El día que tres liquidadores entraron por las tuberías inundadas de Chernóbil y cortaron manualmente la conexión con el reactor 3 para evitar una reacción en cadena que habría obligado a evacuar Europa
"Sería inhabitable aún hoy".

La historia oficial del accidente de Chernóbil es conocida. Lo que no lo es tanto es que, en las horas posteriores a la explosión, Europa estuvo a punto de enfrentarse a un desastre aún mayor. Tres hombres entraron en las entrañas de la central, atravesando tuberías inundadas y altamente radiactivas, para evitar una reacción en cadena que habría multiplicado el alcance de la tragedia.
Uno de ellos fue Olexander Zelentsov, ingeniero y liquidador. Su testimonio, décadas después, es directo: "Había que cortar manualmente la conexión con el reactor 3. Si no lo hacíamos, explotaba".
Una decisión en medio del caos
La madrugada del 26 de abril de 1986 comenzó con una llamada. Un incendio "sin importancia", dijeron. Pero cuando Zelentsov llegó a la central, la realidad era otra: el reactor 4 había desaparecido.
El núcleo estaba expuesto, el agua contaminada y la radiación alcanzaba niveles extremos. En ese contexto, surgió un riesgo aún mayor: que el reactor 3, conectado al sistema, desencadenara una nueva explosión. La única forma de evitarlo era intervenir manualmente.
Entrar en el infierno
Zelentsov y otros dos trabajadores se ofrecieron para la misión. Equipados con trajes básicos y máscaras antigás, avanzaron por tuberías inundadas con agua hasta la cintura.
Dentro, las condiciones eran extremas:
- Descargas eléctricas constantes.
- Radiación letal.
- Temperaturas elevadas.
- Visibilidad mínima.
Aun así, lograron llegar al punto crítico y cortar la conexión que podía desencadenar la explosión. Los otros dos hombres no sobrevivieron a la exposición.
"Habría obligado a evacuar Europa"
Las consecuencias de no actuar habrían sido devastadoras. Según los propios liquidadores, una explosión del reactor 3 podría haber provocado una reacción en cadena con los reactores 1 y 2. "El continente habría tenido que ser evacuado. Sería inhabitable aún hoy", explicó Zelentsov años después.
El accidente ya provocó la evacuación de un radio de 30 kilómetros y contaminó amplias zonas de Ucrania, Bielorrusia y Europa. Un fallo adicional habría multiplicado ese impacto.
El precio de salvar a millones
Aquella noche, unos 80 trabajadores entraron en la central. Muchos buscaban a compañeros desaparecidos. Otros, como Zelentsov, actuaron para contener el desastre.
Las cifras oficiales de la Unión Soviética hablaron de 31 muertos inmediatos. Sin embargo, estimaciones del UNSCEAR elevan a unas 4.000 muertes las consecuencias a largo plazo de la radiación. La mayoría de quienes participaron en las primeras horas no sobrevivieron.
Chernóbil hoy: entre la guerra y el abandono, y un símbolo de lo que pudo ser peor
Casi 40 años después, la zona de exclusión sigue siendo un territorio único. Un área de 30 kilómetros alrededor de la central permanece restringida y controlada. Desde 2022, tras la invasión rusa de Ucrania, el lugar ha vivido un nuevo episodio de tensión. Tropas rusas ocuparon la zona durante semanas, utilizando el enclave como base logística. Hoy, el acceso está militarizado y la vida sigue limitada a trabajadores que entran por turnos.
Chernóbil es ya sinónimo de desastre nuclear. Pero también lo es de una intervención que evitó algo mucho más grave. El propio compañero de Zelentsov, Eugene Yonushkievich, lo resume sin rodeos: "Salvó Europa". No es una frase retórica. Es una forma directa de describir una de las decisiones más arriesgadas y menos conocidas de la historia reciente.
Chernóbil: una tragedia resumida en pocos párrafos

Imprescindible la miniserie de Netflix para entender la catástrofe minuto a minuto, vamos a intentar resumirlo lo más posible y añadiendo más datos de los heroicos liquidadores.
Las fuentes detallan el desastre nuclear de Chernóbil ocurrido en 1986 como un tándem de fallos críticos de diseño del reactor RBMK y negligencia humana durante una prueba de seguridad mal ejecutada. El heroísmo de los bomberos y liquidadores que enfrentaron la radiación invisible contrasta con el secretismo sistemático y la desinformación del gobierno soviético para proteger su imagen política.
Valeri Legasov, a cargo del comité de investigación del accidente, intentó revelar la verdad técnica frente a un sistema que priorizaba el silencio sobre la vida humana.
En cuanto a los liquidadores, en total 600.000 personas, entre ingenieros, obreros y científicos, integraron este grupo movilizado por la Unión Soviética para mitigar las consecuencias del desastre. Entre sus funciones principales estuvieron:
- Limpieza de escombros y grafito: En el tejado de la central, los equipos trabajaban en turnos rotatorios de apenas 90 segundos por persona debido a los niveles letales de radiación. Su misión consistía en recoger manualmente pedazos de grafito altamente radiactivo y arrojarlos al interior del cráter del reactor.
- Contención desde el aire: Pilotos de helicóptero sobrevolaron el núcleo abierto para lanzar casi 5.000 toneladas de arena, boro y arcilla con el fin de sofocar el incendio y detener la emisión de partículas.
- Construcción del "Sarcófago": Más de 60.000 personas participaron en la edificación de una estructura de hormigón y acero de 190 metros de largo y 169 de ancho, diseñada para sellar el reactor dañado y contener la radiación.
- Prevención de explosiones secundarias: Un grupo específico de tres hombres, conocido como el "escuadrón suicida", se sumergió en el agua altamente contaminada bajo el reactor para abrir las válvulas de drenaje y evitar una tercera explosión térmica que habría sido devastadora para Europa.
- Minería: Un equipo de mineros excavó un túnel bajo el reactor para instalar un sistema de refrigeración y evitar que el núcleo fundido llegara a las capas freáticas.
Muchos trabajaron sin trajes especiales ni máscaras, a menudo sin conocer los niveles reales de radiación que estaban absorbiendo. De los primeros intervinientes, al menos 28 murieron en las semanas siguientes debido a dosis masivas de radiación.
