Los Chikos del Maíz: "Ser amigos de Pablo Iglesias es una cruz que llevamos con orgullo y dignidad"

Los Chikos del Maíz: "Ser amigos de Pablo Iglesias es una cruz que llevamos con orgullo y dignidad"

El dúo de rap presenta su último disco 'Yes Future'.

“Marlaska puto nazi”, “que vuelva Yugoslavia y que procesen a Javier Solana” o “contra el rapero fascista que vota a Vox” son algunos de los versos frescos que traen Los Chikos del Maíz. Tres años después de Comanchería, no han perdido en su último disco Yes Future nada de acidez de crítica social que les ha caracterizado toda su carrera.

Referentes del rap político por excelencia y de la escena hip hop en general, Nega y Toni han visto su carrera regada de críticas en Twitter y marcada por la etiqueta de “raperos de cabecera de Podemos” por su amistad y cercanía con Pablo Iglesias. En su definición está el antifascismo y lo que ellos mismos acuñaron como “barrionalismo”.

Con este último trabajo, anunciaron que se apartarían de las polémicas, pero todo ha sido hasta que han cogido de nuevo papel, boli y micro. “Es verdad que a veces es cansado, pero es nuestra manera de entender el rap y la vida”, admite Toni en su entrevista a El HuffPost.

En su disco Yes Future publicado el 2 de diciembre y presentado en el Ateneo de Vallecas en Madrid, los artífices de La Mazorka hacen una guía para “un futuro mejor” que han acompañado de escritos de nombres como Layla Martínez, César Randueles o Arantxa Tirado. En ella no faltan críticas a la situación actual, un repaso crítico a algunas actitudes machistas pasadas como en Ecos de un futuro pasado, caricaturas al perfil de Criptobros, una crítica al turismo capitalista masificado en Fiebre del viernes noche o un poco de beef a los traperos y raperos que votan a Vox en New kids on the black block.

Están preparados para todas las críticas que les puedan caer a sus letras, pero ni eso ni la situación actual les desaniman a luchar. “Es una obligación militante ser optimistas”, dice Nega.

Llamáis al disco Yes Future, ¿sois optimistas con la situación actual?

Toni: Más que con la situación actual, un futuro alternativo al que se ofrece. Evidentemente no creemos que haya un futuro en el capitalismo, como está actualmente la sociedad en 30 años igual tenemos un desastre nuclear o estamos en Mad Max. El concepto del libro es ofrecer un futuro alternativo al sistema que tenemos, otras miradas, otras alternativas con las que sí existe un futuro.

Nega: Lo que queríamos también con el Yes Future era responder al lema punk del 1977 de “No Future” y lo mal que ha envejecido. Que fíjate del 1977 para acá lo que ha pasado, proyectos superinteresantes, hemos tenido zapatismo, hemos tenido movimientos contra la globalización, procesos de emancipación en Latinoamérica, la Primavera Árabe, el 15M…

Es un poco la prueba del nihilismo cenizo este de “todo mal” que, a veces, envejece un poco mal y vas echando la cabeza atrás y sí, entonces pintaba horrible y justo después de eso llegó Margaret Thatcher al Reino Unido, pero luego se han dado otro tipo de procesos interesantes. Además que no lleva a nada, si la propia izquierda transformadora no nos creemos una alternativa. Pues que en 30 años esto se convierta en Mad Max, en que haya disputas por la gasolina, por el agua, una hecatombe climática, un colapso brutal, pues que apague la luz el último. Es una obligación militante ser optimistas, no podemos permitirnos el lujo de ser pesimistas. Si nos volvemos pesimistas, que apague la luz el último.

Decíais hace unos años que no queríais más polémicas ni meteros en más temas políticos y aquí estáis de nuevo.

Toni: No aprendemos. Creo que es nuestra manera de ser y de hacer música. Creo que también las polémicas, nosotros participamos de ellas en cierta manera, pero hay gente a la que le gusta sacar punta. Está claro que si hacemos un estribillo diciendo “Que vuelva Yugoslavia” sabemos que puede generar cierta controversia, pero entendemos el arte y la música así. Es verdad que a veces cansa un poco, pero no lo veo haciéndolo de otra manera, un rap sencillo y neutro. Es verdad que a veces es cansado, pero es nuestra manera de entender el rap y la vida.

Nega: Como dijo Howard Zinn [historiador norteamericano] “no se puede ser neutral en un tren en marcha”. Con la que está cayendo, ponerme a hacer música introspectiva… Es una cuestión militante, con la que está cayendo no aprovechar la voz que tenemos para denunciar ciertas injusticias, dinámicas, etc. sería criminal por nuestra parte.

Todos tenemos prejuicios machistas, racistas… Pero creo que lo interesante es darse cuenta
Nega

En Ecos de un futuro pasado admitís haber tenido comentarios machistas y actitudes machistas… ¿Por qué cuesta tanto quitarse el privilegio masculino con discursos como el que dio Pablo Motos?

Toni: Todavía cuesta mucho porque hay mucha gente que se niega a esos avances y a que eso está mal. Creo que el ejemplo más claro es Pablo Motos teniendo la oportunidad de salir en prime time delante de sus telespectadores a decir “mira, sí lo hicimos mal, en ese momento la sociedad lo veía como algo normal, nosotros lo veíamos como algo normal. Estos últimos años hemos intentado cambiar”. En vez de eso sale a defenderse, a decir que el ministerio de Igualdad se ha gastado un millón de euros en atacarme a mí, que encima es mentira. Es una patada adelante porque ellos no sienten que hagan nada mal.

Sienten que el humor, por llamarlo de alguna manera porque no me parece humor, piensan que el programa que hacen es totalmente normal y que está totalmente aceptado por la sociedad y que muchos de sus espectadores le respaldan. Pues no, una gran parte de la sociedad está avanzando y tú eliges si te quedas atrás o avanzas con ella. Si te quedas atrás, hay una parte de la sociedad que ahora te ríe las gracias, pero en algún momento te echarán del tren.

Nega: Claro que cuesta a nivel personal desprenderse de toda esa educación que hemos recibido. No sé quién me dijo una vez que no metíamos referentes femeninas en las letras y me quedé pensando. Un día escribiendo una letra me vi como forzando, como que tengo que meterlo, a Angela Davis a Leslie Feinberg o algo. Y me di cuenta de que no me salía natural meter un referente femenino en una letra y dije “qué jodido”. Que lo natural es meter un referente masculino como Kubrick, Pasolini, etc. Lo tenemos tan interiorizado que para introducirlo tengo que pararme, hacerlo ex profeso, adrede. Es un poco terrorífico eso. Lo natural que te sale es meter masculino, no indistintamente uno u otro.

Eso es lo que ocurre con los prejuicios, pero eso es lo que hay que hacer. Darse cuenta porque eso es lo que ocurre con los prejuicios, todos tenemos prejuicios machistas, racistas… Pero creo que lo interesante es darse cuenta, que caes en el prejuicio de ‘qué estoy haciendo, qué estoy diciendo’.

En el mundo del rap está el tema del beef, como el que tuvisteis hace unos años con C. Tangana, o las peleas de gallos que también es un poco muestra de la sociedad machista. 

Toni: Sí, el género rap sobre todo, porque las batallas de gallos son un género en sí mismo, siempre ha sido mucho competición, egos, testosterona, ‘yo lo hago mejor que tú’ y siempre se recurría un poco también al insulto machirulo. Creo que era un mundo que alejaba a las chavalas del rap, en los conciertos de rap había muy pocas chavalas, pero es que es normal. Es un mundo, que yo lo veo ahora y digo ‘es normal que no quisieran estar ahí ni relacionarse con nadie’.

Por suerte se ha ido rebajando mucho, aunque hay algunos que todavía siguen en ese mundo y que se quedan atrás, pero se ha ido dejando atrás esa testosterona que era bastante inaguantable. También ha habido muchas chavalas que tanto a nosotros como a otra mucha gente nos han ayudado a darnos cuenta de eso y que haya grupos como Tribade, en cuyos conciertos el 90% del público es femenino, antes era completamente al revés. 

Nega: La gente ha ido cambiando porque aquí olía ya regular (risas).

  Nega, de Los Chikos del Maíz, durante la entrevista.Patricia Donohoe

¿Cómo lleváis que os etiqueten como colegas de Pablo Iglesias?

Nega: Pues como una cruz que llevamos con orgullo y dignidad (risas). 

Toni: Tampoco hay más. Éramos colegas porque estaba en TeleK y nos pedía vídeos para ayudarle a patrocinar su programa, no es que nos dijera que en unos años iba a ser vicepresidente. Nos cansa sobre todo eso de que nos digan que somos “el grupo de cabecera de Podemos que dice tal”. Pero los medios de comunicación creo que hacen cosas mucho peores como para preocuparme de que me relacionen con Pablo Iglesias, que no tengo ningún tipo de problema. 

Nega: Además es un vicepresidente que se ha montado un podcast, que no ha acabado en una gran empresa como es habitual ni en Iberdrola o Endesa, o alguna otra empresa de estas. 

¿Creéis que es momento de hacer música más política con 52 diputados de un partido de ultraderecha como Vox en el Congreso?

Toni: Creo que absolutamente, si no al nivel artístico en el que cada uno se toma sus licencias y coge un registro u otro, pero el no posicionarse con respecto a ciertas barbaridades que se escuchan en el Congreso. Ahora, por ejemplo, una manifestación de la Falange o el acto de Colón de Vox el otro día, un auge tan flagrante de la extrema derecha… Pues no sé, revísate, a lo mejor si te de más miedo perder 5, 10 o 300 oyentes en vez de que avance la extrema derecha, algo estás haciendo mal. Sinceramente te convierte más en el enemigo que en alguien neutro.

Nega: Al final si te posicionas lo pagas. Posicionarse políticamente con determinadas posiciones políticas, hace que lo vas a pagar siempre. Sea porque igual no te hacen la crónica cuando tocas en la ciudad, se que llenas el Wizink Center y ningún medio de comunicación se acredita para cubrir tu concierto, en este festival no te cogen porque piensan “estos dijeron tal”, al final, de una manera u otra te lo hacen pagar siempre.

Entiendo, pero no comprendo y respeto, que haya peña que decida apartarse y, si hay una polémica gorda, prefieran guardar silencio. Pero a mí me parece escandaloso con lo que está cayendo y con el fascismo llamando a las puertas. Luego muchos se lamentarán, pensarán que hubieran preferido perder 100 oyentes a que haya un ministro de cultura de Vox o que esté algo así. Entonces llorarán, lloraremos todos, y algunos diremos: “Os lo dijimos y vosotros estábais ahí…”.

Habláis de traperos fascistas en una de vuestras letras, después de que en un acto de Vox participase SantaFlow con mensajes abiertamente fascistas y homófobos. El rap nació como voz de la clase obrera, ¿qué ha pasado para que haya trap o rap fascista?

Toni: Cuando un movimiento cultural se hace tan masivo, lo normal es que entre gente fascista. El rap es muy fácil hacerlo, no hacerlo bien, pero hacerlo sí que es mucho más sencillo que otros géneros musicales. Pienso que ya estaban tardando, hay mucha gente que no hace ese tipo de rap, que no sabes muy bien de dónde viene ni las raíces del rap y les da igual. Es algo normal, pero es algo a combatir. El SantaFlow este es un monigote que lleva en el rap un montón de años y que ahora ha visto que no tiene una parcela donde estar cómodo y ha dicho “me monto aquí con los fascistas y me saco dinero y ya está”. Es gente que hay que combatirla y minimizarla, porque eso no es rap ni está dentro del movimiento. 

Nega: Bueno, tampoco es algo exclusivo del rap. Me estoy acordando ahora de Eric Clapton en los 70 que hizo unas declaraciones lamentables: fascistas, racistas… Si nos ponemos también exquisitos el rock and roll viene de la gente negra de EEUU, también es una música muy popular y de abajo. Al final, cualquier movimiento cultural o contracultural se hace masivo se te cuelan personajes. 

Toni: Se pare a Barón Rojo (risas).

Nega: Barón Rojo, Eric Clapton, David Bowie con unas declaraciones estupendas diciendo que Inglaterra necesita un nuevo Hitler, o sea al final si escarbas un poquito parece que la gente se echa las manos a la cabeza con los raperos de Vox, pero cuando había que denunciar auge de Vox parecía que ningún rapero alzaba la voz y ahora que están dentro, la gente se echa las manos a la cabeza. Cuando la gente no se ha posicionado por nada ahora lo ven extraño y ven sorpresa en que hay raperos en Vox. No sé, espabilad.

El SantaFlow este es un monigote que lleva en el rap un montón de años y que ahora ha visto que no tiene una parcela donde estar cómodo y ha dicho 'me monto aquí con los fascistas y me saco dinero y ya está
Toni

A nivel musical, ¿creéis que el trap va a matar al rap?

Toni: No, lo entendemos como dos géneros distintos. Aunque el trap pueda ser un poco como pariente del rap, el trap y la música urbana ha sustituido al pop no al rap. El rap sigue teniendo su parcela, su público y creemos que tiene que estar ahí y estamos viviendo un momento excelente. Está saliendo gente haciendo rap clásico superbuena y el trap se ha quedado toda esa parcela del pop, de Los 40 Principales, festivales más masivos, que es donde estaban antes los triunfitos y demás y ahora está el trap. No creo que el rap corra peligro porque estamos trabajando para distinto público aunque podamos compartir. Hemos sobrevivido muchas músicas y no creo ni que esté en mal momento ni que vaya a desaparecer por el trap. 

Nega: Con la explosión esta de música urbana y trap, la etiqueta tan polémica implicada. Ahora es la música masiva, mainstream, la que se escucha con los datos en la mano es el urban este. Aunque puede haber puntos de encuentro, el rap español vive muy buena salud, creo que hay gente haciendo cosas muy interesantes, uno de sus mejores momentos a nivel creativo, de producciones y tal. Con el paso del tiempo, como que se ha diversificado mucho y como que hay mucho donde elegir, hay muchos tipos de rap, de sonido dentro del género. Y, joder, esto no te lo dirá alguien de mi generación, pero creo que ahora se hace el mejor rap de la historia del Estado español. Está claro que respeto máximo para los primeros que lo hicieron, pero ahora mismo es un momento en el que el rap en el Estado español ha madurado y vivimos un momento enorme. 

Más allá de los raperos que escriben libros de poemas, como decís en vuestro tema A3 Vibes. Vosotros también habéis decidido hacer un libro para este último trabajo. ¿Qué os llamó para hacer esto más allá de un simple disco?

Toni: Bueno era darle más la idea de que sí que hay futuro. Cogimos a gente que nos parece ahora mismo, que mejor escribe, que mejor sabe comunicar, que mejor sabe expresar que sí que hay futuro en determinados campos, como puede ser la cultura, la salud mental, el deporte… Pensamos que había que hacer un libro que se sumara al disco para construir ese futuro alternativo que planteamos y que creemos que es posible. 

Nega: Además, la idea de sacar el libro es porque en la sociedad actual pensamos que hay mucha incertidumbre, que la gente tiene ganas de saber qué está pasando, creo que todo va tan deprisa, que es tan inmediato esto de las redes y el mundo digital, que va todo superdeprisa y no hay tiempo para la reflexión.

El libro es para que te detengas cinco minutos, te relajes y leas posibles respuestas a todas estas preguntas colectivas de qué está pasando, por qué está la gente tan machacada, tan perdida a veces. Porque me da la sensación a veces de que la sociedad va llena de gente que va corriendo por ahí como pollos sin cabeza buscando respuestas, qué pasa con el cambio climático, qué pasa con la precariedad, qué pasa con los jóvenes que no pueden emanciparse y viven en casa de sus padres con 40 años. De alguna manera, queríamos reunir a esos autores y autoras para ofrecer respuestas o una pequeña guía para que la gente se aclare un poco. Igual suena un poco paternalista esto de que darle respuestas a la gente…

Toni: Son propuestas, que nos parecen más que interesantes, superválidas y estamos de acuerdo con los autores que participan. 

Nega: No son las respuestas que se ofrecen en los grandes medios, ni los que se ofrecen en la prensa convencional, que ya sabemos que está encorsetada, que depende de los anunciantes y de los dueños básicamente. Que miras quién es dueño de qué medio de comunicación y uno es de un banco, otro de un fondo de inversión, y al final claro, las respuestas que va a dar un banco a un problema como el de la vivienda ya sabes cuál va a ser, no va a ser vivienda social ni alquileres sociales, va a ser más de lo mismo. 

Se ha hecho un trabajo de años de invisibilización del término [clase obrera]. Basta con ver a Pedro Sánchez diciendo “clase media trabajadora”. ¿Qué es eso? Explícamelo, Pedro
Nega
  Toni, de Los Chikos del Maíz, durante la entrevista.Patricia Donohoe

Habláis de precariedad, de alquiler… Problemas que atañen a la clase obrera. ¿Creéis que la gente tiene conciencia de clase obrera o se ha perdido ese término?

Nega: Creo que la gente tiene conciencia de clase, pero para sí. La gente en general sí que sabe dónde ubicarse socialmente, pero si están constantemente los medios incluso nuestro propio presidente del Gobierno diciendo “clase media trabajadora”, que es como “vamos a ver, Pedro, ¿qué es eso de clase media trabajadora?”. Está la clase media como coloquial y la clase obrera como concepto puramente económico, es decir, la clase que no es dueña de los medios de producción y que trabaja para un empresario, etc.

El término clase obrera y clase trabajadora, después de un trabajo de muchos años han conseguido que tenga cierto estigma, que a la gente le dé vergüenza decir “soy de clase obrera”, “soy de clase trabajadora”, “soy de un barrio obrero”, etc. Porque eso implica un cierto fracaso en la vida, que te dicen si fracasas es por tu culpa que no te has esforzado lo suficiente, que no te has apuntado a un curso de coaching de 15 horas en el que te pueden ayudar a perseguir tus sueños fuertemente y vas a conseguir lo que deseas…

Asumir que eres clase obrera tiene ciertas connotaciones negativas o que se piensa que es un fracasado, no un triunfador, que es según nos vende el cine, los medios, la cultura y la publicidad, conducir un descapotable con una tía cañón explosiva, invertir en criptomonedas y toda esta locura y, al final, esa no es la vida real. La vida real es que la peña está trabajando en horarios demenciales, echando más horas que un reloj, no pueden compaginar, no pueden conciliar, tienen sueldos de miseria, tienen precariedad… Luego dicen los de la hostelería —eso de “salvemos la hostelería”— que es que no encuentran camareros, hombre claro, mira las ofertas y mira lo que se paga…

Toni: Parece que el concepto clase obrera es ya de ser extrema izquierda y parece que han hecho un trabajo de años y años y que quede un poco como una secta. El que trabaja para alguien es clase obrera le guste o no. Pero también vivimos en una sociedad mucho más individual y aspiracional, como que tienes que aspirar a más y para lograr ese pequeño peldaño tienes que chafar al de al lado, lo haces, ahora es mucho más difícil. Ahora clase obrera no es solo el del mono azul, hay muchísimos trabajos distintos y es mucho más difícil identificarse dentro de un punto común, pero claro que existe por mucho que quieran ponerle otros nombres. Creo que sí que hay movimientos como en Glovo, que es otro tipo de trabajo, donde hay gente que se organiza, en fábricas siguen organizándose, organizaciones vecinales sigue habiendo, lo que pasa que es un término que se ha demonizado durante muchísimo tiempo. 

Nega: Todo el mundo se reconoce a sí mismo como clase media, hicimos un trabajo con Arantxa [Tirado, politóloga] y es tremendo porque le preguntas a cualquiera en una clase de instituto y te dice que es clase media. Nadie dice “soy de clase obrera, mi padre es un obrero”. Se ha hecho un trabajo de años de invisibilización del término. Basta con ver a Pedro Sánchez diciendo “clase media trabajadora”. ¿Qué es eso? Explícamelo, Pedro. Porque no sé si es clase trabajadora, clase media que es un concepto polémico y poliédrico, pero si trabajas para un empresario eres clase obrera. 

Aunque lleves una corbata, aunque no lleves un mono azul, aunque seas un diseñador que trabaja en una oficina supermoderna en la que tienes tu horario y hacéis reuniones en el monte para encontraros a vosotros mismos, de cara al jefe, eres un obrero. Aunque llegues con el pelo azul al trabajo y tu jefe lleve pendientes y sea superguay y te diga que “somos una gran familia”. No, no somos una gran familia, tú eres el jefe y yo soy un obrero. Ahí has abierto la caja de Pandora… Con ese debate podemos estar días (risas).

Ayuso da para mucho, para un disco entero
Nega
  Los Chikos del maíz durante la entrevista.Patricia Donohoe

Y para seguir abriendo melones… Irene Montero, Iñigo Errejón, Yolanda Díaz, ¿cómo afecta la división de la izquierda?

Toni: Es bastante jodido, parece que cuando damos un paso y estamos más cerca, otra vez, joder. No aprendemos, tantas veces que parece que nos hemos quedado a las puertas del sorpasso, de tener un poder un poco más real, ahora que también parece una candidata que todos la respaldan, otra vez de repente.

Es un poco agotador, para los propios partidos, para los votantes también. Al final se sostiene mucho porque la militancia está tan acostumbrada ya que acaba manteniendo mucho a los partidos y a los votantes, pero es un poco desolador que parece que vamos a llegar a elecciones generales otra vez que parece que la extrema derecha va a entrar en el Consejo de ministros y arriesgarte a perder esa cuota de poder que tienes actualmente por no ponerte de acuerdo es un poco agotador y desesperante. Esperemos que sea una transición y que cuando llegue la hora de la verdad haya una candidatura unitaria a la izquierda del PSOE.

“No hay sitio en la terraza / Putos guiris, siempre lo mismo / Tampoco hay atención primaria / Eligieron libertad a comunismo / Y nos come el turismo”. Con esta frase de Fiebre del viernes noche habéis definido a la perfección la Comunidad de Madrid.

Nega: De casi cualquier ciudad. En Madrid mucho más extremo, la ciudad de la libertad, freedomland (risas). Pero pasa también con el turismo en Valencia que quedas con un colega en una terraza y no hay sitio porque está lleno de guiris o giras una esquina y está ahí una tropa de 25 y está la señora ahí con el palo… ¿Realmente queremos ese tipo de país? ¿Queremos ser la República Dominicana de los europeos del norte? ¿Queremos ser una colonia? ¿O queremos otro tipo de país, otro modelo económico? ¿Ser un país de camareros es lo que queremos? Hay tanto que debatir ahí…

Al final todo está enfocado al turista, a los pisos turísticos y eso hace que suban los alquileres y que la gente que vivía en el barrio toda la vida tiene que marcharse porque no pueden pagar el alquiler y el centro de las ciudades se convierte en una especie de parque de atracciones para que vengan los guiris y el país entero sea una colonia para los europeos del norte que vienen con pasta y poco más. 

Toni: Es un poco frustrante también, en lo de libertad y comunismo, que en ese momento que se estaba muriendo la gente y se votara más pensando en abrir los bares que en la atención primaria es un poco desesperante. Por eso creemos que hay que presentar una alternativa porque sí, a todos nos gusta echarnos unas cañas con los colegas y demás, pero prefiero no esperar seis meses a que me operen o pedir cita en el médico para tres semanas.

Nega: Tener 8.000 muertos en las residencias… Recuerdo cuando los primeros conciertos durante el covid, los que se hacían con la gente sentada y todas las medidas higiénicas, que fue muy raro, pero la primera vez que vinimos a la Comunidad de Madrid alucinamos porque veníamos de Valencia que estaba todo cerrado y tal y fue superimpactante pasar con el coche y ver las terrazas abiertas llenas de gente como si nada, era como “¿está gente qué hace? ¿están locos?”. (risas) Fue muy impactante visualmente ver a la gente ahí como si nada.

Toni: Venían los franceses aquí a pegarse la fiesta y volvían a casa.

Nega: Eso fue tremendo. Eso fue ya colonia nivel: Dios. Vienen aquí los gabachos que en su país tienen restricciones a pegarse la fiesta a Madrid.

Toni: Y se los recibe bien, en plan, “bienvenidos”.

Nega: Eso y pelotazo tras pelotazo. El hospital este de campaña, el hermano, el primo, el de las mascarillas, el otro, 8.000 muertos en las residencias, que los encerraron… Ayuso da para mucho, para un disco entero.

Toni: Pero, pese a todo, confiamos en que hay futuro (risas).

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Marina Prats es periodista de Life en El HuffPost, en Madrid. Escribe sobre cultura, música, cine, series, televisión y estilo de vida. También aborda temas sociales relacionados con el colectivo LGTBI y el feminismo. Antes de El HuffPost formó parte de UPHO Festival, un festival urbano de fotografía en el marco del proyecto europeo Urban Layers. Graduada en Periodismo en la Universidad de Málaga, en 2017 estudió el Máster en Periodismo Cultural de la Universidad CEU San Pablo y en 2018 fue Coordinadora de Proyecto en la Bienal de Arte Contemporáneo de Fundación ONCE. También ha colaborado en diversas webs musicales y culturales. Puedes contactarla en marina.prats@huffpost.es