Los expertos avisan de que los precios no subirán solo por las guerras o el petróleo: la IA también juega un papel
El boom de la inteligencia artificial también se trasladará a los precios de los consumidores en EEUU, en un fenómeno que será global.
Vaivenes de precios. La guerra en Oriente Medio, con el estrecho de Ormuz todavía bloqueado, ha hecho que la Unión Europea ya esté interviniendo y cambiando las normas en el mundo de las aerolíneas, ante la idea de que el queroseno escasee este verano impulsando los precios de los billetes de cara a la temporada turística. Pero viajar no será lo único que podrá ver subidas de precios: algunos analistas ya avanzan en que se verán repuntes en la inflación en los próximos meses.
Algunos expertos ya están lanzando esa misma advertencia en el caso de la evolución de los precios a los consumidores en Estados Unidos. Lo llamativo es que una economista, Tiffany Wilding, de PIMCO, ha destacado otro factor en la compleja ecuación que explica la futura evolución de la cesta de la compra en EEUU. Un factor que también se hará notar (y ya se está haciendo notar) en economías europeas como la española.
La IA. La inteligencia artificial, sí. Esta tecnología sigue viviendo un crecimiento espectacular en mercados bursátiles e incluso ha llevado a economistas como Santiago Niño Becerra a predecir que la inflación "no será un problema" a medio y largo plazo gracias a ella. El problema es que a juicio de Wilding, los datos de inflación de EEUU ya están dibujando "algo inusual". Un indicador, el IPC subyacente, ha arrojado un dato moderado. Otro, la inflación subyacente medida con el índice de gasto en consumo personal, "ha repuntado con fuerza".
Ambas métricas siguen divergiendo y acelerando su diferencia. "Sobre todo, por la rápida adopción y expansión de la IA en la economía estadounidense". La persistencia de la inflación, incide, no se explica solo por "las presiones de costes relacionadas con los aranceles" o lo que sucede en Oriente Medio. "La enorme demanda de semiconductores, capacidad de memoria y otros componentes vinculados al despliegue de infraestructuras IA parece estar trasladándose a los precios al consumo".
¿En cristiano? En el IPC de EEUU (y en el de España) también intervienen otros bienes de consumo. Y componentes electrónicos como la memoria RAM o los discos duros ya han visto en los últimos meses un aumento de precios exponencial, en buena medida porque las grandes compañías tecnológicas están presionando la demanda para poder seguir construyendo grandes modelos algorítmicos. No en balde, la videoconsola Nintendo Switch 2, que salió al mercado hace unos meses, subirá de precio este verano. En ese caso es por la presión de los inversores para que Nintendo amplíe sus márgenes, pero... detrás de todo está el shock de la IA.
Queda poco helio: los precios de la tecnología seguirán creciendo
"Es probable que el conflicto con Irán intensifique estos efectos sobre los precios. La fabricación de chips requiere un elevado consumo energético, y previsiblemente los precios de la energía seguirán aumentando mientras las tensiones en torno al estrecho de Ormuz continúen limitando el transporte marítimo y las reservas se reduzcan", incide la economista de PIMCO.
Otro factor empujará los precios de la tecnología de consumo. La escasez de helio. "El helio es un insumo irremplazable en la fabricación de chips, y los precios spot del helio se han duplicado debido a las disrupciones de suministro en Oriente Próximo". "Algunos grandes fabricantes asiáticos de chips señalan que sus reservas de helio podrían durar apenas unos seis meses", explica.
Por ello, Wilding concluye que esa combinación (una demanda sólida [IA], unas cadenas de suministro frágiles [Ormuz]) aumenta el riesgo de que la inflación relacionada con los chips se vuelva más persistente, en lugar de disiparse rápidamente". Si querías renovar el ordenador, lo mejor será que lo hagas pronto.