Andrea Fuentes: "A mis nadadoras no las peso. Nunca les hablo de imagen física. No quiero que tengan secuelas"
Deporte
Deporte

Andrea Fuentes: "A mis nadadoras no las peso. Nunca les hablo de imagen física. No quiero que tengan secuelas"

Entrevista con la seleccionadora de natación artística y cinco veces medallista olímpica que ha publicado su libro 'Mentalidad, propósito, pasión'.

La seleccionadora española de natación artística, Andrea Fuentes.(c) RFEN Aquatics

Andrea Fuentes (Valls, 43 años) se autodefine como una persona muy curiosa a la que le encanta la vida subida de volumen. La seleccionadora de natación artística también habla de ella misma como una mujer valiente que busca cambiar las reglas del juego para llevar a la gente a un límite superior. Desde luego, los resultados de su carrera tanto como deportista como entrenadora le dan la razón.

En el agua, Fuentes ha ganado cuatro medallas olímpicas (tres platas y un bronce) y 16 Mundiales (un oro, siete platas y ocho bronces), mientras que como preparadora tampoco ha bajado el listón. En agosto del 2024, un año después de ganar la plata olímpica con Estados Unidos -la primera del país en 20 años-, llegó para liderar al conjunto español en busca de la excelencia. En un año confirmó que iba en ese camino. En el Mundial de Singapur de agosto del 2025, España ganó nueve medallas e Iris Tió fue nombrada la mejor nadadora del mundo.

La catalana, ahora, ha publicado su libro Mentalidad, propósito, pasión (Ediciones Espasa) para explicar algunos secretos del bautizado como Método Fuentes. En él, cuenta anécdotas de las que ha aprendido a lo largo de su carrera y que le han servido para liderar o conseguir cosas en la vida mezclada con teoría y lecciones extraídas. 

En una entrevista con El HuffPost habla de esta publicación, de la situación del equipo nacional y de su deporte o del impactante rescate que protagonizó a la nadadora Anita Álvarez. 

-¿Cuál es el secreto del 'método Fuentes' porque ha sido llegar y triunfar?

Sobre todo, creo que la clave es la comunicación y transparencia, la humildad suficiente para para querer aprender cada día lo máximo posible, pero además la ambición suficiente como para atreverte a ir al máximo y al nivel al que aspirabas llegar. Es una mezcla entre valentía y curiosidad, es decir, que no haya miedo por ir más allá aunque nadie haya ido antes y la curiosidad de preguntarte qué pasaría si hiciéramos esto o lo otro.

  Andrea Fuentes posa con su libro 'Mentalidad, propósito, pasión'.Imagen cedida

-¿Tienes alguna estructura?

En mi filosofía de entrenamiento hay cuatro pilares. El primero es una fuerte determinación porque hago deporte de élite, así que determinación y esfuerzo máximo. Luego la autenticidad para mí es ultraclave porque estamos construidos para ser personas únicas, pero a veces queremos adaptarnos al entorno y perdemos nuestra esencia y la capacidad de llegar a nuestro máximo potencial. Entonces, para mí es muy importante que mi equipo sienta la seguridad de que pueden ser ellos mismos sin ningún tipo de filtro, ahí es donde sale la magia. Para ello hay que crear el entorno para que todo sea aceptable en el sentido de tener la humildad suficiente para aceptar las críticas, también constructivas, meter mucho humor dentro, pero dejando que la gente se sienta con la capacidad de ser auténtica.

Después la unión de equipo para mí es muy, muy importante. Hacemos un deporte de equipo y juntos llegamos a hacer cosas mucho más interesantes que en solitario. El último, que para mí es el toque de ese bautizado como ‘método Fuentes’ es que sea un proceso divertido y que valga la pena vivirlo porque no solo es sacrificio. Quiero que digan que también han disfrutado del viaje y del proceso. Para mí esto es casi lo más importante, pero claro, hay que asomarlo con la fuerte determinación, porque si no tampoco es un campamento hippie. Hay que ir al máximo, pero intentando que sea de una manera en que se sienta bien.

-¿En este último punto entran los retos de equipo que hacéis los viernes y los colgáis en redes?

Es una parte, sí. Son muy imaginativos, pero están pensados para cumplir los cuatro pilares estos. Hay algunos que son durísimos, otros son muy de pensar y de estrategia para mejorar la unión de equipo y el conocimiento de cada uno. También hacemos algunos en los que hay que ser auténticos y alguien tiene que ser suficientemente luego como tener la idea de cómo solucionarlo y luego muchos son divertidos. A veces sufren, el último que hicimos tuve que darles el finde libre (se ríe).

-Iris Tió y Dennis nos dijeron tras Singapur que desde prácticamente el principio habías cambiado el ambiente y que les habías transmitido mucha confianza, ¿cuándo te empezaste a dar cuenta de que de que va la cosa por buen camino?

No tenía ni una duda de que iba a ir bien porque es un equipazo, pero ellos con lo que hacían antes no disfrutaban mucho del proceso y eso al principio da resultados igual, pero acabas con la vida del deportista mucho antes. A mí me interesa que duren, nuestro deporte es muy técnico y no se acaba los 25, puedes llegar a los 30 y ser buenísimo. Entonces, si no disfrutas y no estás bien en el agua no duras hasta esa edad, te vas antes, así que procuro que sea así porque de otra manera me sentiría mal.

-¿Hay mucho cambio entre la cultura que te encontraste en Estados Unidos y la del equipo nacional española?

En Estados Unidos yo monté el sistema de la nada y entonces aquí cuando llegué habían ganado una medalla olímpica. Entonces había que deshacer camino para volverlo a montar de desde las ruinas. Tuve como que deshabituarlas a muchos comportamientos que eran muy tóxicos y eso me tomó tiempo, aunque la verdad es que fue más rápido de lo que yo creía, pero no por el nivel técnico ni físico, sino por el nivel de carácter de cómo estaban habituadas a rendir y de qué manera.

-Seguramente hayas sido referente de muchas de ellas, ¿te ha ayudado?

Sí, porque ya notas que te respetan un montón. Saben que yo he ganado medallas olímpicas y y cualquier cosa que diga tengo como un peso y una experiencia detrás y que no me lo he inventado, entonces noto que el respeto sí que ha sido grande desde el principio.

-¿Cómo ha cambiado vuestro día a día desde Singapur? ¿Habéis notado un boom por el interés de este deporte?

Sí, y ha sido muy interesante trabajarlo porque no te creas que es tan fácil, ha habido crisis. Al principio era cómo gestionamos esto. Tenían que saltarse muchos entrenamientos, se desajustaba mucho el ritmo porque había mil actos, entregas de premios, viajes a Madrid y tenían que recuperar el entreno a veces durmiendo poco. Hubo un momento que hubo que mirar qué se hace y qué no porque si hacíamos todo no llegamos.

Luego también internamente en el equipo de gestión de egos. Y no por parte de Iris y Dennis, que salieron un montón, sino por parte del resto de pensar por qué se lo llevan todo. Fue muy interesante hablarlo, gestionarlo, descubrir que es natural la envidia en el ser humano, pero que tampoco es tan fácil el otro lado ni tan envidiable, porque parece mucho más guay de lo que es. Está bien tener fama y todo el tema, pero implica también un pago y hay otro lado de la moneda. Eso ha sido muy interesante porque era la primera vez que nos pasaba a todos.

Yo lo había vivido de nadadora con Gemma Mengual, pero, no como entrenadora y no lo he solucionado de la misma manera que lo hizo mi entrenadora. Ha sido interesante vivirlo, gestionarlo y solucionarlo porque ahora justamente lo hablábamos hoy de ver cómo ha cambiado, cómo empezó el año con luchas internas y divisiones y cómo está de unido el equipo ahora, después de haberlo hablado transparentemente, sin tapujos con ganas de que de que fuera bien y de crecer. Se gestionó de una manera supertransparente y supernatural.

-¿Es fácil entrenar a Iris, que fue nombrada la mejor nadadora del Mundial?

Sí, es increíble. Ella es ultrahumilde en el sentido de que ella solo quiere mejorar todo el rato y solo quiere ser mejor cada día. No necesitas nada más y aparte escucha, no es una persona que se ofenda para nada en las correcciones ni nada y está muy abierta de mente a probar cosas nuevas y mejorar. Es brutal y me siento muy afortunada de tenerla como deportista.

-La otra figura, Denis, se convirtió en un deportista pionero, ¿os sentís orgullosos en el equipo de además de ganar estáis abriendo un camino para niños pequeños que igual sin él no tenían ese referente?

Exacto. Eso lo hablamos con el equipo de qué guay que esté más repartido todo, que tengamos referentes de diferentes tipos y que aportemos eso afuera. La misión del equipo principal es inspirar a lo que hay fuera, no solo deportistas, sino a cualquier grupo de personas. Qué bien que lo estemos consiguiendo con un deporte tan minoritario y que se haya producido este boom en España, que en otros países no pasa tanto.

-Este verano hay Europeo en París, ¿con qué objetivo se va?

En el europeo pasado, Rusia no compitió porque estuvo prohibida, pero ahora ya puede participar. En ese torneo ganamos 11 medallas de 11 y a ver si podemos seguir ganando esas 11 de 11. No sé si podremos conseguir ganar a Rusia en equipos, vamos a por ellas, está claro, aunque no sé si esta vez lo conseguiremos o tardaremos más, pero lo que sí sé es que en Singapur nos enfrentamos a ellas, ganamos tres oros y ellas tres de otras de otros eventos, así que estamos más o menos empatadas.

-Todo esto con Los Ángeles al fondo, ¿no?

Sí, es parte del camino, totalmente. Está más complicado este año porque hemos tenido a los dos chicos con cirugía, tanto Denis como Jordi, en operaciones bestias de hombro y de cadera, pero hemos elegido este año hacerlo porque es el más tranquilo porque después viene ya el mundial clasificatorio y luego los Juegos Olímpicos, así que este es el año como para probar cosas nuevas. Es como un año de I+D y quiero probar cosas nuevas, arriesgarme y ver si descubro cosas nuevas.

-¿Cuesta pensar tan a largo plazo?

Vamos año por año mejor porque si no es muy difícil. Ahora tenemos la Copa del Mundo en Pontevedra, que se acabaron las entradas en dos minutos, algo que nunca había pasado y es muy fuerte. Hemos hecho una coreografía nueva con una canción de Rosalía del álbum nuevo y se ha creado mucha expectativa.

-¿Os ha mandado algún mensaje Rosalía?

La contactamos porque fuimos a su concierto, contactamos con su mánager y nos contestó que no quiere ver a nadie antes del concierto, pero que cuando el tour termine no descartamos la idea de venirnos a ver al centro de alto rendimiento. Me he apuntado la fecha y estoy pendiente de ello.

-Cambiando de tema ¿tú sientes que que la natación es un deporte muy, muy duro que casi no compensa? Michael Phelps o Caeleb Dressel, dos leyendas, han confesado acabar cansados de la natación.

Somos un deporte en el que no te haces millonario. La gente que elegimos deportes como este o la gimnasia, que son muy duros, lo hacemos porque nos encanta el deporte en sí, pero a veces te atrapa y sí que hay mucha gente que al retirarse o apartarse dice que no sabe si vale la pena tanto esfuerzo o que a sus hijos no los apuntaría. A mí no me ha pasado y si volviera a nacer lo volvería a hacer. Lo que sí puedo hacer ahora es que mis deportistas no tengan esa sensación. 

Por eso para mí es súperimportante que, más que ganar medallas, que la gente que se ha quemado es por eso, salgamos de esa carrera deportiva preparados para la vida, para cualquier cosa al nivel de decir que hemos hecho una carrera en alto rendimiento a nivel vital, en el sentido de que salgan de aquí diciendo que ha valido la pena y que están más preparadas que nadie en el mundo y disfrutando del proceso. Aparte del sufrimiento físico, que también hay técnicas para no sentirlo tanto y no sufrir, mi objetivo ahora para que esto no pase o haya lo menos posible es el de enseñarle todas las técnicas que yo aprendí como deportista para que no saliera de ahí necesitando terapia y sí pudiendo volar bien alto.

Andrea Fuentes, con las nadadores del equipo español.(c) RFEN Aquatics

-¿Tenéis esa presión en vuestro deporte de cuidar la salud mental y esas técnicas tras todo lo que ocurrió con Anna Tarrés para no repetirlo?

Yo no me reboté de Ana Tarrés porque justamente a mí no me pareció tan duro. Sí que hay mucha gente del deporte de élite, especialmente los artísticos o la natación, y a nivel internacional donde en países como China o Rusia es brutal, mucho más duro que aquí. Lo que estoy intentando revolucionar no es a nivel postTarrés, eso es lo de menos, es a nivel mundial y actual. No me he quedado en Ana Tarrés, yo estoy en el ahora, en 2026, para que no se trate así al deportista. No puede ser ya hoy en día.

-¿Sigue existiendo una gran presión estética en el cuerpo en deportes como la natación artística o la gimnasia rítmica?

Esa es una de mis misiones también. No las peso nunca, nunca les hablo de imagen física y voy con mucho cuidado en eso porque no quiero que tengan secuelas. Si una tiene tendencia de antes de que yo llegara lo cuido mucho, busco especialistas, etc. Nunca les hablo de ese tema y nunca les meto presión, pero sí que lo ponemos nombre y apellidos y no lo escondemos. Es importante hablarlo y curarlo.

-El punto de la transparencia para la cohesión de equipo que me has comentado al principio.

Claro, eso es parte del proceso. Especialmente ahora con Instagram y TikTok es como muy difícil porque no es solo el deporte, es que es peor las modelos que siguen, tienen mucha más presión.

-¿Y en clubes de cantera o en colegios cómo se gestiona? ¿Se intenta replicar esa exigencia?

Creo que los deportes artísticos en eso somos más así. También porque cada deporte tiene su cultura, yo creo que los deportes de pelota celebran más, pero en la nación artística hay de todo también, hay gente que se cuida un montón y hay gente que le va más la fiesta. En esas edades hay que vivir un poco y con las nuevas generaciones es que si no les das eso, la gente para qué va a hacer deporte élite con todas las opciones que hay de hacer cosas diferentes.

-Han pasado cuatro años desde lo de Anita, ¿te lo siguen recordando mucho?

Sí, es algo que todavía sigue muy presente. Al final encontré un médico de los Navy Seals, los marines, que era especialista porque como hacen mucho de agua también y pasan en apnea, y conseguimos que viniera a un entreno y lo viera todo. Nos hizo hacer un entreno de la hostia para ver si se desmayaba otra vez y para monitorizarla. Fue brutal y al final me dijo que parara porque ni ellos hacían casi cosas tan bestias. Entonces ahí vimos que el corazón estaba bien, así que pasamos a buscar otra cosa. Vimos que era el hierro. Hay gente que tiene una condición física, que junto a la apnea, hace que si estás un poco bajo de hierro, la hemoglobina ya no transporta el oxígeno bien y entonces tienes esos parones, así que tiene que tener el hierro más alto de lo normal si no quiere que le pase. Hay que monitorizarla cada dos semanas y esa fue la solución.

Pero ese entrenamiento fue muy bestia, encararlo con el objetivo de desmayarse. Obviamente, es el entreno más duro que te puedas imaginar, pero hacerlo adrede era muy duro y sin querer o inconscientemente paraba antes de desmayarse porque también le daba miedo. Fue muy difícil, pero acabó sirviendo para ver que el corazón no era el problema. Tras eso hicimos el análisis de sangre y vimos que tenía el hierro alto, mientras que en el Mundial de Budapest donde se había desmayado lo tenía más bajo. Estuvimos estudiando mucho este tema con gente especialista y encontramos que había sido esto y desde que lo monitorizamos ya nunca más volvió a pasar.

MOSTRAR BIOGRAFíA

Redactor de Virales. Graduado en Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y Máster en Periodismo de Investigación, Datos y Visualización por la UNIR. Realizó las prácticas en el Heraldo de Aragón y la Cadena SER y desde 2019 lleva en El HuffPost, donde escribe sobre temas deportivos y cuenta historias nacidas en redes sociales o en la televisión.

Más de Deporte

Comentar:
comentar / ver comentarios