Cómo evitar que te salgan granos en verano y los mitos de los que no te debes fiar
Las pieles más propensas al acné pueden sufrir más en los meses de calor.

El verano es sinónimo de tiempo libre, planes de ocio y largas tardes de playa y piscina, pero también puede serlo de problemas para la piel. Más allá de las siempre evitables quemaduras por la exposición solar o de la irritación del cuero cabelludo, la piel del rostro puede irritarse por la utilización de productos diferentes, los cambios en la rutina o los baños en el mar.
Sufren especialmente las pieles con tendencia acneica, que son más propensas a la aparición de granitos. Nadie quiere sufrir un brote durante sus vacaciones, por lo que en internet abundan los productos milagrosos o los mitos sobre qué hacer para evitar los granos en verano.
La realidad es que basta seguir algunas recomendaciones y no dejar la rutina que funciona durante el resto del año. Así lo explica David Fernández Polo, Responsable Científico y de Educación en España de la firma de cosmética Paula’s Choice, que recomienda unos cuidados básicos para evitar disgustos.
"El verano crea el escenario perfecto para que aparezcan nuevas imperfecciones. El aumento de la temperatura y la humedad hacen que sudemos más y, en muchos casos, también aumente la producción de sebo. Cuando ese sudor se mezcla con el exceso de grasa, células muertas acumuladas y otras impurezas, los poros pueden obstruirse con mayor facilidad y favorecer la aparición de granos", contextualiza Fernández Polo.
Además, el experto recuerda que el cloro de las piscinas y la salitre del mar "pueden alterar la barrera cutánea, favoreciendo la deshidratación y haciendo la piel más vulnerable a la inflamación y al desequilibrio".
Por eso no es recomendable abandonar en verano ingredientes como el ácido salicílico, que ayuda a penetrar en el poro para eliminar exceso de sebo, si se utilizan a lo largo del año. "El ácido salicílico (BHA) puede utilizarse durante todo el año, incluido en verano, siempre sin olvidar que cualquier rutina de día tiene que finalizar con un protector solar de amplio espectro", defiende Fernández Polo ante el extendido mito de que no pueden utilizarse exfoliantes químicos en los meses estivales.
De hecho, el experto aconseja añadir ácido azelaico a la rutina ya que "inhibe el crecimiento de la bacteria responsable del acné (Cutibacterium acnes)", además de reducir la inflamación y las rojeces y actuar sobre las marcas que pueden dejar los granitos.
Ni el sol seca los granos ni la crema solar te va a provocar un brote
Desde el equipo de Paula's Choice recuerdan tener cuidado con los bulos y no fiarse de todo lo que pueda aparecer en redes o internet. Por ejemplo, desde hace años se ha repetido por activa y por pasiva que el sol ayuda a secar los granos, pero la realidad es bien distinta.
"Los estudios lo desmienten: la radiación ultravioleta puede desencadenar o empeorar el acné. La luz UV induce la hiperpigmentación y el eritema posinflamatorio y puede provocar nuevos brotes. Lejos de mejorar las imperfecciones, la exposición sin protección las agrava", advierten.
Otro mito recurrente es que la protección solar puede provocar brotes de acné en el rostro, pero lo cierto es que basta con elegir una crema solar adecuada para este tipo de pieles. "Un SPF bien formulado para piel grasa o con imperfecciones debe ofrecer protección de amplio espectro, una textura ligera que no obstruya el poro y matifique la piel. Idealmente, también debería aportar un plus de antioxidantes que refuercen la protección frente al daño ambiental", recomiendan desde Paula's Choice.
