Lo que han mostrado las visitas de Aznar y Carlos Herrera al rey Juan Carlos y lo que puede haber molestado a su biógrafa, Laurence Debray
El rey emérito ha querido dejar claro que no se encuentra como dicen algunos, unos rumores que empezaron por su ausencia en el funeral de Irene de Grecia.
Las alarmas saltaron con el rey Juan Carlos cuando se hizo saber que no iba a estar presente en el funeral de Irene de Grecia. Se dijo que aunque le habría encantado ir a la despedida a su cuñada, con la que tuvo una relación muy cercana, no iba a viajar ni a Madrid ni a Atenas por consejo médico.
Los médicos le desaconsejaban un viaje tan largo que tendría que hacer en el día, o quizá quedarse en Londres o en Ginebra, porque no le permiten pernoctar en La Zarzuela.
Tras esa pullita a la Casa Real llegó la sorpresa al publicarse una imagen en la que el emérito posaba junto a Khalid Al- Bader Al-Sabah en el cumpleaños de Fuad II de Egipto en Ginebra. Las fechas parecían coincidir. Es decir, Juan Carlos I no había ido al funeral de su querida cuñada por el largo viaje, pero sí se iba a Suiza de cumpleaños.
Además, en esa imagen se le veía muy desmejorado, lo que dio pábulo a los rumores que indicaron que tenía problemas de salud graves, y no solo los habituales de movilidad que todo el mundo conoce que arrastra.
Laurence Debray le defendió, pero causó preocupación
No tardó Laurence Debray, amiga y biógrafa, en realizar unas matizaciones a la revista de cabecera de Juan Carlos de Borbón: "¡Es totalmente falso! Yo estaba con él en Abu Dabi. No se mueve de Abu Dabi desde Navidad por razones de salud. Sus médicos no lo dejan".
Añadió que tenía problemas de salud bastante serios y de nuevo una pullita a La Zarzuela por no dejar que el anciano rey Juan Carlos pernocte en la que fue su casa durante 60 años.
La escritora apagaba un fuego, pero encendía otro. No había cambiado el funeral de la hermana de la reina Sofía por un cumpleaños en Suiza, pero comentaba que no se encontraba bien. ¿Qué le pasaba entonces? Lo cierto es que nada, o nada que se conozca ya.
Un sorprendente encuentro con Aznar
El emérito recibió dos visitas en poco tiempo. La primera de ellas fue sorprendente, pero no tanto la otra. La que provocó asombro fue la de José María Aznar, que viajó a Abu Dabi, se reunió con el que fuera jefe del Estado, se hizo una foto con él y la publicó en Instagram junto a un mensaje que señala: "Con el Rey Juan Carlos. Reencuentro con el Rey de las libertades y la democracia en España".
Se veía bien al emérito, nada que ver con aquella foto con Khalid Al- Bader Al-Sabah. Parecía haber complicidad entre ambos, lo que choca porque nunca se llevaron especialmente bien.
De los presidentes de la democracia que tuvieron como rey a Juan Carlos I, hubo amistad con Adolfo Suárez y con Felipe González, y parece que no hubo demasiadas tensiones con Zapatero y con Rajoy.
Con el que chocó siempre más fue con Aznar, al que sin embargo sí que agradeció que hablara con firmeza con Felipe VI para convencerle de que Eva Sannum no era la persona apropiada para ser reina de España y que esa relación debía acabar. Aznar lo hizo a petición de Juan Carlos I, que quedó satisfecho con la ayuda proporcionada.
Carlos Herrera dejó claro que hay Juan Carlos para rato
Por su parte, la otra visita fue de Carlos Herrera, buen amigo del emérito que se reunió con él en un hotel de Abu Dabi, porque la mansión que ocupa en Nurai Island está en obras, y dio buena cuenta del encuentro en COPE, emisora para la que trabaja.
Hizo públicas en las redes sociales dos imágenes de amistad y complicidad con Juan Carlos I, que aparece en silla de ruedas. Ya el lunes 16 de febrero de 2026 en su programa matinal en la citada emisora de radio se explayó sobre el encuentro: "Le dije al rey: '¿Por qué no se hace una o varias fotos conmigo y atestigua que está usted bien de salud? Que esta Vuestra Majestad bien de salud'".
"Y de esta manera acallamos rumores que estos últimos días, a mí particularmente tenía el teléfono lleno: '¿pero cómo está? ¿Se está muriendo? ¿Está agonizando? ¿Está muy grave?'", comentó que le preguntaba la gente.
"Yo les aseguro que es una persona que luce una salud espectacular. Tiene problemas de movilidad, que los ha tenido desde hace muchos años, y necesita de ayuda para caminar. Y ahora va cómodamente en una silla de ruedas en trayectos más o menos largos. Luego se levanta, con sus muletas, se sienta, charla contigo", comentó Carlos Herrera, que dio las gracias en nombre de Juan Carlos I por la preocupación mostrada por numerosas personas sobre su salud.
Además, hizo saber algunas declaraciones del propio emérito: "Como podrán comprobar, me encuentro excelentemente bien". Reconoció tener achaques propios de la edad, que por supuesto visitará en cuanto pueda España: "Ya me gustaría tener 20 años, pero no los tengo. Pronto volveré a visitar España".
Dos amigos, dos biografías y solo una publicada
Recapitulando... Juan Carlos I no fue al funeral de Irene de Grecia por consejo médico, al no considerarse conveniente un viaje tan largo. Después Laurence Debray comenta que tiene importantes problemas de salud, lo que justificaría esa ausencia. Sin embargo, un mes después se le ve con buen aspecto y ofrece declaraciones con las que asegura que no está grave, que está como siempre, y que no hay que preocuparse más de la cuenta.
¿Entonces, quería Carlos Herrera de algún modo desautorizar a Laurence Debray? Puede ser, aunque no sería su estilo. El periodista ha demostrado una enorme amistad y lealtad a Juan Carlos I. De sobra es conocido que Herrera estuvo trabajando en una biografía del rey Juan Carlos, como recuerda Pilar Eyre, dictadas por él.
Sin embargo un día, el emérito le pidió que las metiera en un cajón porque iba a publicar Reconciliación, las memorias escritas por Laurence Debray. "El libro es sensacional, un libro serio, mucho mejor que el de Laurence Debray. Estuvo años escribiendo, estaba convencido de que las iba a publicar. Cuando estaba terminado le dijo que no, que lo metiera en un cajón que quería sacar el libro de Laurence", indicó Pilar Eyre en su canal de Youtube sobre lo que había escrito el presentador de COPE.
Así que Carlos Herrera ha demostrado ser un buen amigo y muy leal a Juan Carlos I, pero de algún modo ha desmentido a Laurence Debray, que ha sido la que se ha llevado el mérito de escribir las memorias del emérito. Fuera o no su intención, lo que ha quedado claro es que el rey Juan Carlos está bien, o al menos no está peor, y a sus 89 años sigue con toda la energía y vitalidad posible.