Los expertos en defensa antidron alertan: Europa está comprando tecnología ucraniana sin saber cómo integrarla y eso crea una laguna enorme en sus defensas aéreas
Algunos de los países compraron interceptores ucranianos, luego han tenido que solicitar ayuda porque no contaban con un sistema de apoyo más amplio.
Los aliados estadounidenses en Europa y Oriente Medio se esfuerzan por alcanzar a Ucrania en tecnología antidrones, pero comprar su tecnología no es suficiente para hacer frente a la amenaza, según afirman funcionarios y figuras de la industria. La guerra contra Irán ha puesto al descubierto las deficiencias en las defensas aéreas de Estados Unidos y sus aliados en Oriente Medio. Estas defensas fueron diseñadas para detener misiles y aviones de combate, no drones de ataque de bajo coste que pueden ser enviados en oleadas masivas, según ha publicado Business Insider.
Porque una buena red de defensa aérea debe ser estratificada, lo que significa que cuenta con múltiples tipos de defensas combinadas para proteger contra diferentes tipos de amenazas. Estos sistemas deben funcionar conjuntamente, y los soldados deben saber cómo utilizarlos todos, tanto individualmente como en conjunto, lo que requiere planificación y entrenamiento.
Ucrania, sin embargo, cuenta con soluciones para los drones de ataque unidireccionales de diseño iraní a los que se enfrenta actualmente. Durante años, los ucranianos han combatido los Shahed, suministrados por Teherán, y las versiones rusas de fabricación casera, y han desarrollado una red de defensa escalonada basada en la experiencia y centrada en derrotarlos.
Otros países están reconociendo esta situación y se están poniendo en contacto con Ucrania para obtener tecnología y conocimientos especializados sobre drones interceptores, pero este enfoque suele ser erróneo, centrándose demasiado únicamente en la tecnología.
"Algunos piensan que basta con comprar interceptores para garantizar la protección. Pero no es tan sencillo", declaró hace unos días el presidente ucraniano Volodímir Zelenski. Y explicó que algunos países compraron interceptores ucranianos y luego solicitaron ayuda porque no contaban con un sistema de apoyo más amplio. "La clave está en el sistema", dijo. Porque "sin un sistema, cualquier interceptor es sólo un juguete, no un verdadero defensor", aclaró.
Ucrania, por ejemplo, combina sus drones interceptores con radares y sensores acústicos diseñados específicamente para detectar drones hostiles de una manera que algunos sistemas antiguos no pueden, destacó Zelenskyy.
Por su parte, Ihor Fedirko, director ejecutivo del Consejo Ucraniano de la Industria de Defensa (UCDI), organismo que representa a más de 100 empresas, ha declarado que su organización y las empresas ucranianas han estado recibiendo nuevas solicitudes de tecnología y conocimientos especializados desde que comenzó la guerra con Irán, procedentes de países del Golfo, así como de Europa.
Dijo que le sorprendió, al hablar con representantes de los países del Golfo, tener que aclarar que comprar el interceptor por sí solo no es suficiente. Añadió que los países deben plantearse: "¿Qué sigue?". En concreto, ha detallado este experto que es necesario considerar cómo utilizarán la tecnología que desean adquirir, cómo la integrarán en sus sistemas de defensa existentes y si pueden identificar los objetivos adecuados.
Y es que a estas alturas de la guerra "la mayoría de los países se han dado cuenta de que es una capacidad fundamental que debe existir", ha asegurado Fedirko. "Creo que todos están empezando a comprender que existe una enorme brecha. Existe una enorme laguna en sus capacidades de defensa aérea", añade. Ahora bien, cerrar esta brecha no es algo que se pueda resolver con una solución rápida, especialmente cuando la demanda supera a la producción.