En el nombre del gol: Messi, Mbappé y Haaland sacuden el Mundial con tres dobletes
Protagonistas ya en la primera jornada, los tres futbolistas siguen opositando a ocupar el trono del torneo y vuelven a ofrecer una gran versión de sí mismos
Pocas dudas puede haber en el mundo del fútbol de que Leo Messi, Kylain Mbappé y Erling Haaland son tres de los mejores en lo suyo, en lo de jugar y, sobre todo, en lo de marcar goles. Sin embargo, era difícil intuir que su irrupción en el Mundial 2026 iba a ser tan mágico como lo está siendo. En un día de fútbol inolvidable, los tres anotaron dos goles para que sus respectivas selecciones ganaron sus partidos y sellaran la clasificación a los dieciseisavos de final del torneo.
La actuación más histórica volvió a llevar la firma de Leo Messi. A sus casi 39 años, el capitán argentino anotó dos goles ante Austria y se convirtió en el máximo goleador de la historia de los Mundiales en solitario. Una nueva página para una carrera que parece escrita contra toda lógica. Cuando muchos esperaban que acudiera a Estados Unidos, México y Canadá a disfrutar de un último baile, el rosarino sigue empeñado en competir, liderar y romper récords.
Sus dos tantos sirvieron además para mantener el pleno de Argentina y reforzar la candidatura de la vigente campeona. Porque si algo ha demostrado Messi durante dos décadas es que nunca conviene darlo por amortizado.
Mbappé responde
Si Messi escribió la historia, Mbappé se encargó de recordar que el futuro o el presente sigue siendo suyo.
El delantero francés firmó también un doblete frente a Irak y volvió a demostrar por qué muchos le consideran el gran heredero del argentino. Velocidad, potencia y una facilidad insultante para aparecer en los momentos decisivos convierten al atacante en una amenaza permanente para cualquier defensa. Y algo de colaboración rival en el caso de hoy. Ya ha igualado, con 16 tantos, a Klose como segundo máximo goleador en la historia de los Mundiales, solamente superado por los 18 de Messi.
Francia, una de las grandes favoritas al título, sigue avanzando con paso firme y con su estrella en pleno estado de gracia.
Haaland no se queda atrás
Y en medio de ese duelo generacional aparece Erling Haaland.
El delantero noruego, convertido desde hace años en una máquina de marcar goles, tampoco quiso perderse la fiesta. Sus dos tantos frente a Senegal volvieron a colocar a Noruega en una posición privilegiada y reforzaron una sensación que acompaña al atacante desde que irrumpió en la élite: cada partido parece una oportunidad más para aumentar unas cifras que ya son extraordinarias.
A diferencia de Messi y Mbappé, Haaland todavía busca su gran consagración en un torneo internacional por selecciones, pero está ejerciendo el liderato que se esperaba de él en la vuelta de su país a un Mundial. Ya es, por méritos propios, uno de los nombres de este Mundial.
Messi representa la leyenda que se resiste a abandonar el escenario, Mbappé encarna al campeón llamado a dominar la próxima década y Haaland simboliza la fuerza bruta del goleador moderno. Tres futbolistas diferentes, tres maneras de entender el fútbol y una capacidad única para encontrar el gol.