Los disgustos de Marius Borg Høiby, hijo de Mette-Marit de Noruega: rechazan su deseada solicitud, acaba en el hospital y espera una sentencia que pinta mal
El hijo de la princesa heredera está preocupado por su madre, por su futuro judicial y por la cárcel a la que le van a trasladar.

Marius Borg Høiby se ha llevado otra mala noticia. Después de una semana muy dura para él por el grave estado de salud de su madre, y mientras espera sentencia por el juicio contra él, en el que se le acusó de nada más y nada menos que 40 delitos, le han confirmado que debe seguir en prisión.
El hijo de Mette-Marit de Noruega había solicitado al Tribunal de Oslo cambiar la cárcel por un encierro en Skaugum, la residencia del príncipe heredero. Por supuesto llevaría una pulsera telemática, se comprometería a no violar la orden de alejamiento hacia su exnovia –que ha quebrantado en varias ocasiones- y estaría ahí para poder acompañar a su madre, que podría morir en un año si no recibe un trasplante de pulmón.

"Estar juntos en familia en momentos como este es muy importante. No solo para mamá, sino también para el resto de la familia. Saber que cuando estoy en la cárcel de Oslo puedo verla una vez por semana... Las dos últimas veces ha estado durmiendo en el sofá porque no tiene fuerzas", expresó Marius.
"Es duro pensar que cada domingo que nos vemos, podría ser la última vez que la vea. Nunca sé cuándo habrá un pulmón disponible. Es una cirugía que conlleva muchos riesgos. Estar encerrado sabiendo que mi madre está tan enferma es insoportable", añadió con la esperanza de que le dejaran salir.

Y lo consiguió, pero luego no. La Fiscalía recurrió la decisión ante el riesgo de que vuelva a quebrantar la orden de alejamiento. Hubo recurso, pero el Tribunal de Apelación falló en contra de Marius, que debe seguir en la cárcel de Oslo en la que ingresó en febrero de 2026, justo en la víspera del comienzo del juicio.
Pero hay más. Se og Hør publicó que Høiby sí salió de la cárcel, pero para ir al hospital, donde pasó la noche del 9 al 10 de junio. Se desconoce qué le llevó allí, pero con esta han sido dos sus salidas del centro penitenciario. El lunes 8 por la mañana recibió permiso para desplazarse a Skaugum, donde un médico del Rikshospitalet celebró una reunión informativa sobre el trasplante a la que asistió toda la familia del príncipe heredero.

Se ha conocido que desde que está en prisión preventiva ha recibido 10 permisos, concedidos por motivos de salud o familiares y en los que siempre ha permanecido bajo custodia policial.
Marius está a punto de saber si va a pasar encerrado los próximos años de su vida, y además, no lo hará en la cárcel de Oslo en la que ha permanecido los últimos meses, y donde ha recibido visitas semanales de su madre y otros miembros de su familia.

Si la sentencia es inminente, también lo es su traslado a la cárcel de Ila, en Bærum, municipio situado al oeste de la capital noruega, debido al cierre del centro penitenciario de la capital noruega, que tendrá al hijastro del futuro rey como uno de sus últimos reclusos. Sobre este asunto, Marius ha criticado el traslado al asegurar que no sabe si este lugar será adecuado para que su madre pueda visitarle.
El polémico intercambio de la princesa Ingrid Alexandra
Mientras tanto, su familia está centrada en Mette-Marit, con una salud muy debilitada y a la espera del trasplante de pulmón que puede salvarle la vida. El príncipe Haakon ha anunciado que va a limitar sus viajes oficiales para estar con ella, mientras que Sverre Magnus va a comenzar sus estudios superiores en algún lugar de Europa no especificado y regresará a casa cuando la ocasión lo requiera.

En cuanto a la princesa Ingrid Alexandra, que estudiaba en Sydney, ha regresado a Oslo para cursar el semestre de otoño de 2026 como estudiante de intercambio. Lo ha hecho con polémica porque el periodo de inscripción para acceder a la plaza de intercambio en la Universidad de Oslo había finalizado el 1 de mayo, mientras que la princesa la solicitó el día 8.
En ese sentido, el director de estudios de la Universidad de Oslo, Audun Digerud, señaló que son "flexibles en la medida de lo posible". Además, ha recalcado que "la Universidad de Oslo envía más estudiantes a la Universidad de Sídney que los que vienen en sentido contrario", así que "ha sido un placer aceptar la llegada de un estudiante de intercambio adicional".
