Los dos grandes retos que todavía tiene pendientes la infanta Sofía
La hija menor de los reyes Felipe y Letizia ocupa un lugar en la familia real y se espera que su papel vaya creciendo pese a no ser la heredera.
La infanta Sofía nació el 29 de abril de 2007 como segunda hija de los entonces príncipes de Asturias. Su nacimiento fue una gran alegría, pero no contó con la sorpresa de conocer en ese momento si era niño o niña, como suele ocurrir con los bebés de la realeza.
El motivo era que Casa Real había revelado durante el embarazo que el bebé era una niña para evitar así especulaciones sobre su género. La causa de esto es que el Artículo 57 de la Constitución detalla que en la sucesión al trono el varón tiene prioridad sobre la mujer, por lo que si Sofía hubiera sido niño, hubiera adelantado a su hermana Leonor en la línea sucesoria. Por tanto, hoy ese hipotético varón sería el príncipe de Asturias.
Pero no sucedió. La primogénita de los reyes Felipe y Letizia es la heredera desde que su padre subió al trono, mientras que la infanta Sofía es la número dos y no está llamada a reinar. Es por eso que siempre ha tenido un rol secundario y de acompañante del que todavía no se ha desprendido.
En sus apariciones públicas, que se han ido incrementando conforme han pasado los años, su presencia era importante, pero los más relevantes eran siempre sus padres y su hermana. E incluso si hablamos de los Premios Princesa de Asturias, las figuras prominentes son Felipe VI y Leonor.
Quizá por eso se sorprendió tanto cuando en 2021 fue homenajeada en Santa María del Puertu, parroquia de Somiedo distinguida con el Pueblo Ejemplar de Asturias, cuando se nombró a un mirador con su nombre. Seguramente no esperaba nada.
Lo cierto es que cada vez va ganando más peso en una institución que cuenta con ella tanto en el presente, como en el futuro. Felipe VI expresó que sus dos hijas van a dedicarse al servicio a la Corona, aunque ello suponga que Sofía no pueda trabajar en el sector privado como sí hicieron sus tías Elena y Cristina, que compaginaron los actos oficiales con una actividad profesional propia. Visto el Caso Urdangarin, el rey dejó claro que las dos cosas ya no son compatibles.
Y si Sofía va a ejercer como infanta, tiene todavía unos retos por delante que a buen seguro serán solo una cuestión de tiempo, pero debe ocurrir más pronto que tarde. El primero de ellos es dejar de ser una mera acompañante y tener su agenda propia.
De momento la hemos visto en dos actos oficiales en solitario. Su gran debut fue en diciembre de 2024, cuando entregó los premios Objetivo Patrimonio. Concurso de Fotografía Infanta Sofía, organizados por Patrimonio Nacional.
Fue la primera y de momento última vez que estos galardones han tenido lugar. Y la infanta Sofía no dijo ni mu. Llegó, saludó, posó, escuchó, entre los premios y se fue de la Galería de las Colecciones Reales por donde había llegado.
Se esperaba una segunda edición que no llegó, pero a cambio en enero de 2026 cumplió con otro acto oficial sin la presencia de otro miembro de la familia real. Se trató de una visita a las nuevas instalaciones de Fundación ONCE del Perro Guía en la localidad madrileña de Boadilla del Monte. Allí tampoco ofreció unas palabras, pero se le vio cómoda, resuelta y encantada con los perros. De hecho, estaba en su salsa.
Y mientras se perfila esa agenda tan necesaria, se anunció que ha aceptado la presidencia de honor del programa Docentes Referentes de la Fundación Ibercaja, es decir, ha tomado su primera presidencia de honor y ha elegido la educación. Es posible que como infanta de España se quede con un aérea que fue cosa de su tía Elena y que terminó en manos principalmente de la reina Letizia.
Así, mientras cursa el grado en Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en el Forward College, avanza con una agenda oficial que debe ir creciendo conforme la infanta Sofía cumple años y se afiance como miembro de la familia real. Una vez se gradúe y quizás haga un máster, ya no hay excusas.
Lo que todavía se le resiste
Y luego está el otro asunto: los discursos. La infanta Sofía parece tener facilidad de palabra, aunque lo que no ha sido fácil es descubrirlo. La princesa Leonor realizó su primer intervención pública el día de su 13 cumpleaños y ofreció su primer discurso con casi 14 en los Premios Princesa de Asturias 2019, pero a su hermana solo la hemos escuchado en contadas ocasiones.
Oímos su voz en el vídeo por el 50 cumpleaños de Felipe VI, en la lectura virtual de El Quijote durante el confinamiento y en el décimo aniversario de reinado de su padre, en aquel discurso preparado junto a la princesa Leonor con el que sorprendieron y emocionaron al monarca.
Después de dos actos en solitario sin intervenciones públicas, cabe esperar que no se tarde mucho más en que la infanta Sofía hable. Ese discurso debut sigue pendiente, quizá no por falta de ganas de ella, y seguramente cuando llegue el momento lo hará muy bien. Estaremos pendientes.