Los niños se encontraban en un piso que no tenía licencia como escuela infantil. Los bebés dormían en armarios, pasillos y en colchones puestos debajo de inodoros. El aire acondicionado estaba siempre a tope. "Era como una zona de guerra".
A pesar de ello, algunos expertos aseguran que pasar tiempo frente a las pantallas no es negativo, sino que es algo a la que las generaciones de padres no se han acostumbrado.