Por favor, habilita JavaScript para ver los comentarios de Disqus.
Alemania anuncia un drástico recorte social para pagar su rearme: estas son las claves

Alemania anuncia un drástico recorte social para pagar su rearme: estas son las claves

El conservador Merz mete la tijera y se lleva 40.000 millones de prestaciones y servicios públicos como la sanidad, aunque lo vende como "racionalización". Sus socios socialdemócratas se dividen entre el apoyo y la crítica. 

El canciller federal Friedrich Merz entrega la cinta de la bandera al batallón de la guardia de la Bundeswehr, el 23 de marzo de 2026, en Berlín.
El canciller federal Friedrich Merz entrega la cinta de la bandera al batallón de la guardia de la Bundeswehr, el 23 de marzo de 2026, en Berlín.Kay Nietfeld / picture alliance via Getty Images

"El dividendo de la paz se ha ido". Lo dijo Kristalina Georgieva, directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), en el verano de 2023. La economista búlgara empleaba un término teórico sencillo: ese dividendo es el beneficio de la disminución del gasto militar, un ahorro que permite a los países invertir más en políticas sociales como educación, sanidad o vivienda cuando no se sienten apremiados a invertir en tanques, cazas o submarinos. 

Pues justo ese es el margen que hemos quemado en el viejo continente, empezando con la guerra impensable en suelo europeo y la creciente (y brutal e impredecible) amenaza de Rusia, y siguiendo con la incapacidad de creer en el socio protector de siempre (o sea, Estados Unidos), con las angustias añadidas de nuevos conflictos como el de Oriente Medio y los compromisos extra que los Veintisiete están asumiendo en materia de rearme colectivo. 

Que el margen social estaba reduciéndose era ya evidente en los últimos años. Ahora, las nuevas cuentas presentadas ayer por Alemania muestran que estamos casi en un punto de no retorno en esta oleada armamentistica. Tan radical es el cambio. 

El Gobierno germano, que comanda el conservador Friedrich Merz con el apoyo de los socialdemócratas, anunció está trabajando en un proyecto de presupuesto para 2027 que incluye un endeudamiento total de 196.500 millones de euros, con el objetivo de reforzar la infraestructura y la defensa.

Esta cifra contrasta con los 50.500 millones de euros de 2024 bajo el gabinete anterior (en manos de socialistas, verdes y liberales), antes de que la mayor economía de Europa abandonara décadas de conservadurismo fiscal el año pasado en un intento por reactivar el crecimiento, modernizar la infraestructura deteriorada e incrementar el gasto militar.

El presupuesto incluye un firme compromiso con el gasto en defensa, que aumentará a 105.800 millones de euros en 2027, frente a los 82.700 millones de euros de 2026 del presupuesto principal, según las fuentes consultadas por medios como Reuters. Incluyendo el fondo especial para defensa y los fondos para Ucrania, el gasto total en defensa se prevé que alcance los 144.900 millones de euros en 2027.

Se prevé un nuevo aumento hasta los 179.900 millones de euros en el presupuesto básico para 2030. Esto, junto con otros gastos gubernamentales en defensa, resulta en una cuota para la OTAN del 3,1% en 2027, que se espera que alcance el 3,7% del PIB para 2030, según las fuentes. Los líderes de la OTAN acordaron en una cumbre el año pasado, en La Haya (Países Bajos), destinar el 5% del PIB a defensa e inversiones relacionadas para 2035.

Alemania continuará apoyando al Gobierno de Volodimir Zelenski, que ha superado ya los cuatro años de resistencia frente a la invasión rusa, con 11.600 millones de euros en 2027 y 8.500 millones de euros anuales entre 2028 y 2030.

El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski observan equipos militares y drones fabricados en cooperación germano-ucraniana en Berlín, el 14 de abril de 2026.
El canciller alemán Friedrich Merz y el presidente ucraniano Volodimir Zelenski observan equipos militares y drones fabricados en cooperación germano-ucraniana en Berlín, el 14 de abril de 2026.Ebrahim Noroozi / Pool via REUTERS

La tijera

El problema es que, para poner los huevos en la cesta de defensa, hay que quitarlos de otro lugar y, en este caso, son las políticas sociales las que salen más afectadas. La Unión Cristiano-Demócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD) han pactado una reducción del gasto sanitario de hasta 38.000 millones de euros acumulados hasta 2030, una de las cifras más elevadas que han trascendido hasta ahora.

El ajuste en sanidad se sitúa en el centro de la reforma, en realidad. El sistema público alemán afronta un déficit creciente que podría alcanzar los 40.000 millones de euros a finales de la década, según estimaciones recientes publicadas por la prensa local, lo que ha llevado al Ejecutivo a plantear una reestructuración profunda del modelo. 

"La reforma apunta a una 'racionalización' del sistema hospitalario, una contención del gasto en prestaciones y una revisión de los mecanismos de financiación, en un contexto de envejecimiento demográfico y aumento sostenido de los costes", expone el diario El Mundo. Palabras más suaves que esconden un tijeretazo al estado del bienestar como lo hemos conocido en las últimas décadas. 

No es sólo la salud, ya que el acuerdo incluye también un endurecimiento general del sistema de prestaciones sociales. Las medidas prevén reforzar las condiciones de acceso a ayudas, especialmente en el caso del desempleo de larga duración, con sanciones más estrictas y una mayor presión para la reincorporación al mercado laboral. Este enfoque retoma debates ya presentes en Alemania sobre la sostenibilidad del modelo social y su capacidad para incentivar el empleo.

Todo ello está causando roces en el seno del SPD, los progresistas de la coalición en el poder en Berlín, donde unos creen que el recorte es obligado, realista, y otros sostienen que va más allá de lo necesario, que desmantela en la práctica un necesario sistema de red social. 

Las líneas maestras

La explicación de los de Merz y sus apoyos es que era necesario este punto de inflexión, por impopular que sea, porque la economía lo reclama: tras dos años consecutivos de contracción, la economía alemana creció apenas un 0,2% en 2025. El Ejecutivo ha reducido a la mitad su pronóstico de crecimiento para en presente 2026: ahora espera un avance del 0,5% frente al 1% proyectado en enero.

Así que se pone en manos del nuevo proyecto de presupuesto para 2027, que forma parte de un marco financiero a medio plazo que se extiende hasta 2029, asigna un gasto total de 543.300 millones de euros, un 3,6% más que el año anterior. Este aumento del gasto se sustenta en un fondo de infraestructuras de 500.000 millones de euros y en la exención de las normas de endeudamiento para el gasto en defensa, aprobada el año pasado.

Habrá, además, un fondo especial alemán para infraestructuras y clima se centrará principalmente en el transporte, la digitalización y las infraestructuras hospitalarias, lo que pone de manifiesto las áreas donde Berlín considera más urgente modernizar la mayor economía europea tras años de subinversión.

Se prevé que el nuevo endeudamiento en el presupuesto principal ascienda a 110.800 millones de euros, con 58.200 millones de euros adicionales provenientes del fondo de infraestructura y 27.500 millones de euros del fondo especial de defensa aprobado por el excanciller Olaf Scholz (socialdemócrata) tras la invasión rusa de Ucrania.

Los fondos especiales están excluidos del "freno de deuda" alemán, que limita el endeudamiento al 0,35% del PIB. Incluyendo éstos, la inversión total ascenderá a 118.500 millones de euros en el proyecto de presupuesto de 2027, 37.600 millones de euros más que en el plan fiscal anterior a la aprobación del aumento del gasto, expone la prensa alemana. 

El presupuesto alemán presentaba un déficit proyectado de 34.300 millones de euros para 2027, que el gobierno podrá subsanar gracias a diversas medidas de ahorro y endeudamiento adicional. Para 2028, el plan financiero ha reducido a menos de la mitad el déficit, de 63.800 millones de euros a 29.100 millones, pero serán necesarias más reformas estructurales para cerrar la brecha.

Una de ellas es la reforma prevista del sistema de seguro médico obligatorio, que, según un nuevo borrador de la ministra de Sanidad, Nina Warken, al que tuvo acceso Reuters, generaría ahorros de 16.300 millones de euros el próximo año. Se espera que el Consejo de Ministros apruebe este miércoles un proyecto de ley con esta reforma.

Además, se prevé un impuesto sobre las bebidas azucaradas a partir de 2028. Su recaudación anual estimada, de unos 450 millones de euros, se destinará al sistema de seguro médico obligatorio en lugar de al presupuesto.

Tras el acuerdo alcanzado ahora sobre los puntos clave y la aprobación del primer borrador por el Consejo de Ministros en julio, el debate presupuestario comenzará en el Parlamento en septiembre. Se prevé su aprobación definitiva para finales de año. Queda mucho tiempo de debate. 

!
Los comentarios de esta noticia están cerrados
Rellena tu nombre y apellidos para poder comentar
completa tus datos
!
Comenta con respeto, tu opinión se publicará con nombres y apellidos