Los escáneres de tomografía computarizada están reescribiendo los catálogos de los museos: identifican una nueva especie de cocodrilo primitivo en unos huesos hallados hace 78 años
Animales
Animales

Los escáneres de tomografía computarizada están reescribiendo los catálogos de los museos: identifican una nueva especie de cocodrilo primitivo en unos huesos hallados hace 78 años

Permaneció escondido en el sótano de un museo durante más de siete décadas. 

Ilustración de un Hesperosuchus (un género extinto de reptiles crocodilomorfos) persiguiendo juguetonamente a una libélula entre un grupo de helechos.Aunt Spray- Getty Images

Un fósil de una especie recientemente hallada, denominada Eosphorosuchus lacrimosa, ha permanecido durante más de siete décadas escondido en el sótano de un museo de Estados Unidos, eclipsado por otros hallazgos. 

La especie hallada vivió hace más de 200 millones de años en lo que hoy es el estado de Nuevo México y era pariente primitivo de los cocodrilos. Sin embargo, a diferencia de los actuales, este depredador no cazaba en el agua, sino que se desplazaba por la tierra y utilizaba, seguramente, sus mandíbulas para capturar a las presas. 

Los restos hallados (un cráneo, una vertebra, patas traseras, huesos pélvicos y varias placas de pie, del tamaño de un perro) fueron clasificados en un inicio erróneamente como otra especie. "A veces venía gente a verlos, pero nunca se habían identificado", señaló la paleontóloga Miranda Margulis-Ohnuma. 

Sin embargo, un estudio de la Universidad de Yale, ha revelado que se trata de otra bien distinta y que de hecho, es pariente de los cocodrilos contemporáneos. Para los investigadores, este hallazgo es algo extraordinario, pues demuestra que dos parientes de los cocodrilos coexistieron prácticamente al mismo tiempo: el ya mencionado y el Eosphorosuchus, el cual fue descubierto a pocos metros de distancia. 

De esta forma, se cree que los dos animales probablemente murieron al mismo tiempo, quizás por una inundación. El análisis del cráneo se realizó con escáneres de tomografía computarizada en la Universidad de Yale. Gracias a él se pudo identificar una abertura pequeña delante de los ojos, conocida como fosa antorbital y rodeada de hueso. 

Al comparar los huesos con los de otras especies, los investigadores descubrieron que pertenecía a un grupo diferente al de Hesperosuchus agilis y que, de hecho, se trataban del origen de los primeros antepasados de los cocodrilos. 

Este trabajo, según Miranda Margulis-Ohnuma, primera autora del estudio, "demuestra el potencial de las colecciones de museos existentes para seguir revelando nuevos datos sobre la historia de la vida". 

Comentar:
comentar / ver comentarios