Bruselas cambia las normas: así pretende evitar las cancelaciones de vuelos por falta de queroseno
El bloqueo del estrecho de Ormuz está causando problemas en el suministro de queroseno.

La crisis del estrecho de Ormuz está causando problemas en el suministro de queroseno, un derivado del petróleo que se utiliza como combustible para la aviación.
No en vano, el 40% del volumen de queroseno a nivel global tiene que atravesar Ormuz. Y no parece que la situación se vaya a desbloquear a corto plazo.
Temiendo que la carencia de queroseno vaya a más y pueda afectar a la aviación comercial, la Comisión Europea ha puesto en marcha una serie de medidas que pretenden evitar cancelaciones de vuelos.
"Las directrices se centran en la aviación y abordan en particular las consecuencias de una posible escasez de queroseno si el conflicto continúa", ha anunciado la portavoz de Energía de la Comisión Europea, Anna-Kaisa Itkonen, en una rueda de prensa.
Además, estas medidas también aclaran cuándo tienen derecho los pasajeros a una compensación económica en caso de cancelación del viaje.
Cambios normativos en la aviación
El principal cambio es que las aerolíneas europeas ya no tendrán que repostar el 90% del combustible en los aeropuertos comunitarios. Hasta ahora, existía una norma que obligaba a ello.
También se acaban las obligaciones de uso de "slots" para aterrizar y despegar si hay problemas de suministro que impidan operar con normalidad. Las compañías aéreas tienen que usar el 80% de estos "slots" para conservarlos de cara al próximo año. Si una compañía cancela demasiados porque el precio del queroseno es alto, puede perder estas ventanas en los meses siguientes.
Además, la Agencia de la Unión Europea para la Seguridad Aérea (EASA) ha publicado un informe para el uso seguro en Europa del combustible Jet A, que es el que se utiliza en Estados Unidos. Es algo diferente al que se viene usando en los países europeos, el Jet A-1.
Derechos de los pasajeros
Estas medidas reiteran el derecho de los pasajeros a recibir reembolsos por cancelaciones, ya sea en forma de vuelos alternativos o compensación económica.
Bruselas indica que el encarecimiento de queroseno no se considera una situación extraordinaria que permita la cancelación de un viaje sin reembolso a los pasajeros afectados. En este sentido, sólo puede entenderse como situación extraordinaria la escasez local de combustible.
Por último, la Comisión Europea recuerda que las compañías aéreas no pueden aplicar recargos a los billetes ya vendidos. La ley obliga a mantener desde el inicio el precio del viaje.
