Muere el artista británico David Hockney a los 88 años
Pintor, diseñador y fotógrafo, fue uno de los creadores más influyentes del siglo XX y XXI.
El artista británico David Hockney ha fallecido este jueves a los 88 años. Así lo ha comunicado su representante Erica Bolton en un texto publicado por la BBC, en el que explica que Hockney falleció "de manera pacífica en su casa el 11 de junio, a un mes de cumplir 89 años".
Prolífico pintor, diseñador y fotógrafo, Hockney fue uno de los artistas más influyentes del siglo pasado y de comienzos del siglo XXI. El artista, nacido en Bradford en julio de 1937, comenzó dibujando en el suelo de la cocina de su casa familiar debido a la escasez de materiales durante la posguerra.
En 2018, una de sus pinturas se vendió alrededor de 70 millones de euros en una subasta, convirtiéndose entonces en la obra más cara de una artista vivo. "Pinta las cosas que te gusten", aseguraba el pintor, sorprendido durante toda su vida del amor del público por su trabajo, que era uno de sus mantras.
Hockney se mudó a California en los años sesenta, fascinado por su luz, que retrató en decenas de pinturas, entre ellas sus famosas piscinas, como A bigger splash, que se convirtieron en una de las señas de identidad de su trabajo.
Además de las piscinas, será recordado como uno de los paisajistas más influyentes del último siglo, pintando tanto su entorno en California como en su Inglaterra natal. De hecho, en 2020 retrató el paso del tiempo desde la casa en el campo en Normandía en la que pasó el confinamiento, mostrando cómo iban modificando el paisaje los cambios de estación.
Prolífico como pocos, Hockney también diseñó escenografías para teatros y ópera de todo el mundo como la Metropolitan Opera de Nueva York. Trasladó ese estilo entusiasta y a todo color de sus obras a su propia indumentaria, con sus inseparables gafas redondas de colores y su gorra.
Hackney no tuvo miedo de experimentar durante toda su carrera con diferentes técnicas y, de hecho, para sus últimas pinturas utilizó el iPad.
Su carrera estuvo marcada en un inicio por su homosexualidad, por aquel entonces todavía ilegal en Reino Unido. El artista pintó una serie de desnudos que calificó como "propaganda homosexual" y que gozaron de cierta polémica, pero que él defendió como una manera de explorar la sexualidad y de visibilizar.
"Sentí que debía hacerlo. Nadie más lo usaría como tema porque era parte de mí. Era un tema que podía abordar con humor", comentó el propio Hockney.
Hace un año, la Fundación Louis Vuitton le dedicó en París la retrospectiva más extensa hasta la fecha, recorriendo toda su carrera a través de 400 obras. Desde pinturas en óleo, acrílico hasta dibujo, arte digital e instalaciones audiovisuales. Actualmente la Serpentine Gallery de Londres, situada en Kensington Gardens, todavía acoge las obras en las que trabajó en 2020 en Normandía.