No solo Bad Bunny o Karol G: el Bruno Mars más "romántico" también quiere ser "latino"
El estadounidense vuelve con 'The Romantic', su primer disco en solitario en 10 años.

Los fans de Bruno Mars tenían este viernes 27 de febrero apuntada en rojo en el calendario y el de Honolulu no ha decepcionado. Solo nueve canciones le han bastado a Mars para poner patas arriba los lanzamientos musicales de esta semana con The Romantic, su primer trabajo en solitario en 10 años.
En este trabajo, Mars no ha abandonado sus raíces soul y funk que le encumbraron con nada menos que 16 premios Grammy a lo largo de su carrera y que se pueden ver en temas como en el adelanto I just might, pero sí que ha dado un giro sutil hacia las raíces latinas que tan en boga están actualmente en la industria musical.
Desde el reconocidísimo como Mejor álbum del año Debí Tirar Más Fotos de Bad Bunny al Tropicoqueta de Karol G o ese EP Malportada de Nathy Peluso, el mainstream parece que ha dejado de mirar tanto al reguetón o al trap y ha pasado a mirar a géneros que ya llevaron por bandera nombres como Marc Anthony o Gloria Estefan como son la salsa, la bachata, el cha cha cha, la cumbia, el merengue e incluso el bolero.
A pesar de que Mars nació en Honolulu es hijo de un puertorriqueño y ha visto influenciada buena parte de su trayectoria en Los Angeles por las trayectorias afrolatinas y latinas. Eso sí, no se atreve a cantar en español y es de agradecer. Dado el tono del disco, raro es que no haya incluido en este trabajo ese Die with a smile versión salsera de Lady Gaga en la Super Bowl de Bad Bunny.
De las referencias a Tito Puente a los mariachis o la "llamada divina"
Muchos de ellos lo han hecho mirando a los referentes clásicos del género y Mars no se ha quedado atrás. Probablemente al escuchar Something Serious se vengan a la cabeza, especialmente en las congas y la base de percusión de este tema, sones clásicos como ese Oye como va del salsero Tito Puente en 1962 que popularizó en los 70 la guitarra de Carlos Santana.
Siguiendo con los sonidos latinos, Mars apuesta por un bolero con trompetas al puro estilo mariachi y arreglos de cuerdas propios del género que se cuelan en el tema que abre este disco Risk it all, donde deja clara la intención romántica extrema de este disco. "Lo arriesgaría todo por ti", reza su estribillo.
De hecho, en el videoclip de este tema se ve a Mars con una estética puramente entre country y ranchera, completamente de blanco, en su propia boda al puro estilo latino. Con una novia con flores rojas, un altar lleno de santos, cristos y vírgenes y un futuro en una casa azulada con buganvillas como aquellas que se han idealizado del imaginario mexicano gracias a Frida Kalho.
En este viaje por los sones latinos, Mars continúa con un viaje a la Cuba del Cha Cha Cha, donde los sones retro de su funk y jazz habitual están muy presentes y que interpola el estribillo de Slow Motion del rapero de Lousiana Terius Gray, más conocido como Juveline, y cuyo ritmo va in crescendo.
Tampoco escapa, ya no solo de la tradición latina, sino de esta redención por lo divino y por Dios de la que se han visto inmersos desde Rosalía a Justin Bieber con ese God Was Showing Off, donde se siguen los "aleluyas" y donde ensalza a su amante como un milagro divino. "Apuesto a que puedes caminar sobre el agua, ¿verdad, chica? Y luego puedes convertir esa agua en vino", dice uno de sus versos.
El mensaje de Mars es claro: frente al alarde de ligues que promulga la música urbana, él se mantiene como un auténtico romántico, de esos que remueve mar y tierra por su amada, en ocasiones un mensaje desfasado, pero que trata de rescatar con esa mirada al pasado de los 70, 80 y 90 que tanto han marcado su carrera, hasta ahora en una vertiente musical norteamericana, pero que abre al resto del continente. Como dijo Bad Bunny en la Super Bowl: "Juntos somos América".