El rey Juan Carlos tuvo dos guepardos: uno murió por indigestión de pájaros y otro atacó a Felipe VI y tuvo que expulsarlo de La Zarzuela
El emérito recuerda en un pasaje de su libro 'Reconciliación' que el guepardo que le regaló la hermana del sha de Irán pudo haber causado una tragedia en La Zarzuela.

Que el rey Juan Carlos cuente que le gusten los animales no es ninguna novedad. A los miembros de la familia real le suelen gustar, y para muestra la pasión de la reina Sofía por los pandas y la felicidad de la infanta Sofía con los perros guía de la ONCE en su segundo acto oficial en solitario.
Lo que sí sorprende son dos animales que tuvo en La Zarzuela. Uno de ellos acabó mal y otro casi supone un gran disgusto. Así lo cuenta el propio emérito en sus memorias, donde recuerda que tuvo dos guepardos.
"El primero me lo regaló el emperador de Etiopía, Haile Selassie. Murió de una indigestión de pájaros", indica Juan Carlos de Borbón en un sorprendente pasaje de Reconciliación sobre estos animales salvajes que tuvo en La Zarzuela.

El segundo no murió en esas circunstancias, pero casi cuesta un disgusto. "El segundo fue un regalo de la hermana del sah de Irán", comienza el rey Juan Carlos. "Un día que lo paseaba con correa por los jardines de la Zarzuela, pasó mi hijo Felipe al volante de su kart y el guepardo saltó hacia él sin que yo pudiera contenerlo".
"Se quedó todo en un susto", añade, aunque este suceso pudo haber supuesto una desgracia con Felipe VI, que seguramente se llevó un susto, sí, pero el mayor de su vida.
¿Qué hizo Juan Carlos? Pues o él mismo o alguien le hizo saber que un guepardo, un carnívoro que es el animal terrestre más veloz del mundo, ni podía ni debía estar en La Zarzuela, así que tras lo que pasó con su hijo decidió "enviarlo al zoo de Madrid".
Ahora tiene un loro con una cresta con los colores de la bandera de España
En este mismo capítulo, Juan Carlos I cuenta que ve a los animales "como compañeros de juegos y de bromas, llenos de vitalidad y de sorpresas". Añade que "tenía siete perros en el Palacio de la Zarzuela", pero ahora está a su lado en Abu Dabi un loro blanco que "luce una cresta con los colores de la bandera española".
