Un informe asesorado por el candidato al Nobel Jordi Galí denuncia un modelo económico insostenible: España y Cataluña se sostienen sobre "salarios subvencionados" que la baja productividad no puede pagar
El 'corte' lo establecen en los 29.000 euros anuales brutos.

Algo tiene que cambiar es una frase aplicable a la práctica totalidad de asuntos. Aplicado a la economía española, también. Y lo dice un nutridísimo grupo de economistas y pensadores catalanes, que plantean una necesaria reflexión económica, fiscal y empresarial. Es el llamado Informe Fénix.
Con la firma de los economistas Xavier Cuadras Morató, Modest Guinjoan y Miquel Puig, la coordinación de Xavier Roig y la asesoría de Jordi Galí, Guillem López-Casasnovas y Jaume Ventura, el Informe Fénix reclama cambiar la fiscalidad y modificar así el modelo del actual crecimiento económico en Cataluña, que, afirman los firmantes, no es sostenible.
Entre los nombres destaca el de Jordi Galí, el economista español que aparece en las quinielas de candidatos al Premio Nobel del ramo. Galí y sus compañeros se meten en la cuestión económica catalana, pero también en la de toda España.
El Informe Fénix asegura que Cataluña lleva 25 años creciendo en PIB agregado, pero cayendo en el PIB per cápita. El motivo, una peligrosa mezcla de un aumento de inmigración poco cualificada y el escaso crecimiento de la productividad, como recoge El País, que ha accedido al texto.
Los economistas consideran que el crecimiento en Cataluña se apoya en sectores productivos que no aportan por encima de la demanda social a nivel de ingreso y gasto. En palabras del informe, se trata de sectores en los que el salario medio "no genera los suficientes ingresos fiscales y contribuciones sociales para financiar los servicios públicos más elementales de los que disfrutan todos los ciudadanos".
Ellos mismos definen la cuestión de las nóminas insuficientes como "salarios subvencionados". Lo justifican en que el problema de que esas actividades empresariales mayoritarias tengan una "productividad tan baja que no puedan retribuir mejor a sus asalariados" conlleva "una subvención encubierta muy importante por parte del resto de la economía del país".
El corte para delimitar esos 'salarios subvencionados' lo establecen en los 29.000 euros anuales brutos, con la advertencia de que se trata de un cálculo "muy conservador". Se trata de un grupo de remuneración cuya existencia "es consustancial a la existencia de un Estado de Bienestar", que, no obstante, conlleva la situación de que haya grandes sectores productivos autonómicos que dependan de ellos.
