Anders Fogh Rasmussen, ex secretario general de la OTAN: "El policía del mundo se ha vuelto loco"
El político danés, cabeza de la OTAN entre 2009 y 2014 tiene claro lo que supone el actual mandato de Donald Trump para el mundo... y para la alianza atlántica.
Donald Trump prometía cambiar todo o prácticamente todo y en cierta manera está cumpliendo su promesa. Hasta la mismísima OTAN, que desde que el magnate ha regresado a la Casa Blanca, se ha visto forzada a una reflexión sobre su futuro. Incluso con la insólita perspectiva de sobrevivir sin EEUU, dadas las advertencias de retirada lanzadas por Washington.
Entre los más inquietos se encuentra quien fuera el secretario general de la OTAN entre 2009 y 2014, el danés Anders Fogh Rasmussen. En una intervención en Copenhague, plantea incluso un 'plan b' internacional para hacer frente a China y también a EEUU... especialmente tras las amenazas contra Groenlandia, territorio perteneciente a Dinamarca y por ende a la OTAN.
"Estados Unidos ya no tiene la voluntad de liderar y, desde el punto de vista de los groenlandeses, el policía del mundo se ha vuelto loco", ha admitido Rasmussen desde la capital danesa
En la mente de Rasmussen está la idea de una nueva alianza internacional, que llamaría el D7 por estar formada por siete democracias. Estas incluirían estados y organizaciones supranacionales, al incluir a la UE, Reino Unido, Canadá, Australia, Japón, Corea del Sur y Nueva Zelanda.
Esta entente global sería tanto a nivel económico, en un formato similar al actual G7 que integran algunos de estos países, como militarmente en caso de conflicto con un país tercero. Igualmente, actuarían de forma coordinada en la planificación de una estrategia conjunta de inversión para los países en desarrollo, un movimiento que buscaría contrarrestar la Iniciativa de la Franja y la Ruta de China.
Como detalla el periódico alemán Die Welt, dicho D7 representaría un producto interior bruto equivalente al 30% de la producción económica mundial. "Ese es el poder económico necesario para disuadir a una potencia hegemónica", apuntaba Rasmussen en su intervención.
Esta macroalianza sería independiente de la OTAN, porque tal y como explicaba el antiguo secretario general "sigo creyendo en la OTAN como alianza de defensa, pero necesita una coalición de países dispuestos a colaborar, preparada para defender Europa".