Cuba acusa de terrorismo a los seis detenidos por la lancha armada que entró en aguas de la isla
Las autoridades cubanas decomisaron fusiles, miles de balas y material militar tras un tiroteo con la guardia fronteriza en el que murieron cuatro personas.
No deja de haber noticias relacionadas con Estados Unidos. En un punto geográfico y otro.
En este caso, la Fiscalía General de la República de Cuba anunció este martes que ha presentado cargos por delitos de terrorismo contra los seis supervivientes del incidente ocurrido la semana pasada cuando una lancha rápida cargada con armas entró en aguas territoriales de la isla.
En un comunicado, la Fiscalía informó, además, de que ha solicitado prisión provisional para los seis detenidos, arrestados tras un intercambio de disparos con fuerzas cubanas en el que murieron otras cuatro personas que viajaban en la embarcación.
"La Fiscalía General de la República continuará actuando de conformidad con su encargo constitucional, en el marco de la legalidad, en la defensa de nuestro pueblo y las instituciones del país", señaló el organismo.
Una lancha desde Florida
Según la reconstrucción difundida por el Ministerio del Interior de Cuba, diez tripulantes, todos cubanos residentes en Estados Unidos, partieron de madrugada desde Florida en dos embarcaciones.
Durante el trayecto, una de las lanchas sufrió una avería en el motor y tuvo que ser abandonada. Sus cinco ocupantes, junto con las armas y municiones que transportaban, fueron trasladados entonces a la otra embarcación, una lancha rápida que, finalmente, entró en aguas cubanas.
La embarcación fue detectada a las 7:10 de la mañana por los sistemas de vigilancia de las Tropas Guardafronteras, que enviaron una patrullera para identificarla.
Tiroteo a pocos metros
El encuentro entre ambas embarcaciones se produjo a unos dos kilómetros de la costa, a más de diez millas náuticas dentro de las aguas territoriales cubanas. Según la versión oficial de La Habana, los ocupantes de la lancha rápida abrieron fuego primero.
El intercambio de disparos se produjo a unos 20 metros de distancia. Las autoridades cubanas contabilizaron 21 impactos de bala en la embarcación de los sospechosos y 13 en la patrullera de la guardia fronteriza.
Un arsenal decomisado
Tras el operativo, las autoridades incautaron un amplio arsenal. Entre el material decomisado figuran catorce fusiles, once pistolas, cerca de 13.000 balas y 134 cargadores, además de chalecos antibalas, escopetas, cuchillos, uniformes y equipamiento militar.
También fueron hallados un dron, un equipo satelital, una planta eléctrica y varios módulos militares completos.
El fiscal jefe de la dirección de la Fiscalía, Edward Roberts Campbell, adelantó la semana pasada que los detenidos enfrentan cargos con un “marco sancionador elevado”, que puede ir desde diez años de prisión hasta la cadena perpetua o incluso la pena de muerte.
Un incidente en plena tensión con Washington
El suceso se produce en un momento de especial tensión entre Cuba y Estados Unidos, marcado por nuevas medidas de presión económica desde Washington y por las demandas del Gobierno cubano de abrir una negociación para aliviar las sanciones.
La entrada armada en aguas de la isla añade ahora un nuevo elemento de fricción en una relación bilateral históricamente compleja y que en los últimos meses ha vuelto a endurecerse.