POLÍTICA
19/07/2018 22:06 CEST | Actualizado 19/07/2018 22:07 CEST

Detrás de Sáenz de Santamaría

¿Quiénes forman el núcleo duro de la exvicepresidenta?

Alonso, Santamaría, Ayllón y Báñez
TWITTER / AYLLÓN
Alonso, Santamaría, Ayllón y Báñez

Tercera planta del número 13 de la calle Génova. Hay nervios, se hacen cuentas, llegan mensajes desde los partidos regionales, se siguen en la televisión los programas especiales y se revisan los medios digitales. Los primeros datos no son muy buenos, pero tienen Andalucía en la mente y el sur devuelve la alegría.

Así vivía el clan de los 'sorayos' la noche de la primera ronda de las primarias del PP el pasado 5 de julio. Y la jefa lograba el primer puesto por encima de Pablo Casado y María Dolores de Cospedal. Alegría, abrazos, aplausos, felicitaciones, alguna lágrima. Toca la segunda vuelta.

La exvicepresidenta se deja de puestos segundones y quiere ahora ser la jefa: la Presidencia del Partido Popular. Es su gran momento político, la conquista del partido más votado de España, que vive horas (muy) bajas tras la moción de censura, la marcha de Mariano Rajoy y la amenaza de Ciudadanos en el centro derecha.

Soraya Sáenz de Santamaría es mucha Soraya Sáenz de Santamaría, pero detrás de ella hay un grupo de personas de su máxima confianza -algo muy difícil de conseguir-, que se ha ido formando desde hace una década y que podrían tener en sus manos el futuro del partido. Durante estos días se han dedicado a buscar a los compromisarios y acercarlos a su causa.

¿Quiénes están con ella? ¿Quiénes la acompañaron esa noche? ¿Quién le susurra al oído? Santamaría ha elegido como jefe de su campaña a José Luis Ayllón. Es el encargado de planificar junto a la candidata la estrategia y el responsable de negociar en las reuniones entre los equipos de los aspirantes en la calle Génova.

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El cerebro Ayllón y las cuentas de Báñez

Ayllón y Santamaría se conocen a la perfección. En la época de oposición a José Luis Rodríguez Zapatero, eran dos jóvenes diputados que se entendían muy bien y que hicieron piña. Tras librarse de los 'zaplanas y acebes', Rajoy contó con ellos para su reinvención a partir de 2008. Los dos preparaban notas para el jefe y le asesoraban en los discursos. Luego en la época de Gobierno, Santamaría contaría a su lado con 'Papi' -así llaman en su grupo del PP a Ayllón- para ser secretario de Estado de Relaciones con las Cortes. Y con la marcha de Jorge Moragas, pasaría directamente a ser la mano derecha de Rajoy como su jefe de gabinete. Hoy vuelven a hacer team.

Durante los duros años de oposición, Santamaría solía pasear por el Congreso con Ayllón y una diputada desconocida que respondía al nombre de Fátima Báñez. Luego ya la conocería toda España cuando saltó al Ministerio de Trabajo y fue la autora de la reforma laboral. Pues la onubense ocupa de nuevo uno de los lugares preferentes junto a Santamaría. Fue una de las consejeras de Santamaría más emocionadas durante la noche del 5 de julio. Además, es una de las encargadas de hacer las cuentas en la candidatura y sostiene en privado que tienen atados los compromisarios suficientes para ganar a Casado porque el sistema es parecido al Senado y han ganado en la mitad de las circunscripciones. Proyecciones made in Báñez. Le ayuda con los números, viaja con ella a muchos actos y además son amigas personales.

También muy cerca de Santamaría estaba aquella noche otro de exministros de su órbita, Álvaro Nadal. El extitular de Energía es de la corte de los sorayos y cumple sus requisitos: de corte tecnócrata, con fama de empollón y alejado de los extremos aznaristas. Entre su círculo de exministros se encuentra Íñigo de la Serna, que se ha pateado media España en busca de votos para Santamaría durante estas semanas.

EFE

"Le ha cogido el gusto a esto"

Y en este núcleo duro también está el 'sector vasco', con Alfonso Alonso e Iñaki Oyarzábal (en cambio, el amigo Javier Maroto se ha pasado a Pablo Casado). El primero se empeñó a fondo en los avales -fue a llevarlos hasta Génova con Santamaría- y en los votos de Euskadi (fueron allí la opción favorita) y el segundo hasta estuvo la noche electoral en los cuarteles de Santamaría sentándose en primera fila en la comparecencia de la exvicepresidenta ante los periodistas.

Los que conforman el núcleo duro de Santamaría, según confiesan en privado algunos de ellos, dicen que la jefa es una trabajadora incansable, a la que le gusta que los suyos se esfuercen lo mismo. No para ni un segundo quieta. Se prometió a sí misma dormir la siesta el 5 de julio, y no pudo por los mensajes y llamadas. Un ritmo frenético se ha apoderado de ellos desde que arrancó la campaña, en la que han intentado dormir todos los días en Madrid, con ese palizón entre viajes de avión y tren. Y todos desmienten el mito de que a ella no le gusta el partido. "Le ha cogido el gusto a esto, está enganchada a la campaña", resume un miembro del equipo.

Aunque también se han tejido todavía más complicidades y han podido disfrutar de algunos momentos con una cerveza en la mano. La noche antes de las primeras votaciones Santamaría se los llevó a tomar algo por Valladolid, su tierra natal. Y tras conocer los resultados y hablar con la prensa, se escaparon para brindar en La Fábrica, un cercano local en la calle Génova.

Los andaluces Arenas, Sanz y Moreno

Allí se tomaron unas cervezas y aplaudieron. Y esa alegría venía impulsada por los votos de los afiliados andaluces, que le dieron la victoria por la mínima. En el local estaban varios de los andaluces que están apoyando a Santamaría. Empezando por el vicesecretario del PP Javier Arenas, un hombre que conoce como nadie a la familia popular y que se ha convertido en uno de los grandes respaldos de la candidata.

Estuvo esta noche brindando junto a él Antonio Sanz, un histórico dirigente del PP de Cádiz. Tiene sintonía con Santamaría y se está recorriendo toda España. Una relación que viene de años con la jefa, que lo nombró delegado del Gobierno en Andalucía cuando ella estaba en La Moncloa como vicepresidenta. Ahora todos juntos en coordinación con el líder del PP-A, Juanma Moreno, y el presidente del PP de Málaga, Elías Bendodo.

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Y el equipo de Moncloa

En el núcleo duro de Santamaría también tiene un papel muy importante la que fuera su jefa de gabinete precisamente en Moncloa, María González Pico. Son amigas personales y la exvicepresidenta se fía mucho de su olfato, hasta le ayuda a escoger sus estilismos. Llevan trabajando juntas de que la candidata era la portavoz del PP en el Congreso de los Diputados tras las elecciones de 2008. Empezó llevándole la prensa pero luego ascendió a jefa de gabinete en la Carrera de San Jerónimo y en 2011 se fueron juntas a Moncloa. A nadie se le escapa que era habitual en la primera fila en las ruedas de prensa del Consejo de Ministros escuchando a su jefa.

Y en el equipo de comunicación de Santamaría destaca Sonia Sánchez Mula, que fue su jefa de prensa en la época final de la Vicepresidencia, donde llegó de la mano de Federico Ramos tras su etapa en el Ministerio de Agricultura. También proveniente de su esfera monclovita estos días está muy cerca Edelmira Barreira.

Todos hacen piña de cara al próximo congreso de los días 20 y 21 de julio. Si los compromisarios votan a Santamaría, ellos tendrán todo el poder en Génova. El ejército 'sorayo' is ready.

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