Armas de '6 o 7 sobre 10' frente a las de '9 o 10': el cambio de mentalidad con el que la OTAN quiere rearmarse antes que Rusia
El subjefe del Ejército de Alemania, Heico Hübner, ha asegurado que su país se está centrando no en tener la "solución perfecta en 10 años, sino capacidades útiles hoy".

La guerra de Ucrania ha provocado un cambio de mentalidad en el seno de la OTAN. Las razones son dos: el temor a que Rusia pueda iniciar una guerra contra Europa a medio plazo y el aprendizaje que se está extrayendo del funcionamiento de la industria armamentística ucraniana.
Hasta ahora, la Alianza Atlántica priorizaba hacerse con los armamentos más avanzados posibles sin importar que se recibieran varios años después o en un número de unidades muy limitadas. Sin embargo, la situación, en el plano geopolítico ha cambiado de manera radical en este último lustro y ello ha obligado a la OTAN a modificar su enfoque estratégico.
La Alianza Atlántica tiene que rearmarse y cuento antes mejor. Para ello, la OTAN no puede permitirse esperar 10 años a desarrollar el armamento perfecto. Ucrania y su rápida producción de armas han demostrado que es preferible contar con armas no tan brillantes desde el punto de vista técnico pero que sí estén disponibles para su uso a corto plazo. Es decir, se debe priorizar la inmediatez sobre la calidad.
Tal y como recoge Business Insider, el subjefe del Ejército de Alemania, Heico Hübner, ha asegurado, en una cumbre sobre drones celebrada en Letonia, que su país se está centrando no en tener la "solución perfecta en 10 años, sino capacidades útiles hoy".
"Ucrania ha demostrado la rapidez con la que evolucionan los ciclos de innovación hoy en día, y la adaptación ya no se produce a lo largo de años como en el pasado. Hoy, en muchos casos, ocurre en cuestión de semanas", ha resaltado al respecto Hübner.
Mark Rutte: "Lo esencial es la velocidad, no la perfección"
El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, ya reconoció en 2025 que la Alianza Atlántica estaba fabricando armas a un ritmo demasiado lento. Para ponerle solución a ese problema, Rutte destacó que la OTAN tendría que centrarse en producir armas menos eficaces pero que puedan entrar en funcionamiento más rápido. "Lo esencial es la velocidad, no la perfección", afirmó.
El propio Mark Rutte puso como ejemplo de ello a Ucrania señalando que el país presidido por Volodímir Zelenski aprueba y utiliza equipos que podrían calificarse con un "6 o 7 sobre 10", mientras que los ejércitos de la OTAN insisten en alcanzar un "9 o 10".
