¿EEUU está ganando en Ormuz?: Irán exporta más petróleo ahora que antes del ataque
Washington se aferra al discurso triunfalista de que la guerra "ya está ganada" mientras Teherán continúa atacando a petroleros y cargueros en el estrecho, aún con la incógnita de las capacidades iraníes para minarlo. Según 'The Wall Street Journal', este "salvavidas económico" también beneficia a China y Rusia.

'Con el estrecho revuelto, ganancia de petroleros'. Pero solo algunos pueden pescar en el comercio marítimo internacional, incluso en plena guerra estadounidense-israelí contra Irán, el país que tiene la llave del Estrecho de Ormuz y del 20% del flujo mundial de petróleo y gas natural. Lejos de los mensajes triunfalistas de ayer de la Administración Trump, que tratan de calmar a los mercados asegurando que la campaña militar terminará pronto, Irán está hoy haciendo más negocio con el 'oro negro' que antes de las operaciones Furia Épica y León Rugiente.
Así lo retrata una exclusiva de The Wall Street Journal, en la que se evidencian las ya previstas consecuencias económicas de haber atacado a un Irán que advirtió que emplearía Ormuz como contraataque al ataque del ejército del país que presume de tener el mayor ejército del mundo. Hoy los aliados de EEUU e Israel ven cómo ni la mayor liberación de barriles de petróleo de la historia -incluso superior al realizado tras la invasión rusa sobre Ucrania- sirve para contener el precio del crudo. En la otra cara de la moneda, el mismo Irán que aseguran haber derrotado, está exportando más petróleo que antes de la intervención militar.
El prestigioso diario salmón neoyorquino alude a los datos de la empresa de seguimiento de petroleros Kpler. Desde el inicio de los ataques de EEUU e Israel el 28 de febrero, hace 12 días, siete petroleros han logrado lo que para otros supone el riesgo de acabar ardiendo en llamas. Han cargado petróleo ante la costa iraní y han atravesado lo que el régimen de los ayatolás prometió que sería un "pasillo de fuego". En otras palabras, el negocio solo se ha detenido para las embarcaciones de empresas que respondan a los intereses de EEUU e Israel.
¿Quién está haciendo negocio con el bloqueo de Ormuz?
Esa última es una lista muy amplia, que se responde mejor con otra pregunta. ¿Quién sí puede seguir haciendo fluir el petróleo de Oriente Medio? Ese listado ya es más reducido. Todo apunta a que, mientras Irán continúe teniendo capacidad de amenazar a embarcaciones en Ormuz, corren buenos tiempos para China y la 'flota fantasma' rusa -petroleros y cargueros con banderas de terceros países con los que evadir las sanciones internacionales-.
Pero, ¿de qué volumen de negocio y ganancias está hablando el rotativo estadounidense? Para hacerse una idea, y de nuevo según los datos de la firma Kpler, en los últimos seis días, dichos petroleros han cargado un promedio diario de 2,1 millones de barriles de petróleo iraní. Es un volumen ligeramente superior a los 2 millones de barriles diarios que Irán exportó el mes anterior, en febrero. El verdadero potencial de la actual dinámica en Ormuz es si el bloqueo se extiende en el tiempo y Teherán continúa siendo el único país que decide quién cruza.
¿Contraseña?: "Somos un barco chino. Estamos llegando; somos amigos"
En este sentido, y según la citada información que alude a Lloyd's List Intelligence, han sido 15 los barcos que han podido cruzar Ormuz, la gran mayoría embarcaciones a las que se sitúa en esa flota fantasma que garantiza el transporte de petróleo iraní a países como China, pero también India. De hecho, The Wall Street Journal ha tenido constancia de mensajes enviados por pequeños buques petroleros, supuestamente chinos, que contactan con la Guardia Revolucionaria de Irán para advertirles de que ellos no son objetivos del tiro al blanco en el "pasillo de fuego".
Ante la situación de espionaje y control de EEUU e Israel, estas embarcaciones efectúan dichos avisos mediante radio de onda corta, pero también con altavoces sobre el terreno. En esos mensajes de alerta se escuchan afirmaciones como "somos un barco chino, estamos llegando; somos amigos".
De hecho, también están acudiendo al gran enclave de almacenamiento de crudo en el Estrecho de Ormuz. Según Kpler, el petrolero Skywave cargó la pasada semana en la isla de Kharg, antes de poner rumbo a China. A ese buque -con bandera falsa de Comoras- se le sitúa como parte de la flota fantasma a través de una empresa pantalla india, pero vinculada a la financiación de las propias fuerzas armadas iraníes. Una vía que le reportaría a Teherán miles de millones de dólares a cambio del petróleo.
No es el único. El Cume, petrolero propiedad de una empresa sancionada con sede en Dubái pero con bandera de Guyana, cargó la friolera de dos millones de barriles de petróleo iraní el 19 de febrero y marchó a China cruzando Ormuz la pasada semana, en plena guerra. Ahora aguarda en el golfo de Omán, como tantos otros petroleros que no se atreven a cruzar el estrecho. Situación similar a la del Ping Shun, petrolero de empresa china, sacó 600.000 barriles de la isla de Kharg y se encuentra en Omán.

¿Hasta cuándo puede aguantar esto el mercado internacional?: lo que vendría tras dos semanas de cierre
Esta es una cuestión que ya se había advertido por activa y por pasiva antes y con el inicio de la guerra unilateral de EEUU e Israel contra Irán. De hecho, el jefe de inteligencia de la empresa británica de seguridad marítima Neptune P2P Group, Christopher Long, ha asegurado que "casi todos los barcos que cruzan el Estrecho tienen vínculos con Irán o China", para dar el consejo que ha obligado a compañías europeas o de países del Golfo pérsico a buscar nuevas rutas y alternativas: "Recomendamos a todos los transportistas que no crucen".
Con todo, las previsiones sobre el impacto que puede tener un cierre de esta ruta marítima dibujan un escenario en el que dos semanas supondrían un golpe económico importante. El suministro petrolífero total del Golfo podría acabar muy mermado, un roto de 3,8 millones de barriles diarios que equivale a más del 3% de la producción mundial. Cabe recordar que este jueves el precio del barril de Brent vuelve a amenazar con romper la barrera de los 100 dólares. Está en 97 de nuevo, a pesar de las reiteradas declaraciones de Trump de que todo acabará "pronto".
En esa línea y según Homayoun Falakshahi, jefe de análisis de petróleo de Kpler, lo único que puede revertir esta situación es que sea viable la propuesta de Trump de que la Armada estadounidense escolte a petroleros. Una idea que no ha sido bien recibida en el seno de esa propia rama del ejército estadounidense. Pero no bastaría solo con esa protección destinada a generar confianza. Lo que realmente sería clave es un alto al fuego que incluya a EEUU e Israel o realmente conseguir la rendición del régimen iraní, algo que no parece ser posible en base a la capacidad de Irán para continuar respondiendo a los ataques. O a los seis petroleros o cargueros atacados en las últimas 24 horas en Ormuz.
