezaron a preparar su arsenal doctrinario, porque “consideraban que las bases de la civilización estaban amenazadas por el socialismo” de posguerra. Y luego fueron necesarios ejecutores perfectos, como Reagan y Thatcher, que aprovecharon la grave crisis de los setenta para revertir el consenso socialdemócrata de posguerra: “Hubo un político conservador que dijo que el objetivo no era reducir la inflación sino quebrar la fuerza del movimiento obrero. Y que para eso, una situación de desempleo masivo no era tan mala, porque los trabajadores aceptarían cualquier cosa”.

Y así anduvimos, entre liberalización y desregulación, hasta que llegó la crisis de 2008 y nos pilló a todos desprevenidos, desarmados. “Porque la izquierda y sus ideas habían desaparecido”. De hecho, lo que ha ocurrido después es que se “han intensificado las políticas que nos llevaron a la crisis, no se han corregido”. Y da uno de esos datos espeluznantes: “La riqueza de los 1.000 británicos más ricos se ha duplicado en los últimos tres años, mientras que los salarios de los trabajadores han sufrido el mayor recorte desde la época de la reina Victoria”.

Un pensador reflexivo que trata de analizar dónde estamos...

Pues estamos en ese momento de gran descontento político que está yendo en dos direcciones diferentes. Por un lado, sectores progresistas como Bernie Sanders, el movimiento por la independencia en Escocia, Jeremy Corbyn, Podemos o Syriza. Y por otro lado, lo que él llama “una política basada en el miedo y la xenofobia”, como es el caso de Donald Trump, UKIP en Gran Bretaña, el Frente Nacional en Francia, los partidos xenófobos en Escandinavia o los neonazis de Amanecer Dorado en Grecia. A Owen todo esto le recuerda a la Europa de los años treinta, la del auge del nazismo, y teme que la ultraderecha pueda fortalecerse si nos golpea de nuevo otra crisis financiera.

Foto de miembros de Aurora Dorada, en Grecia/EFE

Y que se da cuenta de lo mal que están las reservas morales en Europa...

El caso más sangrante, la política de la UE con los refugiados que llegan a las costas europeas y que, para Owen, reflejan “una falta de humanidad brutal con respecto a una gente que está huyendo de la violencia, de la opresión”. Para ver todo esto de cerca, fue al campo de Calais y se encontró con un chico de 15 años a cuyo padre le habían pegado un tiro los talibanes. O a un sudanés cuyo pueblo había sido quemado en Darfur. Pero lo más chocante, según Owen Jones, es la cicatera política europea, comparada con una mayor generosidad de otros países: “Turquía ya ha acogido a dos millones de refugiados. El Líbano ha acogido a un millón y medio, cuando su población anterior era sólo de cuatro millones. El 86% de todos los refugiados están en países en vías desarrollo, mientras que hace diez años eran el 70%. Así que los países ricos son los que están fallando en sus responsabilidades”.

Foto del campo de refugiados de Idomeni, Grecia

Aunque no pierde la esperanza…

Jones habla de la necesidad de una “política de la esperanza” con una ambición global. “El mundo actual es como un patio dirigido por los ricos donde los problemas y las injusticias a las que nos enfrentamos no conocen fronteras. Así que hay que abordarlos de una manera similar”. Para Owen, esa manera viene, evidentemente, de la izquierda, pero también reconoce que quizá sea hora de evitar la viejas nostalgias y los mantras repetidos:

“Yo crecí en un ambiente, en una familia con una cultura política muy fuerte. Pero eso no ocurre en la mayor parte de las familias. La mayor parte de la gente no piensa en términos de izquierda o derecha. Piensan en cuestiones que deben ser abordadas, dichas en una manera que se pueda entender y que estén vinculadas a sus experiencias y necesidades. Aquellos que quieren una Europa diferente tienen que comunicarse de una manera diferente. Tenemos una responsabilidad, porque la derecha xenófoba no habla en el lenguaje de los dogmas, y si fallamos a la hora de crear un lenguaje que inspire a la gente, fallaremos y nos deslizaremos a una situación calamitosa”.

Y considera que España es un ejemplo del ‘cambio’...

Owen Jones lo tiene claro: “Podemos ha hecho todo lo posible por tener un Gobierno progresista”. El que ha fallado es el PSOE, que está está "aterrorizado ante la posibilidad de que Podemos lo desplace. Todo lo que hace el PSOE, en mi opinión, está destinado a contener a Podemos y a intentar devolverlo a una situación marginal". Una y otra vez, Jones apela a la necesidad de resistir, al legado del 15-M, a impedir que el establishment debilite a los nuevos movimientos progresistas en España. Porque cree que una derrota en España es una derrota para toda Europa. Y reflexiona sobre la unidad de la izquierda: “No me corresponde a mí dictar la estrategia de la izquierda española, pero me gusta que todas las fuerzas genuinamente de izquierdas trabajen juntas. Creo que es mucho mejor para enfrentarse al establishment español”.

Foto: EFE

Donde la prensa debería ser más crítica con el 'establishment'

También hubo una buena ración de crítica para el periodismo, a pesar de que Owen Jones es columnista en el diario The Guardian. “La realidad es que hay un grupo muy pequeño de mandarines de la prensa, de gente con influencia, que tiene agendas políticas muy explícitas, como Rupert Murdoch, y usan esos medios de información para alcanzar esos fines”. Otro de los grandes problemas, según Jones, es que los medios son cómplices del intento de redirigir el descontento social de la crisis de las élites a chivos expiatorios como los inmigrantes o la gente que cobra subsidios. En vez de cuestionar las políticas del poder, los medios animan a la gente a “enfadarse con el vecino por el hecho de que tengan un poco más que ellos”. Owen explica esta actitud por una falta de empatía. La mayoría de los periodistas vienen de entornos privilegiados: “Más del 50% de los cien periodistas más importantes de UK fueron a colegios privados, cuando la media de la población es del siete por ciento”. Y afirma que lo que necesitamos es “un periodismo que le diga la verdad al poder”.

Pero bueno, ya está bien por el día de hoy. Y por el de mañana…

Cuando un periodista tiene cerca a Owen Jones, no sólo lleva sus libros para que se los firme. También intenta driblar a las limitaciones temporales para intentar alargar la entrevista y repreguntar un poco: “¿Hasta cuándo estás por aquí?” “Hasta el sábado”. “¿Tendrías un ratito libre para seguir charlando un poco mañana?” “Escríbeme un correo a ver si puedo”.

Pero no pudo. ¿Estaría tomando cerveza o mirando al Teide mientras se fumaba un Lambert and Butler?