Hallan junto a Stonehenge un monumento 500 años más antiguo que sus grandes piedras y que pudo ser el prototipo de su célebre alineación con el sol
Se sitúa a apenas cinco kilómetros del emblemático círculo de piedras.

Pocos monumentos prehistóricos han despertado tanta fascinación como Stonehenge. Desde hace siglos, este enigmático círculo de piedras situado en el sur de Inglaterra sigue planteando preguntas sobre sus orígenes. Ahora, un nuevo hallazgo arqueológico realizado a escasos kilómetros del monumento apunta a que la historia de Stonehenge podría haber comenzado mucho antes de lo que se pensaba.
Un equipo de arqueólogos ha descubierto en la localidad de Bulford, a apenas cinco kilómetros de Stonehenge, un monumento de unos 5.000 años de antigüedad formado por dos grandes postes de madera alineados con el amanecer del solsticio de verano y el atardecer del solsticio de invierno. Datada en torno al año 3.000 a. C., esta estructura es unos 500 años anterior a la colocación de las icónicas piedras del monumento.
Los expertos creen que este enclave pudo servir como un modelo temprano para la posterior orientación astronómica de Stonehenge. Según recoge The Guardian, el monumento estaba formado por dos grandes postes de madera separados por unos 120 metros. Aunque la madera desapareció hace milenios, los arqueólogos localizaron los profundos agujeros donde estuvieron clavados.
“Un acontecimiento religioso trascendental”
El descubrimiento fue liderado por el arqueólogo Phil Harding, de Wessex Archaeology, quien confesó que inicialmente el equipo no comprendió la importancia del yacimiento. Tras revisar el plano de la excavación, una simple línea trazada entre los dos hoyos reveló una orientación casi perfecta hacia el punto por donde sale el sol durante el solsticio estival. Posteriormente, el arqueólogo especializado en astronomía antigua Fabio Silva confirmó la precisión de esa alineación mediante reconstrucciones del cielo de hace cinco milenios.
“No sabemos qué significado tenía el sol para ellos, pero el enorme esfuerzo dedicado a marcarlo y sus movimientos no deja lugar a dudas de que se trata de un acontecimiento religioso trascendental”, asegura Matt Leivers, director de investigación. Las excavaciones también sacaron a la luz restos de cerámica, huesos de animales, herramientas de sílex y un inusual cuchillo de piedra con forma de disco que pudo representar simbólicamente al Sol.
Los investigadores consideran muy probable que quienes levantaron este monumento participaron en las primeras fases de construcción de Stonehenge. “Creo que es totalmente plausible”, afirma con seguridad Leivers. De confirmarse esta hipótesis, el hallazgo no solo ayudaría a comprender mejor el origen del famoso monumento, sino que también reforzaría la idea de que el paisaje de Stonehenge fue el escenario de una tradición ceremonial que evolucionó durante siglos y cuyos primeros capítulos apenas comienzan ahora a salir a la luz.
