POLÍTICA
07/09/2021 18:00 CEST

Moncloa mantiene su intención de que la Mesa de Diálogo sea la semana que viene pero deja en el aire la presencia de Sánchez

El Gobierno irá con la agenda del reencuentro pero admite que en el otro lado hay división.

Javier Lizón / EFE
La ministra de Política Territorial y portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez (d), y la ministra de Educación y Formación Profesional, Pilar Alegría (i), durante la rueda de prensa posterior a la reunión del Consejo de Ministros

Todavía no hay fecha para la Mesa de Diálogo con Cataluña, pero La Moncloa sigue trabajando y mantiene su intención de que sea la próxima semana (tal y como acordaron Pedro Sánchez y Pere Aragonès durante su encuentro en Moncloa en junio). Lo que sí está en el aire es la presencia del propio presidente.

No hay fecha todavía y no se sabe si irá el presidente, ha apuntado la portavoz del Gobierno, Isabel Rodríguez, después del Consejo de Ministros. Fuentes gubernamentales precisan que siguen trabajando con la intención de que sea la semana del 13 de septiembre, como pactó.

El Gobierno, apuntan desde La Moncloa, tiene claro lo que llevarán a esa Mesa: la agenda del reencuentro y propuestas concretas. Quieren seguir trabajando como hicieron en la pasada comisión bilateral celebrada en agosto y de la que salieron compromisos como la ampliación del aeropuerto del Prat.

¿Y por qué no se ha puesto fecha todavía? Desde La Moncloa se apunta a la división que se ve ahora mismo en el Govern catalán, donde chocan los intereses de Esquerra y de Junts. En los últimos días han surgido fricciones entre los dos partidos independentistas sobre la forma de gestionar la propia Mesa y los actos del 11-S. Con Junts condicionando su presencia a que esté Pedro Sánchez, mientras que ERC lo pide pero no es una línea roja.

¿Qué hará el presidente? Es la otra gran pregunta. Desde La Moncloa no se dan pistas, pero avisan que hay que ir por partes: primero cuadrar la fecha y posteriormente la agenda que tendrá esa reunión. En el palacio presidencial siguen con la intención de que sean mejoras de autogobierno y económicas para una comunidad que dejó de ser la locomotora económica tras el 1-O. En cambio, desde el independentismo se sigue pensando poner sobre la mesa la amnistía y la autodeterminación.

Con el interrogante de los otros invitados. La delegación catalana había dicho que irán sólo miembros del Govern (dejando fuera a Oriol Junqueras y a Jordi Sànchez), pero Junts se ha desmarcando diciendo ahora que decidirá en función de si va Sánchez o no. Mientras, el Gobierno, apuntan fuentes de La Moncloa, llevará a los ministros con competencias en los temas que se traten. Desde Unidas Podemos, ha avanzado Jaume Asens, se ha presionado para que se siente Yolanda Díaz, vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo y Economía Social. Tampoco confirma el palacio presidencial si habrá ministros catalanes en esta cita (con Miquel Iceta ahora en Cultura y Raquel Sánchez en Transportes). Todo depende de los temas a tratar, insisten. Las fuentes detallan que la presencia del presidente catalán no obliga taxativamente a que vaya Sánchez. 

Alejandro García / EFE
BEl presidente de la Generalitat, Pere Aragonés (c), acompañado de el vicepresidente y conseller de Políticas Digitales y territorio Jordi Puigneró (i), y la cosellera de Presidencia, Laura Vilagrá (d), se dirigen hacia la reunión semanal, a cuatro días de la Diada del 11 de septiembre

El Gobierno le da mucha importancia a esta reunión, aunque ha intentado rebajar el tema catalán desde los indultos. El cambio de Gobierno impulsado por Pedro Sánchez en julio iba en esa dirección, colocando a la manchega Isabel Rodríguez al frente de Política Territorial. Pero a la vez el presidente ha elevado la cuota de poder del PSC en otros ámbitos como las empresas públicas o la portavocía del Senado, que va a ejercer este curso la diputada del Parlament Eva Granados.

La idea del Ejecutivo, ha explicado Isabel Rodriguez para esa cita es “una apuesta firme por el diálogo y el reencuentro en Cataluña, para recomponer puentes y reducir la distancia afectiva entre los catalanes”. Asimismo, la portavoz y ministra de Política Territorial ha querido poner de relieve los datos presentados por la fiscal general del Estado, Dolores Delgado, durante la apertura del año judicial: la rebaja de la tensión política en Cataluña ha hecho que disminuyan en un 62% los delitos de odio en Barcelona por motivos ideológicos.

A pesar de que no quieren subir los decibelios, La Moncloa y el Govern chocaron, no obstante, la semana pasada después de que Pere Aragonés dijera que querían conseguir la independencia antes de 2030. Fue la propia Isabel Rodríguez la que contestó en la mesa del Consejo hace siete días sobre esta cuestión: “Este no es el camino, no es la forma en la que queremos transitar con Cataluña”.

Todavía falta poner la Mesa.

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