Rusia aparentemente está probando un tanque teledirigido que se puede controlar "como si fuera un juguete"
La guerra de Ucrania está obligando a transformar los blindados clásicos ante la amenaza constante de drones kamikaze.

Rusia parece estar entrando en una nueva fase de experimentación militar acelerada. Mientras los drones dominan cada vez más el campo de batalla en Ucrania, Moscú ya prueba vehículos blindados sin tripulación capaces de moverse y operar a distancia como si fueran grandes robots de combate.
La revista tecnológica rusa First Technical y publicado en Focus, asegura que el ejército está ensayando un tanque completamente teledirigido que puede desplazarse y girar una torreta sin necesidad de llevar soldados en el interior.
El sistema, según un técnico citado por el medio ruso, se controla "prácticamente como un juguete". "Comienza a moverse y gira la torreta. Es realmente impresionante", afirmó uno de los empleados encargados de las pruebas.
Aunque Rusia no ha revelado oficialmente qué modelo exacto está utilizando para estas pruebas, el desarrollo refleja hasta qué punto la guerra de Ucrania está transformando la forma de usar los tanques.
Los drones están convirtiendo los tanques en objetivos enormes
Durante décadas, los carros de combate fueron el símbolo absoluto de fuerza terrestre moderna. Pero en Ucrania están sufriendo uno de los mayores cuestionamientos militares desde la Segunda Guerra Mundial.
Drones baratos, explosivos improvisados y ataques FPV controlados por operadores a kilómetros de distancia están destruyendo blindados valorados en millones de dólares.
El propio periodista militar ruso Dmitri Steshin reconoció también en First Technical recientemente que los tanques se han convertido en "objetivos excelentes" para los drones, incluso cuando disparan desde posiciones ocultas.
Las imágenes de carros destruidos por pequeños drones kamikaze se han vuelto habituales en ambos bandos del conflicto.
La solución rusa: quitar a la tripulación
Ante ese problema, Rusia parece estar explorando una solución cada vez más lógica desde el punto de vista militar: eliminar directamente a la tripulación humana del vehículo.
Un tanque teledirigido permitiría lanzar ataques o realizar operaciones extremadamente peligrosas sin exponer soldados dentro del blindado.
La idea no es completamente nueva. Rusia ya experimentó hace años con plataformas robotizadas como el Uran-9, aunque aquellos sistemas mostraron graves problemas de comunicación y fiabilidad.
La diferencia ahora es que la presión real del campo de batalla obliga a acelerar el desarrollo tecnológico.
Moscú sigue fabricando tanques a gran velocidad
Paradójicamente, mientras prueba nuevas tecnologías, Rusia continúa aumentando masivamente la producción de tanques tradicionales.
Según el portal militar ucraniano Militarnyi, el fabricante estatal Uralvagonzavod acaba de entregar otro lote de blindados modernizados al ejército ruso.
Entre ellos aparecen modelos T-90M, T-72B3M y T-80BVM, todos derivados de diseños soviéticos modernizados. Los tres incorporan cañones de 125 milímetros y protecciones adicionales frente a drones y municiones antitanque. El más avanzado es el T-90M, considerado actualmente el carro de combate más moderno desplegado por Moscú en Ucrania.
El problema es que siguen siendo vulnerables
Pese a las mejoras, el gran problema persiste. Muchos de estos blindados siguen siendo destruidos por drones baratos, minas, artillería guiada y misiles antitanque occidentales.
Según estimaciones de inteligencia occidental y ucraniana, Rusia ha perdido miles de carros de combate desde el inicio de la invasión en 2022. El propio portal Militarnyi recuerda que el primer T-90M ruso destruido en Ucrania apareció ya durante el primer año de guerra.
Desde entonces, estos vehículos han seguido sufriendo pérdidas constantes pese a sus mejoras defensivas.
Una guerra que acelera la automatización militar
La evolución de estos tanques teledirigidos muestra algo mucho más profundo: la guerra de Ucrania está acelerando brutalmente la automatización militar.
Rusia y Ucrania se han convertido en laboratorios tecnológicos donde se prueban sistemas que hace apenas unos años parecían experimentales.
Kiev ya utiliza drones navales autónomos, enjambres FPV y drones de largo alcance capaces de disparar cohetes bajo las alas.
Moscú, mientras tanto, intenta combinar blindados clásicos con guerra electrónica, sistemas robotizados y nuevas defensas antidrones.
El futuro del tanque está cambiando
La gran incógnita es si los tanques seguirán teniendo el mismo papel central en las guerras futuras. Muchos expertos creen que no desaparecerán, pero sí cambiarán profundamente: más automatizados, más conectados digitalmente y posiblemente sin tripulación humana en numerosas misiones.
La guerra de Ucrania está demostrando que un pequeño dron de unos cientos de euros puede destruir un blindado multimillonario. Y eso obliga a todos los ejércitos del mundo a replantearse cómo sobrevivirá el arma acorazada en el campo de batalla del futuro.
