Por qué Carlos Moyá le gritó a Nadal "¡café!" en medio del partido

La cafeína es uno de los suplementos más utilizados por los deportistas.
Rafael Nadal en el partido de octavos de final del US Open.
Sarah Stier via Getty Images
Rafael Nadal en el partido de octavos de final del US Open.

Rafa Nadal ha dicho adiós al US Open en los octavos de final, tras caer derrotado ante el tenista estadounidense Tiafoe.

Tras reconocer ante la prensa que había perdido de forma justa porque “he jugado mal y él bien”, anunciaba que volvía a casa porque tiene “cosas mucho más importantes que atender que el tenis”. Nadal confirmaba así su preocupación por el estado de salud de su mujer, Xisca Perelló, embarazada de su primer hijo y que permanece ingresada en un hospital de Mallorca desde hace un par de semanas.

En el transcurso de ese partido que le sacó del Abierto de Estados Unidos una escena llamó poderosamente la atención. Desde las gradas, su entrenador Carlos Moyá, su padre y su hermana le gritaban ”¡café!”, “cafeínaaaa”, como si esa fuera la fórmula magistral para lograr la victoria. ¿Se trataba de un mensaje cifrado o de verdad querían que se tomase un café?

Café para despertar ¿y para competir?

La dieta es uno de los factores esenciales para el rendimiento de los deportistas: un estudiado plan de alimentación, con la introducción de ciertos complementos alimenticios mejora el rendimiento y facilita la recuperación tras el esfuerzo físico. Y es aquí donde la cafeína, el suplemento casi más utilizado, entra en juego.

“La cafeína es un estimulante del sistema nervioso y es muy efectivo en aquellos deportes de resistencia, como es en este caso el tenis”, explica Karen de Isidro, dietista y nutricionista de Doctoralia.

Esto se traduce en que mejora la capacidad de concentración y disminuye el dolor y la fatiga muscular. ¿Por qué? Porque “bloquea los receptores de la adenosina que nos provocan el cansancio”. Además, aclara De Isidro, mejora el rendimiento porque moviliza el calcio para una buena contracción muscular. Y lo más conocido, su efecto termogénico que ayuda movilizar las grasas para obtener energía.

“Se recomiendan 3 mg/kg 45 minutos antes de comenzar el partido y luego, a mitad, hacer otra toma de unos 6 mg/kg. Eso sí, se debe tomar de forma ocasional, para disputar un campeonato, un día que se está muy cansado, una vez a la semana... Si se toma cada día el organismo se habitúa y cada vez necesitaremos más cafeína para bloquear la adenosina”, expone la especialista.

¿Un café solo nos puede hacer el mismo efecto? No —por supuesto, desancosejado tomarlo con leche en mitad de un partido— porque con un café soluble o un espresso el cuerpo “no llegaría a la dosis que nuestro cuerpo necesita para conseguir esos beneficios”, termina aclarando De Isidro. Pero un poco, sí ayuda.

Sugiere una corrección