La reina Sofía, arropada por sus hijas, Victoria Federica, cuatro 'griegos' y Antonio Resines en el homenaje a Irene de Grecia
40 días después del fallecimiento de la princesa Irene se celebró una ceremonia en Madrid en su recuerdo con notables presencias y ausencias.
Irene de Grecia falleció el 15 de enero de 2026 a los 83 años. Cuatro días después tuvo lugar su funeral en Atenas y su posterior entierro en Tatoi. Pero el día 17 había tenido lugar un responso en su memoria en la Catedral Ortodoxa Griega de San Andrés y San Demetrio de Madrid para que pudieran despedirse de la princesa quienes no viajaran al país heleno.
38 días después de aquella mañana fría y lluviosa de invierno, el citado templo ha vuelto a acoger un servicio en homenaje a la hermana de la reina Sofía. La familia real griega profesa la religión ortodoxa, y este culto marca que a los 40 días tenga lugar una ceremonia en honor al difunto con el que se marca el final del duelo intenso.
Y aunque Irene de Grecia reposa para la eternidad en Tatoi, la reina Sofía quiso que este rito ortodoxo se celebrara en Madrid, donde vivió la mitad de su vida y donde falleció. Así, a mediodía de este martes 24 de febrero se pudo ver a familiares y amigos de Irene de Grecia que acudieron a homenajearla.
Por supuesto estuvo la reina Sofía, que se mostró entera e incluso sonriente, pero que no ha apeado el luto. Desde que perdió a su hermana, su amiga, su cómplice y su verdadera compañera de vida, solo ha utilizado ropa negra. En esta ocasión alegró su look con los pendientes y collares.
La madre de Felipe VI reaparecía así después de unos días de intensa agenda. Está lógicamente triste por la muerte de Irene de Grecia, pero tiene la firme voluntad de seguir adelante.
Por ello se dejó ver en una visita al Banco de Alimentos de Bizkaia, en el concierto Homenaje a Zubin Mehta en Madrid, donde le acompañaron la infanta Cristina e Irene Urdangarin, y ya dentro de su agenda oficial viajó a Gran Canaria para recibir el Premio Gorila 2024 y ser investida Doctora Honoris Causa por la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.
La reina Sofía contó con la presencia de varios de sus familiares cercanos. Estuvieron las infantas Elena y Cristina, así como Victoria Federica, que vistió de luto pero se colocó un broche en forma de mariposa en el abrigo. Cristina de Borbón, aunque vive en Ginebra por su trabajo, viaja con frecuencia a Madrid para acompañar a su madre.
Alexia de Grecia, con su marido y dos de sus hijos
Por supuesto debía haber representación de la familia real griega, y por ello asistieron los sobrinos greco-españoles de la princesa Irene. Se trata de Alexia de Grecia y Carlos Morales, residentes en Lanzarote, que viajaron a Madrid para reunirse con sus queridos parientes Borbones y homenajear a su Thitsa, una forma cariñosa de referirse a una tía en griego que los hijos de los reyes Constantino y Ana María utilizaban para llamar a Irene.
Y en el mismo día del 23 cumpleaños de Arrietta Morales, hija de Alexia de Grecia y Carlos Morales, se vio en el templo ortodoxo madrileño a otros de los vástagos de la pareja, Carlos, el único varón, que acompañó a sus progenitores en el homenaje a Thitsa, y Ana María.
Antonio Resines y su mujer, íntimos amigos de las infantas
También se vio a Simeón de Bulgaria, que fue muy cercano a la fallecida, amigos como Paloma O'Shea y Piru Urquijo, nieta de Gregorio Marañón y abuela de Teresa Urquijo, esposa a su vez de Almeida y familiar del rey.
No faltaron representantes de los Gómez-Acebo y de los Zurita. En concreto estuvieron Beltrán Gómez-Acebo y su segunda esposa, Andrea Pascual, así como Carlos Zurita y su hija María. Y por supuesto los Borbón-Dos Sicilias. Ana de Orleans llegó con su hija Cristina de Borbón-Dos Sicilias y su yerno Pedro López-Quesada.
Asimismo, puede que haya quien se sorprendiera de ver a Antonio Resines y a su mujer, Ana Pérez-Lorente. Ambos despidieron a Irene de Grecia en este mismo templo el 17 de enero y han vuelto el 24 de febrero.
El motivo es que ella estudió en el colegio Santa María del Camino con las infantas Elena y Cristina, y desde entonces son amigas. Esa amistad se ha trasladado al actor, que comparte muchos planes con las hermanas de Felipe VI. Y así, como prueba de este vínculo tan cercano, les han acompañado una vez más en un momento tan importante para ellas.
Los grandes ausentes
Entre los ausentes destacaron los reyes Felipe y Letizia, que por motivos de agenda no podía acudir. El monarca se encontraba en Palos de la Frontera para la conmoración del centenario del vuelo Plus Ultra, mientras que la reina estuvo presente en la proclamación del Premio Princesa de Girona 'Creaempresa 2026' en Huesca. Por tanto, su asistencia estaba descartada.
No estuvieron los otros Urdangarin, que por motivos de estudios y trabajo no podían estar un martes por la mañana en Madrid, ni tampoco Froilán, que reside en Abu Dabi, ni por supuesto la princesa Leonor y la infanta Sofía.
Si bien las hijas del rey estuvieron en la despedida a su tía abuela en Madrid y en Atenas en su momento, esta vez no pudieron dejar de lado esta vez sus compromisos. La princesa de Asturias realiza su formación militar en San Javier, mientras que su hermana cursa sus estudios universitarios en Lisboa.
Tampoco viajó a la capital de España la mayor parte de la familia real griega. No estuvieron ni la reina Ana María, ni sus cuatro hijos menores, ni siete de sus nueve nietos.
El rey Juan Carlos volverá a España, pero no por su cuñada
En cuanto al rey Juan Carlos, su ausencia en los funerales de su cuñada fue objeto de polémica al hablarse de motivos de salud y luego aparecer una foto en un cumpleaños en Ginebra.
Laurence Debray reconoció que los médicos le desaconsejan viajes largos, pero poco después el propio emérito hizo saber a través de su amigo Carlos Herrera que está muy bien y quiere volver a España, pero no parece que para honrar a Irene de Grecia.