Hasta 12 horas al día soñando despierta: qué es la ensoñación desadaptativa, el trastorno que afecta a entre el 2% y el 4% de los adultos
Fantasear estando despiertos puede resultar beneficioso para la creatividad y para evitar el aburrimiento. Sin embargo, también conlleva algunos efectos negativos, como la angustia o la pérdida de control sobre uno mismo.
Todos, en alguna ocasión en nuestra vida, hemos soñado "despiertos" o fantaseado con otras cosas ajenas a la realidad que tenemos delante. Yo misma he fingido alguna vez escuchar a la persona con la que hablaba mientras en verdad estaba pensando en algo que me pasó el día anterior. De hecho, se estima que entre el 30% y el 50% de nuestra actividad mental mientras estamos despiertos se dedica a pensar en cosas que no guardan relación con lo que nos está ocurriendo en la realidad.
Fantasear no es malo. Puede ayudar a fortalecer la creatividad, así como a ayudar a las personas a encontrar un sentido vital. El problema se encuentra cuando este tipo de condición se repite en el día a día, lo que se conoce como ensoñación desadaptativa, un tipo de trastorno o condición psicológica en el que la mente crea mundos internos para escapar de la realidad y que afecta a aproximadamente el 2-4% de la población adulta, según señala el psiquiatra e investigador de EEUU, Colin Ross.
En algunos casos extremos las personas que sufren este tipo de trastorno pueden llegar a estar soñando despiertas hasta doce horas al día, lo que dificulta la adaptación a la realidad y les puede provocar un profundo malestar. "Provoca angustia e interfiere con la capacidad de funcionar... pero se sigue practicando debido a su carácter compulsivo", explica Ross a la BBC.
El problema, tal y como señala Eli Somer, profesor emérito de psicología clínica en la Universidad de Haifa y hombre detrás del término 'ensoñación adaptativa', viene cuando "la persona deja de controlar la fantasía y la fantasía empieza a controlarla a ella". Este tipo de ensoñación suele provocar que el 80% de las personas hagan gestos físicos de forma inconsciente para mantener la concentración mientras tienen su mente en otra parte.
Otra de las cuestiones que destacan los expertos es que por lo general la ensoñación suele estar vinculada con el aislamiento social, "lo que conduce a un ciclo de vergüenza y de arrepentimiento".
Traumas infantiles y necesidades emocionales no satisfechas
Uno de los motivos por los que suele aparecer la ensoñación desadaptativa es debido a necesidades emocionales insatisfechas, como conseguir el trabajo de tus sueños. También puede deberse a traumas infantiles como el abuso, la negligencia o los problemas de apego, pues estas fantasías ayudan a dejar de pensar o recordar los sentimientos dolorosos.
Además, algunas investigaciones han demostrado que existen fuertes vínculos o características cognitivas entre trastornos disociativos y compulsivos, como el TDAH y el TOC, la depresión y la ansiedad.