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10/06/2012 18:58 CEST | Actualizado 10/08/2012 11:12 CEST

Cinco razones para temer... y cinco para creer

2012-06-10-eurocopa.jpg Nunca nadie ha ganado dos Eurocopas consecutivas habiendo ganado un Mundial entre medias.

Anuncios de televisión, guías, promociones en supermercados, banderas, caras pintadas... Sí, este fin de semana empieza la Eurocopa de fútbol. La afición española sigue henchida de orgullo, pues nuestra selección es campeona continental y mundial. Ahora va a poner en juego, cuatro años después, el primero de esos títulos. Las sensaciones, esta vez, son dispares.

Tenemos motivos para creer de nuevo, pero también para ser menos optimistas. Vamos a dar algunas claves, pros y contras, acerca de la participación de la selección española en la Euro de Polonia y Ucrania. Que el lector, haciendo uso de una balanza imaginaria, decida qué factores serán más decisivos. Empezaremos por los contras:

- Maldiciones: Nunca nadie ha ganado dos Eurocopas consecutivas habiendo ganado un Mundial entre medias. Ya sé que las estadísticas y los récords están para romperlos, pero en el mundo del fútbol hay algunas leyes no escritas difíciles de sortear (por ejemplo, y que le pregunten al Bayern, la de que un equipo no gana una Champions en casa).

- Fútbol: No lo digo yo, lo ha dicho el propio capitán, Iker Casillas: Todos nos conocen ya. Saben las claves de nuestro juego: el toque interminable, la posesión exasperante, la búsqueda de la mejor opción en ataque aunque cueste medio centenar de pases... Y saben cómo contrarrestarlo. En los amistosos que últimamente nos han enfrentado a las selecciones de más nombre ha quedado patente esa sensación.

- Forma: La principal preocupación de técnicos y analistas es el estado de forma de nuestros internacionales: Iniesta ha tenido problemas físicos durante toda la temporada; Puyol o Villa ni siquiera están; Albiol tampoco ha jugado mucho; Alonso y Xavi han mostrado síntomas de extenuación, Torres ha estado en el ojo del huracán mundial por su floja temporada... Además, son todos dos años más viejos que en el Mundial y cuatro más que en la pasada Eurocopa. No parece que haya un cambio generacional del mismo nivel.

- Calendario: Relacionado con lo anterior, está el demencial calendario al que nos hemos visto sometidos. Es inconcebible que sólo 15 días antes del comienzo de la competición, en España aún estuviera por jugar la final de la Copa del Rey. Nuestros contrincantes en la primera fase nos llevan dos semanas de ventaja en cuanto a preparación.

- Rivales: Holanda y, sobre todo, Alemania, se presentan como los grandes rivales de la selección para ganar la Eurocopa. Nadie duda de la competitividad y calidad de los Robben, Sneijder o Huntelaar, pero los que en realidad preocupan son los alemanes: sin duda, es la selección teutona con más talento desde principios de los 90: Özil, Schweinsteiger, Neuer, Müller, Gomez... Huelen a título grande a kilómetros.

Pero no todo son malas noticias:

- Maldiciones: Desde 1938 no ganaban un Mundial dos equipos europeos seguidos (y en ese caso fue una sola selección, Italia). España rompió ese gafe. También acabó con otro: Nunca un equipo ganaba un Mundial si perdía el primer partido del torneo. España se rehízo tras la derrota ante Suiza y se alzó con la Copa. Así las cosas, ¿por qué no pensar en el triplete?

- Fútbol: Nuestros futbolistas siguen siendo los mejores de Europa y puede que del mundo. Casillas es el indiscutible número uno del Mundo bajo los palos. Todos los centrocampistas del Barça están, seguro, entre los mejores diez del planeta. Pese a las dudas, arriba seguimos teniendo delanteros de talla mundial. No hay ninguna selección, hombre por hombre, que supere al mejor once que pueda poner en liza Del Bosque.

- Forma: Hace dos años, Iniesta y Torres llegaban justos físicamente a Sudáfrica y nos volvimos con la Copa. Los internacionales del Madrid llegan a Polonia con descanso suficiente y los del Barça sólo con un partido exigente (la Copa del Rey) en el último mes antes de la competición. Además, otros internacionales (muchos alemanes, por ejemplo) no hace tanto que se disputaban la Champions e incluso la Liga francesa ha terminado más tarde que la española.

- Calendario: No es para sacar pecho, desde luego, pero los calendarios enrevesados no son novedad para la selección española. El cargo de seleccionador exige ser un malabarista en fechas y tanto para Austria-Suiza 2008 como para Sudáfrica 2010, España llegó con el tiempo justo. Y ganamos ambos torneos.

- Rivales: Los principales candidatos a pelear el título con España son Alemania y Holanda. Los primeros tienen mucho talento, pero están algo verdes todavía. La columna vertebral de la Mannschaft la forman los jugadores del Bayern, muy tocados psicológicamente tras la inesperada derrota ante el Chelsea en la final de la Liga de Campeones. En Holanda, Robben tiene el mismo problema (el suyo con más motivo), la temporada de Sneijder ha sido floja y además, a ambas selecciones las derrotamos hace dos años. Del resto, Italia está en plena transición, Francia aún no se ha despojado del todo de la depresión creada por Domenech, Portugal es Ronaldo y poco (casi nada) más, Inglaterra lleva muchos años sin dar miedo (y con Hodgson menos)... Y las otras selecciones, sobre el papel, son casi de relleno.

Así pues, la suerte está echada y sólo cuando ruede el balón seremos capaces de comprobar cuál de los anteriores factores es determinante o no. Es lo bueno del fútbol. Que nunca nada es como uno cree que va a ser. O sí... Siéntense y disfruten.