Marius Borg Høiby pide otra vez salir de la cárcel y confirma un permiso especial por Mette-Marit: "Es insoportable estar encerrado con mi madre tan enferma"
El Tribunal de Oslo aceptó, pero la Fiscalía recurrió la decisión, por lo que al hijo de la princesa heredera le toca esperar un poco más.

Marius no se rinde. El hijo de Mette-Marit de Noruega aceptó la prisión preventiva, pero quiere abandonar la cárcel de Oslo en la que ingresó en febrero de 2026, en la víspera del comienzo del juicio contra él. Høiby desea poder quedarse en Skaugum, donde vive su familia, con una pulsera telemática que controle sus movimientos.
Ya lo intentó una vez sin éxito, lo que le llevó a escribir una carta abierta en la que expresó su enfado por no haber sido escuchado y criticó que no se le permita acceder a este beneficio ante el riesgo de que vuelva a violar la orden de alejamiento contra la mujer de Frogner, la expareja a la que agredió en su casa. Este delito fue el que le llevó a ser detenido por primera vez en agosto de 2024.

"Es tan absurdo e irracional que no encuentro palabras para expresar mi frustración", señaló entonces con un resentimiento que no ha dejado atrás. Ahora, además, ha utilizado la carta de la enfermedad de su madre para lograr su objetivo.
"Es insoportable estar encerrado con mi madre tan enferma. Cada vez que enciendo la televisión en la cárcel y lo único que emiten es que mamá está enferma. Lo estoy pasando muy mal", declaró ante el tribunal de Oslo que evaluó su caso después del rechazo de la policía a dejarle abandonar el penal ante el riesgo de que reincida en el quebrantamiento de la orden de alejamiento contra su ex.

"Quiero salir para estar con mi madre. Cada domingo que nos vemos, podría ser la última vez que nos veamos", declaró Marius de acuerdo con VG. Hace así referencia a la delicada salud de la princesa heredera, que sufre una fibrosis pulmonar que se ha agravado tanto que ha sido incluida en la lista de espera para un trasplante de pulmón. Esto supone que los médicos han determinado que a Mette-Marit le queda un año de vida.
Explicó que si vuelve a casa, a Skaugum, es también para estar con los suyos y que no es para irse de fiesta a la ciudad: "La familia se encuentra en una situación tan difícil que jamás haría nada que la empeorara. Me resulta completamente impensable. Por cierto, estoy completamente libre de drogas, y llevo así bastante tiempo".

En cuanto a si volvería a contactar con la mujer de Frogner, ha comentado que "es algo muy improbable, no va a suceder", manifestó el hijastro del príncipe heredero, que también tiene miedo de que cuando se produzca el traslado a la prisión de Ila debido a que la de Oslo va a cerrar, tiene miedo de que su madre no pueda visitarle allí: "No conocemos las instalaciones para visitas en un lugar nuevo, no sabemos si mamá podrá ir allí".
En cuanto a su petición, logró que el Tribunal de Oslo fallara a su favor. Sin embargo, la Fiscalía ha apelado la decisión, por lo que tiene que esperar entre uno o dos días más para conocer si podrá dejar la cárcel. De todos modos, el 15 de junio recibirá la sentencia después de someterse a un juicio en el que se le acusó de 40 delitos.
Estuvo unas horas en casa con su familia
Asimismo, se ha conocido a través de su defensa que Marius ya salió de la cárcel este lunes 8 de junio. Recibió un permiso para participar en una reunión informativa sobre el estado de salud de su madre y el trasplante de pulmón previsto que estuvo a cargo de un médico del Rikshospitalet de Oslo, donde se producirá la intervención cuando llegue el momento.
Este encuentro se celebró en Skaugum y contó con toda la familia del príncipe heredero. Es decir, estuvieron Haakon y Mette-Marit, Ingrid Alexandra, Sverre Magnus y el propio Marius: "Ver a mi madre en casa fue una experiencia completamente distinta a verla en la prisión de Oslo. Era totalmente diferente, fue increíblemente gratificante verla", manifestó Høiby.
