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La 'guardería de la muerte' en Jerusalén: dos bebés muertos y más de 50 hacinados y enfermos

La 'guardería de la muerte' en Jerusalén: dos bebés muertos y más de 50 hacinados y enfermos

Los niños se encontraban en un piso que no tenía licencia como escuela infantil. Los bebés dormían en armarios, pasillos y en colchones puestos debajo de inodoros. El aire acondicionado estaba siempre a tope. "Era como una zona de guerra". 

Imagen difundida por Maguén David Adom (la versión israelí de la Cruz Roja) de un hombre atendiendo a dos de los bebés, el 19 de enero de 2026, en Jerusalén.
Imagen difundida por Maguén David Adom (la versión israelí de la Cruz Roja) de un hombre atendiendo a dos de los bebés, el 19 de enero de 2026, en Jerusalén.Maguén David Adom

Israel está conmocionado estos días por un caso de maltrato infantil dantesco, conocido en Jerusalén. Al menos dos bebés han muerto y más de 50 niños pequeños están siendo tratados en hospitales israelíes por diversas dolencias después de enfermar en una guardería sin licencia, en Jerusalén Occidental.

Los fallecidos son un bebé de cuatro meses y el otro de seis meses, que fueron declarados muertos en el hospital Hadassah Mount Scopus y en el Centro Médico Shaare Zedek este lunes, 19 de enero, después de que los médicos fueran incapaces de mantenerlos con vida. Se llamaban Leah Goloventzitz y Aharon Katz. 

¿Qué se sabe hasta ahora del suceso?

  • Según una investigación inicial que cita The Times of Israel, los médicos creen que los bebés murieron por deshidratación después de estar en una habitación cerrada con un calefactor a temperatura muy alta. Estaban durmiendo en la misma habitación, en una zona separada de los otros niños.
  • Según el sitio de noticias ultraortodoxo Behadrei Haredim, el lunes fue el primer día que uno de los bebés fallecidos asistió a la guardería. También informa de que no se encontraron signos de envenenamiento en los dos bebés y que al menos uno de ellos había muerto un "período de tiempo significativo" antes de que llegaran los primeros efectivos.

Varios medios locales informaron inicialmente de que quizá esa causa era el gas tóxico del sistema de calefacción del piso-escuela infantil en el que estaban. Sin embargo, el Departamento de Bomberos y Rescate jerosolimitano afirmó más tarde que no se habían detectado sustancias peligrosas ni tóxicas. Lo peligroso era el estado general del recinto. 

Según han publicado medios como Ynet, que cita a la policía y a los equipos de emergencias de Maguén David Adom (la versión israelí de la Cruz Roja), las condiciones en la guardería eran de hacinamiento y suciedad. Incluso ha trascendido una imagen que parecía mostrar a un bebé durmiendo en el suelo del baño, con la cabeza junto a la taza. 

Los bebés, además de en finos colchones al lado del inodoro, también dormían en armarios y pasillos, o "escondidos unos sobre otros entre mantas". El aire acondicionado estaba a una temperatura muy alta, poniendo en riesgo la salud de los pequeños. 

La policía israelí ha indicado que los expertos forenses están "realizando todas las medidas de investigación necesarias para localizar pruebas y aclarar las circunstancias que provocaron las lesiones de los bebés". "Tres cuidadores que estaban en la guardería en el momento del incidente fueron detenidos para ser interrogados", añade. 

Varios testigos afirmaron a la prensa local que, al llegar los servicios de emergencia, los empleados del centro intentaron inicialmente impedirles el acceso a todas las habitaciones. Respecto a la alimentación, una cuidadora dijo a los investigadores que sólo les había dado leche a los bebés por la mañana.

Al parecer, la guardería era privada y estaba ubicada en un edificio de apartamentos en el barrio judío predominantemente ultraortodoxo de Romema. En la calle, Ha'Mem Gimel, se vivieron escenas de angustia, por la elevada presencia de paramédicos, ambulancias y camiones de bomberos y la llegada de los padres, angustiados, que comenzaron a acercarse a la zona. 

Zalmi Neufeld, residente de Romema, explicó a la agencia de noticias AFP que vio "al personal de emergencia sacando a los niños del edificio". "Vi a padres llorando, a muchos niños llorando, niños por todas partes", dijo. "Era como una zona de guerra".

La llamada y la polémica autopsia

El servicio de ambulancias Magen David Adom ha indicado en su web que recibió un informe el lunes por la tarde sobre un bebé inconsciente en una guardería. Estaba sin pulso y sin respiración. Los paramédicos intentaron resucitarlo y, ya en la zona, vieron que había otro más en mal estado. 

Los evacuaron a diversos hospitales a ambos, junto con otros 53 bebés y niños pequeños con problemas respiratorios varios, para realizarles más exámenes médicos y darles tratamiento, agregó. Estos otros niños estaban "plenamente conscientes", afinan las autoridades. 

El ministro de Educación, Yoav Kisch, ha lamentado que "niños indefensos perdieran la vida en una institución privada que funcionaba sin licencia y sin supervisión, violando la ley". Y agregó que había dado instrucciones a su ministerio y a otras autoridades para que formularan un plan para cerrar las guarderías sin licencia a raíz del "trágico incidente".

Ahora Fiscalía del Estado espera realizar una autopsia a los cuerpos de los bebés para determinar la causa exacta de su muerte, pero Ynet informa de que una de las dos familias de los bebés accedió a la autopsia, mientras que la otra se negó por cuestiones religiosas. 

La sola petición ha provocado protestas en las calles del barrio. La Halajá, o ley judía, generalmente se opone a las autopsias con el argumento de que el cuerpo humano es sagrado y, por lo tanto, no debe ser manipulado después de la muerte, e insta a que los funerales se celebren lo más rápidamente posible después de la muerte de una persona.