Ya no son 'ninis', sino 'sisis': 1,11 millones de jóvenes españoles trabajan y estudian a la vez por la precariedad y el encarecimiento de la vivienda
España se acerca a la media europea y supera a países como Francia, aunque sigue lejos de las referencias comunitarias en cuanto a juventud.

Atrás quedan los tiempos de los 'ninis'. Aquellos jóvenes que ni estudian ni trabajan. Y no porque no queden de esos, que sigue habiendo un número importante, sino porque lo que más se lleva ahora son los 'sisis'; esto es, los jóvenes que sí estudian y sí trabajan. La vivienda y el encarecimiento de la vida en general obligan a compaginar ambas tareas.
Un estudio de Eurostat pone de manifiesto que España 'mejora' en su tasa de jóvenes entre 15 y 29 años denominados 'ninis', que cae hasta el 11'5%. Es el porcentaje más bajo en toda la serie histórica que registra el medidor estadístico europeo, tras bajar medio punto en el último año.
La evolución es más que evidente, sobre todo si lo comparamos con el pico de los 'ninis' allá por 2013. Aún en la cresta de la crisis provocada por la Gran Recesión de 2008, España sufrió una tasa oficial de hasta el 22'5% de jóvenes que no tenían trabajo ni estudiaban. La recuperación nacional y mundial de la economía de aquellos años llevó la cifra a la baja, pero la pandemia volvió a elevar la tasa de chavales sin oficio ni beneficio, que es la versión viejuna de la palabra 'nini'.
Europa, ante el espejo
Superado el mayor impacto del coronavirus, el dato no ha dejado de bajar hasta un 11'5% que, con todo, mantiene a España por detrás de la media de la UE, que se mueve en un 11%. Para consuelo de nuestro país, la estadística es mejor que la que sufren Rumania (19'2%), Bulgaria (13'8%), Grecia (13'6%), Italia (13'3%) o Francia (12'7%).
Por contra, lejísimos quedan los 'mejores países' en cuanto a implicación educativa y/o laboral de su juventud, como son Países Bajos (con solo un 5'3% de 'ninis'), Suecia (5'9%), Eslovenia (7'6%) o la vecina Portugal (8%).
La mejoría en este campo es, obviamente, una buena noticia, aunque tiene implicaciones no tan buenas. La más reciente Encuesta de Población Activa (EPA), reflejó que hasta 1'11 millones de jóvenes entre 16 y 29 años trabajan y estudian al mismo tiempo.
Este grupo supone un 33% de los ocupados en ese tramo de edad, otro indicador al alza con respecto a tiempos prepandémicos, cuando el porcentaje era del 25% aproximadamente.
"Este es el dato que creo que debería preocuparnos realmente. El aumento año tras año de sisis tiene mucho que ver con el encarecimiento de la vivienda, la precariedad laboral y también con los procesos de privatización que afectan a ámbitos como la Formación Profesional o la Universidad", explica a El País la secretaria confederal de Juventud de CCOO, Pau Garcia Orrit.
