Soraya Casla, doctora pionera en ejercicio en pacientes oncológicos: "La ciencia no acompaña el reposo absoluto en personas con cáncer"
Esta experta explica los tres pilares esenciales que aporta el mantenerse activas a las personas que padecen esta enfermedad.

El deporte, el ejercicio físico, juega un papel fundamental en la prevención del cáncer. Así de claro lo ha asegurado la doctora Soraya Casla, especializada en Ciencias de la Actividad Fïsica y, en concreto, en pacientes de oncología, en una publicación del podcast Real Fooding: "Hasta unos años no sabíamos el papel que tenía y es verdad que desde hace un tiempo se han desarrollado muchísimas investigaciones sobre esta cuestión", explica esta doctora. "Básicamente hay tres pilares" en los que se basa, hoy por hoy, la afirmación de que el ejercicio es fundamental para prevenir el cáncer, aclara esta experta.
"El primero es la salud del sistema inmune. Éste es la primera barrera contra el cáncer. Todos desarrollamos algunas células tumorales a lo largo de cada año de nuestra vida y somos capaces de que nuestro sistema inmune las diferencie y las mate. Así que nuestro sistema inmune hay que cuidarlo muchísimo y el ejercicio físico se encarga de ello", afirma.
El segundo pilar a tener en cuenta, según Casla, es el metabolismo y nuestras fábricas de energía: las mitocondrias. "La salud de las mitocondrias también hace que cuando empiezan a fallar y funcionar mal nuestras células, éstas desaparezcan". Y el tercer pilar, no menos importante que los demás es que el ejercicio físico "nos ayuda a mantener nuestro nivel de grasa en el cuerpo en niveles adecuados, y sabemos el relevante papel de la grasa y su relación con la inflamación".
De hecho, esta experta añade un interesante dato: "Cuando se pierde grasa, sobre todo las mujeres mayores, el riesgo de tener cáncer disminuye incluso a la mitad, especialmente en el cáncer de mama". Así que, esta doctora, insiste en que "está clarísimo el papel del ejercicio en la prevención del cáncer y sobre todo hay que vigilar estos tres pilares", insiste.
Y, en concreto, sobre la tendencia que ha habido en los últimos tiempos de recomendar hacer reposo a estos pacientes, porque es lo que les pide su cuerpo, Casla es tajante: "La ciencia no acompaña ese reposo absoluto. Sabemos que las personas que hacen ejercicio en una enfermedad como el cáncer van a encontrarse mejor, a tener menos fatiga y a proteger su masa muscular, porque tener una buena masa muscular es esencial a la hora de que los tratamientos nos sienten mejor y también el tener un buen metabolismo, que tengas una menor inflamación, un buen sistema inmune". "Por lo tanto, el ejercicio físico durante todo el proceso ya sabemos, hoy por hoy, que va a ser esencial", concluye.
