'Oh, Canadá...': Ottawa da su apoyo al plan de Marruecos para el Sáhara Occidental
El Gobierno canadiense respalda los intereses de Rabat y asume la fórmula de la "base para una solución mutuamente aceptable y como una iniciativa seria y creíble para lograr una solución justa y duradera del conflicto". Ése plan entierra cualquier posibilidad de que los saharauis se pronuncien en un referéndum.

Otra potencia mundial acaba de alinearse con los intereses del Reino de Marruecos en lo relativo a la ocupación y control que ejerce sobre el territorio del Sáhara Occidental desde 1975. Con asiento en el G7 y defensora de la soberanía de países recientemente atacados como Ucrania o Irán, también de lo derechos del pueblo palestino y a favor de la creación de su estado; Canadá ha anunciado este miércoles que da el mismo paso que dieron antes EEUU, España o Francia. El respaldo al plan de autonomía de Marruecos para Sáhara Occidental.
Ha sido la ministra de Exteriores de Canadá, Anita Anand, la encargada de realizar el anuncio que había trasladado previamente a su homólogo marroquí, Naser Burita, durante una comunicación que tuvo lugar ayer. De esta forma, Ottawa cierra filas con un plan que ha ido cobrando mayor apoyo en los últimos años, hasta culminar en la aprobación de la resolución 2797 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, que simbolizó un cambio histórico de cómo se había abordado este conflicto en la ONU hasta entonces.
La máxima responsable de la diplomacia canadiense ha dejado claro que la aprobación de dicha resolución ha sido clave. Canadá "reconoce la importancia del asunto de Sáhara Occidental para Marruecos", aseguró Anan, subrayando que también "toma nota" de la aprobación de la citada resolución para mostrar su apoyo al plan de autonomía "como base para una solución mutuamente aceptable y como una iniciativa seria y creíble para lograr una solución justa y duradera del conflicto".
Habrá visita en "las próximas semanas"
El Ejecutivo canadiense también ha asumido otras fórmulas del lenguaje en torno al plan de soberanía marroquí, al destacar "la necesidad de alcanzar una solución política duradera, justa y mutuamente aceptable, de conformidad con los principios de la Carta de Naciones Unidas y las resoluciones pertinentes del Consejo de Seguridad". Al mismo tiempo, Anand también ha adelantado que pronto habrá una reunión con las autoridades marroquíes. Concretamente, se ha referido al "interés" en "realizar una visita oficial a Marruecos en las próximas semanas" de cara a "unas renovadas relaciones bilaterales fundamentadas en el respeto mutuo, el diálogo constructivo y la apertura".
Cabe destacar que, a pesar de la terminología que acompaña a esta batería de anuncios favorables a Marruecos, el plan marroquí no contempla la celebración del referéndum de autodeterminación que voten los saharauis. Lo votarían todos los ciudadanos marroquíes y, de salir adelante, el autogobierno consistiría en que el rey Mohammed VI designaría a una persona como gobernante del Sáhara Occidental.
De hecho, desde que se firmó el acuerdo de alto al fuego entre Marruecos y el Frente Polisario, en 1991, el gran obstáculo para preguntar a los habitantes del Sáhara Occidental es quién compondría el censo de dicha votación. Rabat siempre había demandado que se incluyese a los colonos marroquíes que progresivamente fueron integrándose en el territorio.
